Hasta el cierre de esta edición, Tomás Rebord no había recibido respuesta alguna de los directivos de Blender por la decisión de despedir a los dieciseis profesionales que integran la producción de Hay algo ahi (HAA), el programa él conduce. Por esa situación que se produjo en la noche del jueves último, en el día de ayer, la pantalla de dicho canal de streaming no tuvo al aires sus programas habituales.
“Durante todo el día de ayer (viernes) intenté comunicarme con las autoridades del canal tratando de tener algún tipo de explicación o establecer algún tipo de negociación, y no recibí respuesta; ni siquiera me atendieron. A mí no me queda otra que interpretar esto como un superataque a mi persona, al programa y a los compañeros”, expresó Rebord en un video publicado en su redes sociales porque él se había tomado vacaciones para ver algunos partidos delMundial de Fútbol, en Estados Unidos.
Colapso. Ante la situación inesperada, Rebord también lanzó una especie de crowdfunding (financiamiento colectivo) para atender la necesidad inicial de su equipo de producción despedido por las autoridades de Blender.
Pasada la mediatarde de ayer, la reacción positiva de los seguidores de Hay algo ahí hicieron colapsar el enlace destinado al mencionado crowdfunding y hubo que reformularlo tecnicamente.
Qué pasó. Por su parte, las autoridades de Blender, una de las unidades de negocio del empresario Augusto Marini, envió un comunicado con los fundamentos de la acción tomada. Allí señala que hubieron “conductas incompatibles con los valores de la compañía” de parte de un grupo de personas (empleados). El origen de esas “conductas” radica, según el comunicado de los afectados, en la no aplicación de un acuerdo salarial.
Si bien nadie es imprescindible, Tomás Rebord es “la figura” de Blender, y su posible salida plantea un desafío.