SOCIEDAD
JARDINERÍA Y DISEÑO VERDE

Cuáles son los errores más comunes al diseñar un jardín y cómo evitarlos

Antes de elegir las plantas o pensar en lo estético, el suelo, la luz y el clima definen si un jardín prospera o fracasa. Claves para evitar errores comunes y diseñar un espacio verde duradero y equilibrado.

Jardines 06022026
Jardines. | Gentileza Verónica Langé

Desde hace varios años, el jardín dejó de concebirse únicamente como un entorno decorativo. Hoy, se lo reconoce como un lugar que aporta beneficios relevantes: mejora el bienestar físico y emocional, favorece la biodiversidad, contribuye a la regulación térmica y promueve un uso más responsable de los recursos naturales. En función de todo esto, también incrementa el valor económico de una propiedad.

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Antes de cualquier decisión estética, utilitaria o emocional, una etapa fundamental es la observación del espacio. El terreno, su orientación, el clima y las plantas que ya crecen en el entorno son algunos de los factores que ofrecen información para evitar errores comunes.

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Diseñar un espacio verde implica, entonces, interpretar condiciones previas que van a definir cómo ese jardín crecerá y se sostendrá en el tiempo.

Antes de plantar: cómo leer el suelo del jardín

Un primer paso consiste en mirar qué plantas crecen en los alrededores. Recorrer la zona y registrar las especies que aparecen de forma espontánea o en espacios públicos permite obtener una idea inicial del tipo de terreno.

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Quienes no las reconozcan pueden identificarlas a partir de fotografías mediante aplicaciones específicas —como Google Lens o ChatGPT—. Las fuentes confiables ofrecen un nombre común y uno científico —escrito en latín—. Confirmar esa denominación científica en una segunda búsqueda ayuda a validar la identificación y a informarse de manera precisa sobre los requerimientos del cultivo elegido.

El pH del suelo

Cuando el pH del suelo coincide con el que necesita la planta, puede absorber correctamente los nutrientes. Cuando esto no ocurre, el resultado suele ser un crecimiento débil, con follajes amarillentos, escasa floración y mayor susceptibilidad a plagas y enfermedades. Para conocerlo, es necesario observar si las plantas de la zona son de suelos ácidos, neutros o alcalinos. También se puede medir con un pHmetro —hay modelos tan fáciles de usar como un termómetro

Materia orgánica

En general, las plantas requieren suelos ricos en materia orgánica y con un buen drenaje. Si los primeros 10 cm del suelo, aproximadamente, son de color marrón oscuro, tiene pequeños animales y se ven raíces finas, es probable que se trate de un suelo con buena actividad biológica.

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Hay casos especiales que conviene mencionar, y es el de muchas de estas urbanizaciones. En ellas, es común que el suelo sea de relleno; generalmente, de tosca. Entonces, en tales condiciones, frecuentemente las plantas están ubicadas sobre lomadas de sustrato, una solución habitual para mejorar las condiciones de cultivo en terrenos poco aptos.

El clima y la luz solar en el diseño del jardín

Con relación al clima, es fácil comprender que no es lo mismo un jardín situado en Jujuy que uno en Tierra del Fuego. Lo que es un poco más difícil de determinar es cómo la luz solar es otro factor determinante.

En la Argentina, el sector orientado al norte recibe mayor cantidad de luz natural. Identificar esa orientación requiere observar el jardín a lo largo de un día completo y registrar por dónde sale y se oculta el sol. Como alternativa, también se puede utilizar una brújula.

Este análisis no solo sirve para ubicar las plantas según sus necesidades lumínicas, sino además, para planificar mejor las áreas de uso. Vale recordar que, por ejemplo, hay ejemplares que solo abren sus flores cuando reciben sol directo: un caso muy popular es el del rayito de sol (Lampranthusmultiradiatus).

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Paso a paso: cómo elegir las plantas

Al diseñar un jardín, es fundamental considerar el porte final de cada planta y sus requerimientos de luz y agua. Los ejemplares deben agruparse de manera que, al crecer, no compitan entre sí y compartan condiciones similares.

En términos generales:

  • El diseño comienza definiendo dónde habrá plantas y dónde no.
  • Luego se consideran las alturas y las formas, que deben guardar proporción con la edificación y el tamaño del terreno. Se considerará si se quiere un árbol de porte pequeño y copa globosa, por ejemplo.
  • Finalmente, se trabajan las texturas y los colores: ¿se elegirán plantas de hojas grandes o chicas?, ¿flores de colores simples o combinados?

Cómo plantar correctamente

Al momento de pasar una planta al suelo, si viene en una bolsa de cultivo o maceta (contendor), es fundamental retirarlas sin romper el pan de sustrato, ya que dañarlo incrementa el riesgo de pérdida. Por otro lado, la mayoría de los ejemplares que se adquieren en terrón o a raíz desnuda solo deben plantarse desde mediados de otoño hasta fines del invierno, para evitar el estrés térmico.

Luego de la plantación, el ejemplar debe quedar como si estuviera dentro de un cuenco: se hará con el mismo suelo una pequeña montaña a su alrededor para que se acumule allí el agua de riego.

¿En qué época del año se puede hacer un jardín?

Existe la creencia de que estos espacios únicamente pueden realizarse en primavera, pero en gran medida se trata de un mito. Si se eligen las plantas en las presentaciones adecuadas y se las cuida bien, es posible armarlos en cualquier momento.

Desde hace unos treinta años, en la Argentina, la producción de árboles y arbustos comenzó a realizarse en contenedores. Esto permite un sistema radicular contenido que reduce el estrés del trasplante —no se cortan las raíces—. Gracias a esta práctica, pueden ser cambiadas a otro recipiente o pasadas al suelo durante todo el año, aunque su precio suele ser más elevado —estimamos un 20 %—.

Así llegamos al punto en que descubrimos que pensar un entorno natural de bienestar no es solo decidir qué plantar, sino aprender a leer un paisaje. El suelo, la luz, el clima y las especies existentes ofrecen indicios claros sobre lo que un espacio puede sostener en el tiempo. Diseñar a partir de esa lectura permite crear jardines más durables y coherentes con su entorno.

LV / EM/ CP