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Fue en la laguna Setúbal

El último salto de Fernando Cappi, experto en kitesurf: su novia grabó el momento de su trágica muerte

El deportista de 32 años, conocido como “El Chino”, era considerado uno de los más preparados de la disciplina y extremaba las medidas de seguridad.

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Fernando Javier Cappi sufrió un accidente fatal | Imagen Web

¿Dónde estás, gordito? No te veo”. La voz de su novia se escucha nerviosa mientras busca con la mirada a Fernando Javier Cappi, conocido por todos como “El Chino”. Desde la orilla de la laguna Setúbal, ubicada a 10 minutos de Santa Fe, la joven registró con su celular los últimos instantes del kitesurfista, que había entrado al agua como tantas otras veces para aprovechar una tarde de viento. El casco amarillo de Cappi aparece sobre la superficie mientras maniobra con su barrilete. Después, desaparece.

Cappi tenía 32 años y era un profesional del kitesurf. Había creado su propia escuela y era reconocido entre quienes practicaban el deporte por su rigurosidad con las medidas de seguridad. Además, era instructor de tiro. Sin embargo, aquella tarde, mientras practicaba en la zona del paraje El Chaquito, algo salió mal y quedó atrapado debajo del agua.

El accidente ocurrió el 7 de agosto, alrededor de las 17.15, cuando Cappi navegaba por la laguna Setúbal, a unos diez minutos de la ciudad de Santa Fe. Llevaba casco, chaleco salvavidas y botas, además del resto del equipamiento necesario para practicar kitesurf.

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La mañana había estado marcada por una tormenta y fuertes ráfagas de viento, que llegaron a los 70 kilómetros por hora y provocaron olas de hasta un metro y medio. Para el momento del accidente, sin embargo, las condiciones habían mejorado. El viento se había estabilizado entre los 40 y 45 kilómetros por hora y, según quienes conocían la zona, la laguna estaba navegable.

“Tenía todo el equipo de seguridad puesto: casco, chaleco, las botas”, explicó Facundo Ortega, amigo de Cappi e instructor de kitesurf.

Diego Sixto, profesor de educación física y experto en este deporte, también conocía a “El Chino” y participó de las tareas de búsqueda. Para él, se trató de una tragedia difícil de explicar justamente por el nivel de preparación que tenía Cappi. “Fue una desgracia, un accidente, algo lo arrastró para abajo. Era muy meticuloso con la seguridad, respetaba las normas. Le pasó a la persona más preparada que había en el kite”, sostuvo.

Qué pasó durante el último salto de Fernando Cappi

Una de las hipótesis que se investigaban apuntaba a que Cappi no habría podido desprenderse a tiempo del barrilete. Según Sixto, cuando cayó al agua, dos de las cuatro líneas del kite quedaron por debajo de la superficie. “Cuando él cae, de las cuatro líneas que tiene el kite dos le quedan abajo, él lucha y no lo larga rápido, debe haber sabido que estaba enganchado”, calculó.

A esto se sumaba la presencia de camalotes y palos que arrastra el río, elementos que podrían haber contribuido a que quedara atrapado debajo del agua. Cappi había estrenado unas botas acordonadas apenas una semana antes del accidente.

El cuerpo fue encontrado por agentes de la Prefectura Naval Argentina durante las tareas de búsqueda. Estaba a unos 15 kilómetros del lugar donde su novia lo había visto por última vez, en el canal de derivación, frente al Club Náutico El Quillá.

Cuando fue hallado, todavía llevaba puestas las botas y tenía el chaleco salvavidas debajo del traje de neoprene. La fiscal María Laura Urquiza ordenó una autopsia para determinar las causas de la muerte.

Quién era Fernando Cappi, “El Chino”

La muerte de Cappi provocó un fuerte impacto entre quienes integraban la comunidad del kitesurf en Santa Fe. Esa tarde, alrededor de medio centenar de personas había practicado windsurf y kitesurf en la laguna. Fernando había llegado desde Rosario y entró al agua cuando ya no quedaban otros deportistas en El Chaquito.

Para sus amigos, su muerte resulta todavía más difícil de entender por la pasión con la que practicaba el deporte y por el cuidado que tenía con la seguridad. Cappi, además, era instructor de tiro, una actividad que había aprendido también de su padre, Tomás, quien murió en 2019 a los 63 años. Tenía dos hermanos, Marcelo y Celina. Su mamá, Paulina, tiene 68 años.

Liliana Armando, cuya hija de 13 años había sido alumna de tiro de Cappi, lo recordó por su personalidad y por la influencia que tuvo en quienes aprendían con él. “Fernando era la persona más cariñosa que podías conocer, te daba esos abrazos interminables”, contó.

Y agregó: “Jamás se hubiera metido en el agua si no estaba seguro de lo que estaba haciendo, si dudaba no lo hacía”.

Según Armando, Cappi también ayudó a su hija a enfrentar sus propios miedos: “Mi hija de 13 años comenzó tiro con él y si le preguntas a ella te diría: ‘El Chino me ayudó a enfrentar mis miedos’”.

Para quienes lo conocieron, el legado de Cappi excede al deporte. “Una comunidad rota, eso es lo que deja... logró unir gente que no nos conocíamos, no teníamos nada en común, pero él siempre encontraba algo para relacionarlo”, resumió Armando.

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La Asociación Argentina de Kite despidió a Fernando Cappi.

Karina Moya, de 28 años, exatleta, campeona argentina y sudamericana de lanzamiento de martillo y actualmente dedicada a la fotografía, también compartía con Cappi su pasión por el viento y el agua. “Mirá que hay un vientito lindo, venite”, solía invitarla “El Chino”.

Ella llegó a capturar imágenes de sus saltos, algunos de ellos a 14 metros de altura. Esta vez, en cambio, el registro quedó a cargo de su novia y mostró los últimos segundos de un deportista que murió haciendo aquello que más amaba.

RM/fl