Análisis

Empresas argentinas buscan eficiencia y certificaciones para competir en mercados globales

Laura Polonsky, directora de Mind & Progress, analizó los desafíos de las organizaciones para mejorar procesos, certificar normas y posicionarse en cadenas de valor más exigentes.

Empresa (Cedoc)

En diálogo con Canal E, Laura Polonsky, directora de la consultora Mind & Progress, explicó cómo las empresas argentinas enfrentan el desafío de optimizar procesos y certificar estándares internacionales para ganar competitividad.

Las empresas argentinas atraviesan un momento de redefinición estratégica. En un contexto donde el consumo interno se desacelera y crece la necesidad de competir en mercados internacionales, la mejora de procesos y la certificación de estándares se vuelven herramientas clave para sostener la competitividad.

En ese escenario, la consultoría especializada gana protagonismo dentro del mundo empresarial. “El servicio que brindamos nosotros es el de poder acercar a las organizaciones la posibilidad de mejorar sus procesos, certificar diferentes normas, entre ellas las normas ISO, que son las más conocidas como normas de calidad”, explicó Polonsky, directora de Mind & Progress.

La especialista detalló que estas certificaciones no solo apuntan a la calidad, sino también a áreas como el medio ambiente o la seguridad de la información. “Dentro de las normas de calidad hay diferentes: la calidad propiamente dicha, la del medio ambiente, la de la seguridad de información, ahí hay herramientas muy interesantes”, señaló.

Según Polonsky, implementar estos estándares permite a las compañías fortalecer su posicionamiento. “Muchas veces necesitan estas herramientas para lograr entrar a mercados más eficientes, para lograr exportación o para estar a la altura de una industria”, afirmó.

El desafío de ser eficientes y competitivos

De cara a 2026, el panorama empresarial presenta una tensión entre dos objetivos que parecen opuestos, pero que deben convivir: reducir costos y elevar estándares.

Polonsky explicó que las organizaciones están atravesando una etapa de redefinición interna. “Es un panorama que trae un desafío y una conversación que lleva a un pensamiento un poco contradictorio: por un lado eficientizar y cuidar recursos, y por otro levantar mucho la vara para estar a la altura de las exigencias de la industria”, indicó.

Este proceso se vuelve aún más relevante frente a las oportunidades que pueden surgir en el comercio internacional. “Se genera esa ambivalencia entre el pensamiento de ahorrar, pero también poner en valor procesos dentro de la empresa para cumplir con lo que piden los mercados o acuerdos internacionales”, sostuvo.

El valor de las redes y el cliente actual

En cuanto a las estrategias empresariales que hoy muestran mejores resultados, Polonsky destacó la importancia de consolidar relaciones y generar valor real para los clientes. “La estrategia que vemos con más posibilidades es la de dar servicios con valor a nuestro propio cliente, cuidarlo y lograr en ellos la recontratación”, explicó.

Además, remarcó la relevancia de trabajar en redes profesionales y generar espacios de colaboración. “Trabajar con colegas y generar una red de experiencia te permite convertirte en un referente de un tema y aportar valor en espacios de networking”, señaló.

En esa línea, muchas consultorías trabajan junto a proveedores de grandes industrias, que hoy exigen estándares cada vez más altos a sus cadenas de valor. “Muchas empresas proveedoras de grandes compañías nos llaman porque necesitan cumplir con ciertos requisitos para entrar en una licitación o para exportar”, explicó Polonsky.

Finalmente, subrayó la importancia de apoyarse en especialistas para acelerar los resultados. “Cuando lo hacés con alguien de afuera, te ordena el proceso y te asegura el resultado. Si no, muchas veces te quedás solo con una intención y el proyecto avanza demasiado lento”, concluyó.