La Organización Mundial de la Salud manifestó preocupación por el incremento de casos de hantavirus registrados en distintos países y alertó sobre la necesidad de reforzar las medidas de prevención, especialmente en zonas rurales y áreas donde existe circulación de roedores silvestres.
Según detallaron especialistas del organismo internacional, durante los últimos meses se detectó un aumento de contagios vinculados a ambientes contaminados con saliva, orina o excremento de ratones portadores del virus. La enfermedad puede provocar cuadros respiratorios graves y, en algunos casos, resultar mortal si no es tratada a tiempo.
El hantavirus se transmite principalmente por inhalación de partículas virales presentes en lugares cerrados o poco ventilados donde habitan roedores. También puede producirse el contagio por contacto directo con superficies contaminadas o, en situaciones excepcionales, entre personas, como ocurrió en algunos brotes registrados en la Argentina.
Entre los síntomas iniciales más frecuentes aparecen fiebre alta, dolores musculares, cansancio, náuseas y dolor abdominal. Sin embargo, el cuadro puede agravarse rápidamente con dificultades respiratorias severas que requieren internación inmediata.
Frente a este escenario, la OMS recomendó extremar cuidados al ingresar a galpones, cabañas o viviendas cerradas durante mucho tiempo. Entre las principales medidas preventivas figuran ventilar los ambientes antes de limpiarlos, utilizar lavandina diluida para desinfectar superficies y evitar barrer en seco para no levantar partículas contaminadas.
En la Argentina, el hantavirus es una enfermedad endémica en algunas regiones del sur, centro y norte del país. Las autoridades sanitarias suelen reforzar las campañas de prevención durante épocas de mayor circulación del virus y recomiendan mantener los hogares y alrededores libres de basura o elementos que puedan servir de refugio para roedores.
Especialistas en infectología señalaron que el cambio climático, las modificaciones ambientales y el avance humano sobre áreas silvestres podrían influir en la expansión de los reservorios naturales del virus, favoreciendo un mayor riesgo de exposición.
Mientras continúan los monitoreos epidemiológicos, los organismos de salud insistieron en la importancia de consultar rápidamente ante síntomas compatibles y antecedentes de exposición en zonas de riesgo.