El mercado inmobiliario en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires volvió a mostrar fuertes incrementos: en los últimos tres meses, los precios de los alquileres registraron una suba cercana al 10%, según relevamientos privados del sector.
El aumento impacta especialmente en los departamentos de uno y dos ambientes, los más demandados por jóvenes y familias pequeñas. En barrios como Palermo, Caballito y Belgrano, los valores de entrada continúan en alza, impulsados por la escasa oferta y la sostenida demanda.
Desde las inmobiliarias explican que, tras los cambios en la regulación del mercado, se produjo una reconfiguración en la dinámica de los contratos, con ajustes más frecuentes y valores iniciales más elevados. “Hoy hay más unidades disponibles que hace un año, pero los precios siguen tensionados”, señalaron desde el sector.
Los inquilinos, en tanto, advierten que los aumentos superan la evolución de los ingresos. Organizaciones que nuclean a quienes alquilan remarcan que el costo de la vivienda ya representa una porción cada vez mayor del salario, lo que obliga a recortar otros gastos o compartir vivienda para sostener los contratos.
El fenómeno se da en un contexto inflacionario más amplio, donde distintos rubros registran subas constantes. Sin embargo, la vivienda aparece como uno de los más sensibles, tanto por su peso en la economía familiar como por la dificultad de acceso.
Especialistas anticipan que, de mantenerse las condiciones actuales, la tendencia alcista podría continuar en los próximos meses, con incrementos escalonados y una mayor segmentación del mercado según ubicación, calidad de las unidades y condiciones contractuales.