Familiares de bebés con enfermedades en el corazón y organizaciones alertan por el ajuste y desmantelamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC) y convocan a un banderazo en su defensa para el próximo 1ro de febrero.
En Argentina se estima que unos 7000 bebés nacen por año con malformaciones en el corazón, de los cuales casi la mitad (50%) requiere cirugía para salvar su vida. Para garantizar esa atención a todas las infancias del país, hace más de 15 años que existe el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas que, de acuerdo a los datos difundidos por la Federación Argentina de Cardiología (FAC), logró concretar alrededor de 800 operaciones por año y atender más de 6000 notificaciones en el mismo lapso.
Pese a la importancia de esa política pública, en los primeros días del mes de enero, el Ministerio de Salud despidió a la coordinadora del equipo, la cardióloga pediátrica María Eugenia Olivetti, y a otros médicos especializados, pertenecientes al Centro Coordinador de Cardiopatías Congénitas del Hospital Garrahan: Willy Conejeros Parodi, Paula Campana, Carlos Fernando Rosental, Silvina Rosellot, Mariana Fernández y Tomas Schwaller.
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Si bien la cartera a cargo de Mario Lugones negó que esté desmantelando el programa y aseguró que la reducción del personal especializado se debe a una “optimización” del mismo, las afirmaciones del ministro generaron desconfianza ya que, además, señaló que las tareas que antes realizaban los cardiólogos, de ahora en más se garantizarán con un “equipo administrativo” y bajo la dirección del director adjunto del Garrahan que, por supuesto, tiene muchas más responsabilidades.
“Hoy no hay médicos cardiólogos especializados que estén a cargo del Programa. El primer y único responsable es el director adjunto del Garrahan, Dr Guillermo Moreno. Estamos viendo qué pasa con los pacientes que están naciendo en este momento”, dijo Lucía Wajsman, de la organización Cardiocongénitas Argentina, mamá de una paciente y una de las impulsoras de la Ley 27.713, que en 2023 convirtió en ley al Programa.
“El año pasado la doctora Olivetti –una de las despedidas- le dio el alta a mi hija porque cumplió los 18. Nos fuimos muy emocionadas, fue toda una vida ahí adentro. Por lo tanto, además de demonizar a los médicos, lo que están intentando desde el Gobierno Nacional de Javier Milei es deshumanizarnos a todos y a todas”, lamentó la mujer y añadió: “Al PNCC no lo pueden cerrar porque para eso tienen que derogar la ley votada hace tres años”.
Los familiares además aseguran que otros de los argumentos que dio el Ministerio para recortar el personal del PNCC fue que “nacieron menos chicos en 2025” y que por lo tanto “no hace falta un programa con tantos especialistas”.
“Es una aberración por donde se lo mire. Es cierto que circunstancialmente puede haber menos nacimientos que reduzcan el número de casos pero igualmente son varios miles anuales y son bebes que en un 90% pueden curarse y tener una vida normal como el caso de mi hija o directamente fallecer por llegar tarde con la cirugía”, respondió Wajsman de Cardiocongénitas Argentina. El banderazo en defensa del programa fue convocado para el 1 de febrero en todo el país.
LM/DCQ