Los festejos por el llamado “Último Primer Día” (UPD) volvieron a quedar en el centro de la polémica. En la provincia de San Juan, una adolescente de 17 años debió ser hospitalizada tras sufrir una intoxicación alcohólica durante una fiesta en la que participaban decenas de estudiantes que celebraban el inicio de su último año de secundaria.
El episodio ocurrió durante la madrugada en el departamento de Pocito, donde la Policía intervino en una reunión clandestina en la que se encontraban alrededor de 70 jóvenes, entre menores y algunos mayores de edad. Al ingresar al lugar, los efectivos detectaron el consumo de bebidas alcohólicas y procedieron a clausurar el evento.
En medio del operativo, los agentes encontraron a una adolescente en estado de ebriedad y con signos de descompensación, por lo que se solicitó asistencia médica de inmediato. La joven fue trasladada a un hospital cercano, donde quedó internada en observación por un cuadro de intoxicación alcohólica.
El caso generó preocupación entre las autoridades locales, ya que el UPD suele estar asociado a fiestas nocturnas, consumo de alcohol y celebraciones masivas entre estudiantes que comienzan su último año en la escuela secundaria. Este festejo consiste en reunirse la noche previa al inicio de clases y permanecer despiertos hasta ingresar al colegio al día siguiente.
Operativos y fiestas clausuradas
El procedimiento en Pocito fue parte de un operativo más amplio desplegado por la Policía de San Juan durante las celebraciones del UPD. Las autoridades confirmaron que se realizaron controles en diferentes puntos de la provincia para prevenir situaciones de riesgo vinculadas al consumo de alcohol entre menores. En el departamento de Caucete, por ejemplo, los agentes detectaron otra reunión con cerca de 80 personas, de las cuales unas 50 eran menores de edad. En ese caso, los jóvenes fueron retirados del lugar y entregados a sus padres o responsables legales.
También hubo intervenciones en Rivadavia y San Martín, donde se detectaron otras celebraciones en quintas privadas y propiedades rurales. En algunos de estos encuentros participaban decenas de estudiantes, lo que llevó a las autoridades a proceder con la clausura de las reuniones. Según informaron fuentes de seguridad, al menos cuatro fiestas fueron desactivadas durante los operativos, aunque el número de encuentros vinculados al UPD podría ser mayor, ya que muchas celebraciones se organizan de forma informal a través de redes sociales o grupos privados.
Un festejo cada vez más cuestionado
El Último Primer Día se convirtió en una tradición muy extendida entre estudiantes de todo el país, especialmente entre quienes cursan el último año del secundario. Sin embargo, en los últimos años la celebración también comenzó a generar preocupación por excesos en el consumo de alcohol, fiestas clandestinas y situaciones de riesgo para los adolescentes. Por ese motivo, diferentes provincias implementan operativos de control y prevención cada vez que se acerca el inicio del ciclo lectivo. El objetivo es evitar incidentes y garantizar que los estudiantes puedan participar de las celebraciones sin poner en riesgo su salud o su seguridad.
El caso ocurrido en San Juan reavivó el debate sobre los límites de este tipo de festejos y el rol que deben tener tanto las familias como las autoridades educativas para acompañar a los jóvenes durante estas celebraciones. Mientras tanto, la adolescente internada por intoxicación alcohólica permanece bajo observación médica, aunque las autoridades sanitarias informaron que su estado es estable.
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