Panorama político

Federico González cuestionó la lógica del Gobierno: “No le gusta reconocer errores o tener que hacer rectificaciones”

Tras la ausencia de Victoria Villarruel en el evento del 25 de mayo, el analista político comentó que, “el ADN del Gobierno es la beligerancia y hay ausencia, yo diría, de valores cristianos”.

Federico González cuestionó la lógica del Gobierno: “No le gusta reconocer errores o tener que hacer rectificaciones” (Cedoc)

Con el fin de analizar la interna del oficialismo, el rol de Victoria Villarruel, las tensiones con Patricia Bullrich y las críticas de Mauricio Macri hacia Javier Milei, este medio se comunicó con el analista político, Federico González.

Federico González se refirió a las críticas contra el arzobispo Jorge García Cuerva luego del mensaje que brindó durante el Tedeum del 25 de Mayo. “Parece que el arzobispo García Cuerva está inhabilitado para opinar porque tiene un pasado K. Ese es un típico argumento del Gobierno, que tiene una obsesión con que, ah, bueno, pero vos sos K, entonces nada de lo que digas vale”, afirmó.

Cuestionamientos por los dichos del arzobispo García Cueva

Además, sostuvo que, “lo que dijo el arzobispo sí vale porque tiene un valor intrínseco, más allá del pasado que tenga García Cuerva respecto de afinidades ideológicas con otros espacios”.

Sobre la ausencia de Victoria Villarruel en el Tedeum, González calificó el episodio como “una falta de respeto”. “El ADN del Gobierno es la beligerancia y hay ausencia, yo diría, de valores cristianos”, señaló.

Repercusiones de la ausencia de Victoria Villarruel

En ese sentido, remarcó la importancia institucional de la vicepresidente: “Porque es alguien que ha sido elegido por el pueblo y tiene un rol institucional muy importante”. Y agregó: “No puede actuar en sus antipatías, más allá de las razones que pueda tener el Gobierno para no quererla o para desquererla”.

El entrevistado también analizó la crisis interna dentro del oficialismo y sostuvo que el presidente Javier Milei atraviesa una etapa de negación frente a los conflictos internos. “El Presidente empieza negando lo obvio por conveniencia y después se la termina creciendo”, afirmó.

Según desarrolló, la lógica del Gobierno es “huir hacia adelante, retroceder nunca, rendirse jamás”. Y explicó: “No le gusta reconocer errores o tener que hacer rectificaciones. Entonces sigue para adelante”.