Plan económico

Fausto Spotorno aseguró que cambiar las bandas “no tendría que impactar” en precios

No obstante, el economista explicó que “para acumular reservas el Banco Central tiene que estar comprando dólares, y con qué los compra: con emisión de pesos”

Fausto Spotorno (Cedoc Perfil )

Fausto Spotorno, economista y director del Centro de Estudios Económicos Orlando Ferreres, puso el foco en un punto que atraviesa la discusión económica de 2026: la dificultad de acumular reservas sin generar tensiones monetarias. En dialogo con Canal E explicó que el equilibrio fiscal logrado por el Gobierno cambia la dinámica de la deuda, pero no resuelve por sí solo el desafío externo. El problema, según su mirada, aparece cuando el Banco Central busca sumar dólares y la contrapartida inevitable son los pesos.

El tema de las reservas es delicado, porque para acumular reservas el Banco Central tiene que estar comprando dólares, y con qué los compra, con emisión de pesos”, afirmó. A partir de allí, sostuvo que para que esa acumulación no empuje inflación o presión cambiaria, debe existir “del otro lado” una condición clave: más demanda de pesos.

Deuda y equilibrio fiscal: capacidad de pago de intereses, pero límites para “pagar todo junto”

Spotorno diferenció la evolución de la deuda del Estado en un año marcado por la consolidación del resultado fiscal. Explicó que el aumento de deuda del Tesoro registrado en el período previo respondió a un reordenamiento interno: “Los aumentos de deuda que tuvo el Tesoro durante el año pasado fueron producto de la cancelación de deuda del Banco Central y la toma anticipada de deuda del FMI”.

Luego subrayó el cambio de régimen: “En términos generales, como hay equilibrio fiscal, no hubo necesidad de tomar deuda nueva”. En esa misma línea, planteó que, mirando el Estado Nacional y el Banco Central en conjunto, “lo que estamos viendo es una reducción de la deuda del Estado”.

Sin embargo, marcó un límite práctico que suele omitirse en los debates públicos: incluso con superávit, no es viable cancelar vencimientos de capital de manera masiva sin un esfuerzo fiscal extraordinario. “No se puede pagar toda la deuda, completamente o toda junta, porque para eso tiene que tener un superávit fiscal enorme”, dijo.

El economista explicó que el superávit primario cumple una función específica: “El gobierno tiene superávit primario que le alcanza para pagar los intereses de la deuda”. Y lo tradujo a una idea de solvencia: “Al tener equilibrio fiscal, lo que estamos diciendo es que el gobierno tiene la capacidad de pagar los intereses de la deuda”.

También aclaró que existe un componente que puede aumentar el stock por una vía contable: “Hay una parte de los intereses que se capitalizan y que eso sí puede ir incrementando la deuda de a poquito”. Aun así, concluyó que, fuera de ese factor, “no hay mucho motivo para que la deuda suba” mientras se sostenga el equilibrio.

Reservas: por qué el Tesoro compra poco “neto” y el Banco Central necesita demanda de pesos

Spotorno dedicó el tramo más técnico a explicar el mecanismo de acumulación de reservas y sus límites. Distinguió dos formas: compras del Tesoro con recursos propios y compras del Banco Central que implican emisión.

En el caso del Tesoro, señaló que si compra dólares con superávit lo hace “como si fuera vos o yo que compramos dólares con nuestra plata, eso no genera emisión”. Pero advirtió que ese canal tiene un techo muy bajo por el tamaño del resultado fiscal total: “El Estado tiene superávit primario y equilibrio fiscal, en realidad el equilibrio fiscal total tiene un poquito de superávit”. Y lo cuantificó en términos de margen: “Lo que puede comprar realmente neto de reservas es por ese pequeñito superávit que tiene de 0,2, 0,3”.

También explicó que una parte relevante de las compras del Tesoro no es acumulación permanente, porque tiene destino: pagos de intereses. “La otra compra de reservas que hace el gobierno, el Tesoro, son la compra de dólares para pagar los intereses de la deuda”, dijo. Y agregó el punto que, en su visión, ordena la contabilidad: “Cuando el Tesoro está comprando para pagar los intereses de la deuda, tarde o temprano va a tener que usar para pagar los intereses”.

En consecuencia, planteó una conclusión: “Eso no genera acumulación de reservas a la larga”. La acumulación “neta” queda reducida a la porción pequeña del superávit total. El resto, sostuvo, requiere otra vía: “Después el resto hay que acumularla con emisión monetaria”.

A partir de allí, explicó la condición necesaria para que esa emisión no se traduzca en inflación o presión cambiaria: “Para que el Banco Central pueda comprar dólares sin que eso genere un shock inflacionario, tiene que haber del otro lado un aumento en la demanda de pesos”. En otras palabras, se necesita que haya agentes dispuestos a vender dólares y quedarse con pesos: “Gente que quiera vender sus dólares para quedarse con los pesos, así el Banco Central puede emitir los pesos y quedarse con los dólares”.

Spotorno reconoció que en el corto plazo puede aparecer esa demanda por estacionalidad: “Algo de eso estuvo pasando en las últimas semanas, suele pasar en diciembre, enero, porque hay un aumento en la demanda de dinero”. Pero dejó una advertencia central: “Hay que ver si se sostiene”.

Y señaló cuál sería la fuente que puede sostenerlo: “La única forma de que eso se sostenga es que haya inversión extranjera directa o inversión directa argentina”. En su lectura, el comportamiento de la inversión y la confianza financiera terminan siendo un componente estructural para resolver el frente de reservas.

Bandas cambiarias: menos riesgo de vender dólares y un impacto acotado en precios

Sobre la modificación del piso y techo de las bandas en las que se mueve el tipo de cambio, Spotorno sostuvo que el objetivo principal no es generar un salto cambiario. “En los precios no tendría que impactar, porque que vos modifiques las bandas no implica que se va a modificar el tipo de cambio”, explicó.

El eje, para él, es otro: reducir el riesgo de que el Banco Central se vea obligado a vender reservas cuando el dólar toca el techo. “Lo que hace es sacarle riesgo a tener que salir a vender reservas”, dijo, y recordó la lógica del esquema anterior: “Cuando el tipo de cambio tocaba el techo de la banda, el Banco Central tiene que salir a vender dólares para bajar el tipo de cambio”.

Luego vinculó ese riesgo con la inflación y el ritmo de ajuste de la propia banda: si los precios suben por encima del ajuste del techo, aumenta la probabilidad de que el tipo de cambio tienda a presionar ese límite. “Si vos tenés una inflación del 2% y monedas y vos tenés una banda superior que se ajusta al 1%, es muy probable que tarde o temprano el dólar se empiece a mover con la inflación a la larga”, explicó. En ese caso, el tipo de cambio “va a empezar a tocar la banda superior” y eso “obligarte a vender dólares”.

Por eso, concluyó que la modificación apunta a bajar esa probabilidad y proteger el objetivo de reservas: “En ese sentido va la modificación de la banda, para mí le quita riesgo a esta necesidad del gobierno de vender dólares cuando el tipo de cambio toque el techo de la banda”.