Racismo

Patricio De la Barra: “Hay más de 5.200 causas abiertas por ofensas raciales en la justicia brasileña”

El periodista explicó el alcance judicial y político del caso de injurias raciales que mantiene en vilo a la opinión pública brasileña.

Justicia (Cedoc)

La detención de una abogada argentina de 29 años por injurias raciales en Brasil generó una repercusión inédita en la prensa local e internacional. Según explicó Patricio De la Barra, “ella tuvo la prisión preventiva decretada por el Ministerio Público, pero fue revocada posteriormente con un trabajo muy bien hecho por los abogados de ella”.

El periodista remarcó que el caso se volvió emblemático por el momento legal que atraviesa Brasil: “eso cambió en el 2023 exactamente, y hoy las leyes son mucho más drásticas en el sentido de penalizar tan fuertemente a las injurias raciales”.

De la Barra aclaró que la acusada reconoció su error y admitió desconocer la severidad del marco legal brasileño. Actualmente, se encuentra bajo prisión domiciliaria en Río de Janeiro: “ella ahora se encuentra en su domicilio, no puede salir en ningún momento porque está con un brazalete electrónico”, explicó. Además, tiene retenida su documentación y no puede abandonar el país.

El episodio ocurrió el 14 de enero en un bar de la ciudad y fue registrado en varios videos, algunos filmados por las propias víctimas. “Está prácticamente todos los días en las principales páginas de la prensa brasileña y también de la prensa internacional”, subrayó el periodista.

Videos, denuncias cruzadas y un debate social abierto

Uno de los puntos centrales del proceso será la confrontación de versiones. De la Barra detalló que “en aproximadamente 20 o 25 días deberá ser llamada nuevamente a declarar ante la justicia de Río de Janeiro”. En ese contexto, la defensa intenta incorporar un video previo que podría cambiar el encuadre del caso.

Según relató, “los abogados están intentando rescatar un video que habría iniciado todo esto, una discusión por la cuenta”, donde también se habrían producido episodios de hostigamiento hacia las jóvenes argentinas. Incluso, el periodista mencionó la posible existencia de “una conducta de asedio sexual que podría ser aclarada y que podría ser una atenuante”, aunque dejó en claro que nada justifica una injuria racial.

El caso se da en un escenario de alta sensibilidad: “hay 5.200 casos que están en estos momentos siendo ventilados en la justicia por este tipo de ofensas”, precisó De la Barra, lo que explica la dureza social y judicial frente a este tipo de delitos.