En un rincón de la Avenida Corrientes, donde el ruido de la ciudad suele ser ensordecedor, emerge un espacio de resistencia. No es una trinchera de combate, sino una -como la define su directora- "trinchera amorosa". Se trata de Con Federico, la obra que une a la dupla conformada por Analía Fedra García y Osmar Núñez, y que tras el éxito de su primer año, inicia su segunda temporada este 13 de febrero en el Centro Cultural de la Cooperación (Av. Corrientes 1543, CABA).

Para Analía, usar los textos de Federico García Lorca en un espectáculo era una deuda personal. A pesar de haberlo transitado en sus años de formación -"en quinto del colegio hice de la madre en Bodas de Sangre", recuerda-, nunca lo había dirigido profesionalmente. La oportunidad llegó casi como una necesidad vital: leer textos que curaran el alma. "Le dije a Osmar: 'Che, pasemos el invierno leyendo algo que nos guste, ¿por qué no Lorca?'", relata la directora. Lo que comenzó como un encuentro entre amigos en el living de una casa, se transformó en una pieza minimalista y profunda que indaga en la potencia dramática de la palabra desnuda. Aquí la entrevista completa:
La obra escapa deliberadamente de los clásicos más oídos. No busquen aquí el "Verde que te quiero verde". La dramaturgia de García propone un paseo por textos poco abordados: desde poemas escritos por un Federico de 17 años hasta fragmentos de sus conferencias sobre el teatro, que mantienen una vigencia escalofriante: "Elegí textos que tienen que ver con su infancia, con su pueblo. Y también su discurso sobre el teatro, que parece que lo hubiera escrito hoy. No envejeció", explica. El espectáculo transita por la sensualidad, la inocencia, el humor y, finalmente, la profundidad política de un autor cuyo asesinato sigue resonando como una herida abierta en la cultura hispana.
La química de una dupla inoxidable
Tras 10 años de trabajo conjunto (recordados por hitos como Las Patas en La Fuente), Núñez y García han desarrollado un lenguaje propio. En escena, Osmar le pone el cuerpo y su voz aterciopelada, dejándose atravesar por la sensibilidad lorquiana, mientras la propia directora lo acompaña al piano, rompiendo la "cuarta pared" para mostrar incluso los hilos de la relación director-actor. "Osmar es un intérprete en el que las palabras dejan de ser letras mudas para sonar y resonar en nuestra actualidad", asegura García. Para ella, verlo de cerca es una experiencia transformadora: "Él se deja atravesar de manera genuina, no busca demostrar qué buen actor es, está más allá de eso".

En un contexto global marcado por la agresión y la velocidad, Con Federico se planta como un acto de desaceleración. "Es una respuesta artística desde el encuentro, de juntarnos, escucharnos y acompañarnos", reflexiona la García. La obra no "baja línea", sino que invita a la reflexión compartida sobre la libertad y la función social del arte. Con una puesta minimalista que incluye objetos simbólicos y música original de Miguel Ángel Pesce, la obra promete ser, más que un espectáculo, un abrazo compartido entre el escenario y la platea. Las funciones son los viernes a las 21. Encontrá acá más info sobre las entradas.