Apple informó este lunes que vendió más de cinco millones de unidades de su nuevo iPhone 5 en el primer fin de semana luego de su lanzamiento y que la demanda ha "excedido la oferta inicial", obligando a muchos usuarios a esperar por el producto.
"La demanda por el iPhone 5 ha sido increíble y estamos trabajando muy duro para que el iPhone 5 llegue a las manos de cada cliente que lo requiera tan pronto como sea posible", dijo Tim Cook, director general de Apple.
Pero para algunos analistas, Apple se está convirtiendo en víctima de su éxito y limita cambios importantes que podrían disgustar a sus seguidores. De hecho, le llovieron las críticas por el cambio de formato en el enchufe que permite conectar el aparato a un ordenador, un cargador o un altavoz; o el nuevo sistema de mapas. "Apple está atrapado en un problema típico cuando se crea una plataforma tecnológica popular", explica Rob Enderle, experto en el sector: el fabricante "no la quiere cambiar demasiado por miedo a que los usuarios se vuelquen hacia la competencia".
Para el analista, Apple fue "superado" en términos de tecnología móvil por el nuevo sistema operativo de Microsoft, y en términos de aparatos por sus rivales, como el surcoreano Samsung, que propone pantallas más grandes y una mejor definición".