Senadores del Bloque Justicialista ampliaron la denuncia penal contra el presidente Javier Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el titular del Banco Central, Santiago Bausili, por los presuntos delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos, a partir de nuevos hechos vinculados con el destino, la custodia y la trazabilidad de las reservas de oro.
La presentación fue realizada por el senador Martín Soria y las senadoras Juliana Di Tullio y María Florencia López, quienes solicitaron incorporar nuevos elementos a la investigación iniciada el 28 de abril de 2026.

El escrito señala las contradicciones que, según los legisladores, surgieron de las declaraciones de Bausili ante el Senado respecto de la ubicación de los lingotes de oro argentinos y de la supuesta auditoría realizada sobre las operaciones.
Soberanía del oro: Bausili en la mira por las reservas
En ese marco, sostiene que el presidente del Banco Central afirmó que los lingotes se encuentran depositados en Suiza y que las operaciones fueron auditadas y aprobadas por la Auditoría General de la Nación (AGN). Sin embargo, la ampliación señala que el organismo de control desmintió formalmente esos dichos y recoge información que ubica las reservas en Londres, Inglaterra.
Los senadores pidieron que la Justicia Federal incorpore esos nuevos elementos al expediente y avance en la investigación por los delitos denunciados originalmente.
El 9 de septiembre, Bausili reveló ante el Senado qué ocurrió con parte de las reservas en oro que habían sido trasladadas fuera del país. Durante la discusión de la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, aseguró que los lingotes fueron enviados en 2024 y que se encuentran depositados en el Banco Internacional de Pagos (BIS), en Suiza. Lo dijo en medio de los cuestionamientos de la oposición por el destino de las reservas y de los pedidos de información realizados sobre la operación.
Explicó que el traslado respondió a una oportunidad que se presentó en el mercado y que permitió mejorar la calidad de los lingotes a un costo menor al habitual. En ese momento, precisó, había una alta demanda por lingotes de oro y, como consecuencia, se habían reducido los costos de aceptación de piezas antiguas o consideradas de menor calidad.
“En el mercado, cuando hay más o menos escasez, ese costo se achica o agranda. A nosotros se nos dio que había alta demanda por lingotes de oro y, en ese contexto, se bajaron costos de aceptación de lingotes viejos de menor calidad”, explicó Bausili aquel día durante su exposición.
LT