SOCIEDAD
Análisis estadístico: ¿Cuál es el verdadero costo económico de los pibes?

Presentaron una “canasta” que resume cuánto cuesta mensualmente criar a un menor en CABA

Servirá para zanjar disputas entre padres porteños en los conflictos por las cuotas alimentarias y para que los jueces fijen esos valores teniendo evidencia.

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ELEMENTOS. Ahora los jueces de familia tendrán elementos certeros para poder fijar cuotas alimenticias justas. | Freepik / Cedoc / Perfil / Gza: GCBA

Según la edad y el género, cuidar y criar -durante un mes— a un bebé, a un chico o a un adolescente en CABA puede costar entre $ 800 mil y $ 1.2 millones. Esas son las cifras calculadas -para el pasado mes de septiembre- a las que llegaron los profesionales del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Idecba), tras armar una flamante “canasta de crianza”.

Justamente, esta “canasta” se presentó en público por primera vez hace unas semanas en la Legislatura Porteña. Y entre los datos mostrados se destacaron algunos como este: de los resultados preliminares surge, por ejemplo, que para septiembre de 2025, cuidar y educar a un varón de un año de edad, que vive en el seno de una familia propietaria de la vivienda, el costo suma $1.293.239; mientras que para el caso de una niña de la misma edad y en el mismo tipo de hogar, la canasta se ubica en $1.282.564. Con el paso de los años, los gastos parecen ir bajando, para volver a elevarse hacia el final de la adolescencia.

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El trabajo para ajustar esta herramienta social, que tiene varias funcionalidades claves, llevó más de un año de trabajo interdisciplinario de autoridades en estadística y ONGs. En su armado, la canasta contempla los gastos asociados al consumo de bienes y servicios (comida, ropa, juguetes, viajes, recreación, educación, gestión menstrual, etc.), con los costos específicos del cuidado de los chicos (salud, personal especializado, etc.).

Todo ajustado a la medida de la edad. Así, para algunos incluyó el gasto para lactantes o quienes usan pañales, y otros datos contemplaron los requerimientos de los adolescentes de hasta 17 años, etapa donde la cifra mensual ronda el millón de pesos.

Para qué servirá la canasta de crianza

Todos estos números se irán actualizando periódicamente en base a los costos reales relevados por el Indeba de la ciudad y, por primera vez en su historia, los padres o responsables de menores en Buenos Aires sabrán a ciencia estadística cierta los verdaderos costos económicos asociados al cuidado de sus hijos menores y adolescentes.

¿Por qué tener esta data precisa es importante? Por varias razones, entre las que sobresale una: ahora los jueces de familia tendrán elementos certeros para poder fijar cuotas alimenticias justas para los chicos en casos de divorcios, algo que solía ser controvertido (independientemente de los numerosos casos anotados de papás morosos en este tema) y sujeto a innumerables discusiones parentales.

Los menores de 18 años son un grupo social que conforma hoy alrededor del 22,5% de toda la población porteña

En la presentación, Janine Weidemann, directora general de Acceso a la Justicia, y Agustín Ulanovsky, director general de Asuntos Registrales, indicaron que, actualmente, hay unos doce mil deudores alimentarios registrados en la el país. “Saber con precisión cuál es la cuota que corresponde no solo disminuye la incertidumbre, también disminuye la angustia de las madres que cuidan solas a sus hijos”, señaló Weidemann.

Pero eso habrá que esperar todavía algunas semanas, ya que -según contó durante la presentación el director ejecutivo de Idecba, el licenciado José María Donati-, “la publicación de estas canastas especializadas se hará en forma regular a partir de marzo del 2026”.

Que se mide

“Este instrumento estadístico nos permite medir, a lo largo del tiempo, el gasto total que deben afrontar los hogares en donde viven niños, niñas y adolescentes de 0 a 17 años, un grupo social que conforma hoy alrededor del 22,5% de toda la población porteña”, explicó Donati.

Y detalló que el flamante indicador que armaron los técnicos incluye índices de gastos particulares para este sector etario y social, con sus respectivas ponderaciones.

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Entre otros, considera los gastos imprescindibles en materia de alimentación saludable, de vivienda, en salud y en recreación y cuidado.

Claro que no cualquier gasto es igual y la idea es tender a la excelencia. Por eso la directora del Instituto, María Eugenia Lago, detalló que “se trata de un producto estadístico demandado desde la propia Legislatura de la Ciudad y que se producirá de manera interdisciplinaria sumando aportes de distintas áreas del gobierno”. Según esta socióloga especializada en demografía, todos los elementos que componen la Canasta “están basados en la evidencia científica”.

De hecho, para armar esta compleja ecuación de variables y llegar a un resultado asertivo, también sumaron el aporte teórico de expertos de numerosas instituciones especializadas en niñez, incluyendo Unicef.

Y para mejorar la calidad de estos componentes, trabajaron con expertos de diversos ámbitos. Por ejemplo, para asegurar una ingesta saludable y adecuada en calorías, recibieron inputs de nutricionistas del Ministerio de Salud de la Ciudad.

Finalmente, desde ONGs como Unicef, aseguraron que “esta herramienta es importante para proteger los derechos de los chicos, ya que permitirá generar políticas públicas objetivas y también les dará información y datos clave a los propios padres”.

¿Cuántos alimentantes morosos hay?

Actualmente, en el país se encuentran unos 12 mil deudores alimentarios morosos en los registros de la Justicia. Unos 2.546 son de la provincia de Buenos Aires, mientras que unos tres mil corresponden a la Ciudad de Buenos Aires.

Según la Ley 6.771 de la Ciudad, se considera alimentante moroso (denominación que reemplaza a la categoría de deudor alimentario moroso) a toda persona que adeuda total o parcialmente dos cuotas alimentarias, ya sean consecutivas o alternadas, fijadas mediante sentencia judicial o por convenio homologado, en carácter provisorio o definitivo.

La inclusión en el Registro conlleva una serie de restricciones importantes para el deudor, como por ejemplo:

- No podrá abrir cuentas corrientes bancarias ni obtener tarjetas de crédito.

- Otorgar habilitaciones, concesiones, licencias o permisos.

- Ser designado funcionario jerárquico.

- El Banco de la Ciudad no podrá otorgar o renovar créditos sin solicitar el certificado del Registro.

- Las licencias de conducir y sus renovaciones están sujetas a esta ley, con excepción de aquellos que trabajen con vehículos como taxistas, remiseros, fleteros, colectiveros y otros choferes.

- Calificar a los postulantes a cargos electivos en la Ciudad y a aquellos que deseen desempeñarse como magistrados o funcionarios del Poder Judicial en Buenos Aires.