Las elecciones presidenciales de Newell's realizadas en diciembre de 2008, en las cuales Eduardo López dejó el poder en manos de Guillermo Llorente tras 14 años, marcaron un antes y un después en la vida de Roberto "Pimpi" Camino, ex jefe de la barra brava de esa entidad rosarina asesinado hoy a balazos. Es que durante el gobierno de López, Camino fue señalado, siempre por lo bajo por temor a represalias, como el "dueño" del club, líder de los violentos y administrador de las prestigiosas divisiones inferiores del club, entre otras muchas acusaciones.
Su fama estaba sustentada en los numerosos problemas que debió afrontar con la justicia, de los cuales salió casi siempre bien parado, según sostienen en Rosario, por los vínculos políticos que podía llegar a tener López, con quien se consideraban mutuamente "amigos". A punta de lanza y con el poder que presuponen las balas por sobre el habla, Camino protagonizó varios hechos de violencia como el de 2003, cuando todavía lideraba la barra y su grupo se enfrentó con hinchas de River en Panamericana dejando como resultado dos muertos.
De esa misma forma, es recordado el "apriete" a Pablo Marini en 2006, cuando el por entonces entrenador "leproso" fue empujado a renunciar por perder un clásico con Rosario Central. Son muchos y muy variados los sucesos delictivos en los cuales apareció involucrado el nombre de Camino. ¿El último? El copamiento de la sede del club en enero de 2009 en búsqueda del retorno del poder a sus manos a un mes de las últimas elecciones.
Después de numerosos allanamientos, Camino fue capturado en Capital Federal y recibió una condena de tres años de prisión en suspenso y la inhabilitación por cuatro años para ver a Newell's. Sus hermanos Alberto y Juan Ramón Camino también fueron procesados por aquel incidente por la jueza Raquel Cosgaya por el delito de intimidación pública, pero recuperaron la libertad antes que "Pimpi".
Según sostiene su entorno, desde su salida de prisión por esa causa el 24 de diciembre pasado, "Pimpi" estaba alejado de la institución, aunque muchos atribuyeron a él la emboscada al micro el pasado 4 de febrero en el que resultó herido y luego muerto a causa de los balazos recibidos el joven de 14 años Walter Gastón Cáceres.
Ansias de retorno al poder que ahora ostenta Diego "El Panadero" Ochoa, dijeron por Rosario al momento de justificar ese episodio, mientras recordaban la balacera a la que fue sometida hace dos años la vivienda del sucesor de "Pimpi".
Hace menos de 24 horas, su hijo menor fue acusado de homicidio. Su familia, conformada por 10 hermanos nacidos y criados en una zona de monoblocks al sur de Rosario -donde "Pimpi" tenía todo el poder, decían- se convirtió en su mayoría al evangelio y según reconocieron hoy, el trato con Roberto ya no era el mismo.
Así, "solo", según admitió hoy su hermano Alberto, sin la beneficencia de un López fuera del poder y, según cuentan, sabiendo más de lo debido de la Policía y de asuntos vinculados con drogas, a "Pimpi" le llegó el final.
Un desenlace trágico como el que hace una semana atrás tuvo su ex colega de Rosario Central, Juan Alberto "Chaperito" Bustos, quien fue acribillado a balazos en la puerta de su domicilio en Rosario.
Vida y muerte de "Pimpi" Camino
Había salido de prisión el 24 diciembre y hace poco su hijo menor fue acusado de homcidio. Fue el dueño de la tribuna de Newells's hasta que el ex presidente López perdió el poder. Galería de fotos Galería de fotos