La ansiedad es muy intensa y no sólo se respira en los pasillos de la Casa Rosada, donde activarán las últimas decisiones después de la final de este domingo entre Argentina y España. En las oficinas del alcalde porteño Jorge Macri y del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se vive el mismo clima. Las intrigas son similares. Una parte de la atención estará puesta en Nueva York, con el foco puesto en el partido y su resultado.
El resto de las preocupaciones están concentradas en todo lo que suceda cuando haya concluído el Mundial y el último partido marque su cierre. Lo que vendrá después depende de la decisión que tomen los integrantes del seleccionado nacional. En ese momento la pelota quedará en la cancha de las tres administraciones que deberán articular, por necesidad y autopreservación, la mejor forma de contener una celebración popular que podría superar las multitudes que se concentraron en 2022, cuando la selección nacional ganó la tercera copa del mundo en Qatar.
Cuando los jugadores definan sus primeros pasos apenas regresen al país, el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, será el encargado de transmitir formalmente el mensaje. Las áreas de seguridad de Nación, Provincia y Ciudad esperan esa comunicación para definir el operativo específico del regreso y por eso los funcionarios de las tres jurisdicciones transitan horas de muchos nervios y con distintas posibilidades de despliegue y custoria.

Una de las opciones que analizan es que el plantel se traslade directamente del Aeropuesto de Ezeiza al predio que la AFA tiene en la mismo partido bonaerense. Esa posibilidad implica dos opciones: que se realice un festejo público primero o si todo se concentra en una actividad institucional en la Ciudad de Buenos Aires. Ahí hay dos posibilidades: que haya una gran concentración frente al Obelisco o que todo se concentre en Plaza de Mayo, ante la chance de que finalmente la selección acepte ser recibida en la Casa Rosada, no haya ningun funcionario y saluden desde el balcón. Esa opción crece a partir de la decisión del Gobierno de este sábado de sacar las piedras que recuerdan a las víctimas de la pandemia. La previsión de la AFA es que el seleccionado llegue a Ezeiza al promediar la tarde del lunes, aunque el horario definitivo dependerá de cuándo pueda despegar la delegación.
En cada administración involucrada ya saben que todo se sabrá después de las 18, hora local. Las autoridades descuentan que los preparativos se adelantarán con potencia y se registrarán concentraciones en distintos puntos del país, independientemente del resultado.
El Ministerio de Seguridad trabaja sobre un dispositivo preventivo y la Policía Bonaerense tiene previsto concentrarse en los grandes centros urbanos de provincia: desde Ezeiza hasta el conurbano, La Plata y Mar del Plata.
La cartera provincial mantiene un vínculo permanente con la AFA y los clubes a través de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte, la Aprevide. Una de las preocupaciones gira en torno al dispositivo porteño, porque en la experiencia de la semifinal repitieron un despliegue represivo que en los papeles buscaba disuadir, pero empañó de violencia un momento de celebración popular. En este caso la situación es distinta, porque así como la selección se pronunció sobre Malvinas también podría expresarse si hay desorganización o violencia institucional injustificada.
Operativo CABA
◆ GCBA: prepara un dispositivo especial basado en el esquema que desplegó durante la semifinal frente a Inglaterra, cuando participaron cerca de mil efectivos de la Policía de la Ciudad. Hubo heridos y violencia.
◆ El dispositivo porteño contempla el cierre de vallados al finalizar el partido en distintos puntos del centro: avenida Corrientes, entre Libertad y Cerrito; Corrientes, entre Carlos Pellegrini y Suipacha, y Diagonal Norte.