jueves 06 de octubre de 2022
PROTAGONISTAS el hombre que no se ve, detrás de lo que se escucha

Nico Cotton es el productor musical detrás de 17 nominaciones de los Premios Gardel

Tiene 32 años y aunque en su ingreso a la reciente entrega de los premios Gardel recibió efusivos saludos de muchos de los artistas incluidos en las diferentes ternas, para los ajenos a la música, la imagen de Nico Cotton es casi desconocida. Sin embargo, por su trabajo como productor musical, la noche del martes su nombre estuvo detrás de nada menos que diecisiete nominaciones. Fuera de eso, canciones interpretadas por Nicki Nicole, Abel Pintos, o los discos de Cazzu, Conociendo a Rusia y Juan Ingaramo, deben parte de su reconocimiento al expertise musical y técnico de este productor.

28-08-2022 01:08

No sería un error decir que la reciente ceremonia de los Premios Gardel fue la noche de Wos. Las seis estatuillas, que igualaron el récord de Gustavo Cerati en 2007 y de David Lebón en 2020, lo posicionaron en un lugar que el propio Fito Páez, ganador del Gardel de Oro del año pasado, confirmó de manera taxonómica: “Sos un artista que sabe apreciar el gran tesoro que hay en la música argentina. Y ahora vos formás parte de él también”.

Pero detrás del trono al que ingresó Valentín Oliva –nombre real de Wos– hay un séquito de trabajadores de la música, entre quienes se destaca una figura que muchos de ellos conocen y que poco a poco se fue ganando un lugar destacado en la música nacional, a fuerza de un trabajo fino que le fue proporcionando algo tan codiciado como el éxito mismo: la garantía de calidad. Y esa persona es el productor e ingeniero de sonido Nico Cotton, que asistió a la ceremonia de los Gardel 2022 con su nombre asociado a 17 nominaciones. Esa cifra habla por sí sola. Es por eso que para algunos oyentes y seguidores de la música contemporánea argentina su nombre empezaba a sonar familiar. Sus trabajos con Abel Pintos, Zoe Gotusso, Chita, Louta, Los Nocheros o El Kuelgue  ya habían dado que hablar. En Oscuro Éxtasis, el álbum que se llevó el premio a disco del año, Cotton ofició de ingeniero de mezcla, un trabajo que para él está bastante ligado a la producción, que en el caso del disco de la noche estuvo a cargo de Evlay. 

Entre los discos nominados que llevan su nombre en las fichas técnicas, Cotton trabajó como productor e ingeniero en La Dirección, de Conociendo Rusia, que se llevó el Gardel a Mejor Álbum Artista Rock, e hizo el mismo trabajo en La batalla, de Juan Ingaramo, nominado a Mejor Álbum Pop Alternativo.  Además mezcló el sonido del disco Parte de Mí, de Nicki Nicole; El Disko, de Ca7riel; y del colaboración urbana Cambiando la piel, de Wos y Nicki Nicole, entre otros trabajos. 

“En mi caso el productor es la persona que tiene que lograr terminar un proyecto y dependiendo del proyecto, hay diferentes formas de encarar las cosas. No es lo mismo Conociendo Rusia que Cazzu. Son dos formas de producción distintas”, dice Nico Cotton. Es que el productor de las diecisiete nominaciones de los Gardel 2022 trabajó además con una enorme y ecléctica variedad de músicos que le demandan decisiones y procesos tan variados como imaginables. 

En una entrevista reciente, Nico contaba que, para trabajar Nena Trampa, el último disco de Cazzu, se fueron un mes a Puerto Rico con la hoja en blanco y el proyecto de darle forma a un disco. “El objetivo es terminar y sobre todo plasmar la visión del artista en la canción. Yo deposito mucho en eso, que el artista esté reflejado en la canción”, explica Cotton sobre su oficio.

—¿Y en qué consiste el trabajo de ingeniero de mezcla?

—El ingeniero es algo distinto. Vos recibís la producción terminada, llegan los tracks por separado y tenés que dar ese toque final donde, por lo general, se agregan ciertas cosas con el fin de que la canción emocione, suene mejor, tenga más impacto, más dinámica. Es un trabajo que está muy bueno y lo interpreto muy ligado con la producción.

Nico Cotton se insertó en una tradición que fue mutando, y la sensación es que hoy el paradigma cambió. Entre los grandes productores musicales de la escena local, muchos fueron músicos. Desde Federico Moura a la cabeza del primer disco de Soda Stereo, hasta Charly García, que hizo lo propio con Los Abuelos de la Nada, pasando por Gustavo Santaolalla, gran productor y descubridor de talentos. La lista podría incluir a Cachorro López o Juanchi Baleirón, y también a Mario Breuer o a Álvaro Villagra, quienes resultan insoslayables y también significaron una bisagra en el sonido local. Pero, por razones varias, los nombres de estos últimos productores, se difuminan y es ahí donde la irrupción de algunos productores que lograron un lugar más resonante se vuelve fundamental para entender por qué ahora se habla de ellos. 

—¿Te esperabas este reconocimiento en los Gardel?

—No; uno nunca se espera estas cosas. Pero sí me siento muy afortunado de poder trabajar en estos proyectos tan nominados y, sobre todo, poder tener opinión. Que los artistas te la pidan me parece que espectacular y lo valoro mucho.

—¿Cuál es el secreto para participar en tantos discos y canciones y respetar la esencia de cada uno?

—El secreto es el artista; y plasmar su visión que a veces te la sabe decir y a veces no. Se trata de reconocer cuáles son las cosas que el artista quiere y lograr que se sienta contento cuando escucha la canción terminada.

—¿Cómo ves este presente de la escena local?

—Es espectacular. Tenemos muchos artistas, en muchos géneros. Creo que se está deconstruyendo la cuestión de los géneros musicales; esa idea de que esto es pop, aquello rock o urbano, etcétera. Y un poco en base a eso se arma una linda camaradería entre los músicos; y esta buenísimo. Lo veo como algo muy positivo y eso hará que florezcan muchos artistas importantes. Y eso hay que celebrarlo.

En esta Nota