Al mismo tiempo que se anunciaba esta sábado que Irán volvía a restringir la circulación naviera en el Estrecho de Ormuz, la muerte de un soldado francés de cascos azules de la ONU en una "emboscada" en la frontera del Líbano con Israel, con otros tres que resultaron heridos, sumó tensión en Medio Oriente y el presidente francés Emmanuel Macron señaló poco después "todo apunta a que Hezbolá es responsable" del ataque. El posteo del mandatario galo en X instó además a las autoridades libanesas a "detener a los responsables".
"Una primera evaluación indica que los disparos procedían de actores no estatales", probablemente Hezbolá, señaló también la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) en otro comunicado, pero minutos más tarde llegó la respuesta de voceros de Hezbolá, rechazando de manera tajante cualquier responsabilidad en el ataque a los cascos azules.

El comunicado de Hezbolá
"Hezbolá niega cualquier vínculo con el incidente ocurrido con las fuerzas de la UNIFIL en la zona de Ghandouriyeh-Bint Jbeil", dijo un comunicado de esas organización, que instó a las autoridades, en alusión al presidente Macron, a "actuar con cautela a la hora de emitir juicios y asignar responsabilidades", hasta tanto "se conozcan los resultados de la investigación del ejército libanés" sobre el incidente.
Los combates en el Líbano, uno de los frentes de la guerra en Oriente Medio, han provocado que la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL), desplegada allí en repetidas ocasiones, sea a veces blanco de ataques tanto por parte de las fuerzas israelíes como de Hezbolá.

El sargento Florian Montorio cayó en una "emboscada" cuando su unidad se dirigía a un puesto de avanzada de la UNIFIL "y murió de un disparo directo", según declaró la ministra francesa de las Fuerzas Armadas, Catherine Vautrin, en el programa X.
No hace muchos, los que resultaron blancos de ataques fueron soldados indonesios de la ONU, con tres víctimas fatales. En el caso del grupo francés atacado hoy, "la emboscada fue perpetrada por un grupo armado a muy corta distancia", dijo un vocero libanés.
El presidente libanés, Joseph Aoun, condenó el ataque y prometió llevar a los responsables ante la justicia.
Las patrullas de FINUL operan en el sur del Líbano, cerca de la frontera con Israel, donde ambos bandos combaten desde el mes pasado. Hezbolá arrastró en marzo a Líbano en la guerra en Oriente Medio con lanzamientos de cohetes contra Israel en apoyo a Irán.
Los cascos azules de la ONU han actuado durante décadas como fuerza de separación entre Líbano e Israel, aunque su mandato concluye a finales de este año.
AFP/HB