lunes 04 de julio de 2022

Sor Lucía Caram, la monja anti-K que vive en España, disparó contra todos

“La corrupción, el engaño, el fraude que hay acá no lo he visto en España”, dijo la religiosa.

28-08-2015 16:30

En España es ampliamente conocida por sus denuncias sociales, directas y concisas, siempre dirigidas al gobierno conservador del PP. Crítica con la corrupción, esta vez se refirió a lo sucedido en Tucumán, apuntando en particular al gobierno de José Alperovich, a quien lanzó un claro mensaje “Deben darse cuenta de que no pueden hacer lo que se les da la gana”.

La religiosa se encontraba descansando unos días en el país en visita a sus padres, y justo coincidió con lo que viene pasando en Tucumán desde hace ya varios días. Radio Ciudad aprovechó para entrevistarla, ocasión que no perdió la monja para ser crítica con las presuntas prácticas fraudulentas del gobierno de Alperovich. "La democracia está herida de muerte a nivel mundial. Vine a Tucumán y me encontré con esta situación que hace que me duela el alma. Tengo mucha impotencia",

No es la primera vez que Sor Lucía arremete contra dirigentes K. De hecho, la religiosa se hizo conocida en el país debido a las duras críticas que viene realizando en contra del gobierno de Cristina Kirchner. 

Caram, testigo de las presuntas irregularidades que salpican al gobierno en funciones, y de la brutal represión policial que tuvo lugar el pasado lunes tras la masiva manifestación popular, expresó su indignación contra el gobernador electo, Juan Manzur. "Es un insulto a la población comprar y vender votos mediante un bolsón. Juan Manzur no asume el fraude. La verdad no tiene ningún valor en nuestra sociedad y parece que la gente se ha cansado.”

Prosiguió su intervención en el programa radial, valorando positivamente la actitud de la gente al expresar su descontento en la calle. "Los tucumanos están demostrando su gran deseo de justicia y dignidad”, expresó la monja tucumana

La religiosa agregó que "le da mucha vergüenza lo que está pasando en Tucumán" y que considera que "están pisoteando la dignidad de la gente”, para añadir después que "Lamentablemente tenemos a estos imperialistas que dominan al pueblo". 

En su intervención, la monja concluyó con que "se necesita de una regeneración total de la política", y que "no puede haber reparto de cargos a familiares". Cerró su intervención con un pronóstico a futuro: "El cambio vendrá a través de una revolución. Espero que sea pacífica. No vendrá desde los de más arriba. Los que están enquistados en el poder deberían comenzar a utilizarlo al servicio de la gente".

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