Perspectivas financieras

Por qué los inversores empiezan a acortar plazos ante un 2027 que se anticipa más volátil

El director de Rafaela Capital sostuvo que el mercado ya incorpora un mayor riesgo electoral y estimó que al programa financiero todavía le faltan unos USD 10.000 millones.

Volatilidad en los mercados (Canal E)

Fernando Camusso, economista y director de Rafaela Capital, advirtió que 2027 podría convertirse en un año de fuerte volatilidad financiera y recomendó reducir la duración de las posiciones en bonos argentinos en dólares. En diálogo con Mariano Gorodisch por Canal E, analizó la salida de inversores de los fondos de renta fija y el deterioro de los títulos soberanos frente a la suba del riesgo país.

“No es lo mismo tener bonos cortos que tener bonos largos, donde por supuesto una suba de riesgo impacta más en los bonos de mayor duration”, explicó. Por eso, consideró que “la primera recomendación es acortar duration de bonos en dólares”, antes que abandonar completamente ese tipo de instrumentos.

Por qué recomienda acortar los plazos de los bonos

Camusso planteó que los bonos de vencimientos más cercanos permiten priorizar un flujo de dólares, aunque su rendimiento puede quedar relativamente cerca del que ofrecen activos internacionales de menor riesgo.

“Cuando vos te vas a un bono corto, lo que privilegiás básicamente es un flujo de dólares”, señaló. En cambio, quien busque permanecer dolarizado pero salir de la deuda soberana “se tiene que ir a algún corporativo”.

Para el economista, el comportamiento de la curva deja además una señal sobre las expectativas del mercado hacia las elecciones presidenciales.

“Va a ser difícil que lo volvamos a ver de nuevo en 500 puntos básicos”, sostuvo sobre el riesgo país. Y agregó que las tasas implícitas entre los bonos con vencimientos en 2027 y 2028 muestran que el mercado está cobrando un costo considerablemente mayor por atravesar el período electoral.

Qué riesgo observa para 2027

Camusso afirmó que ese escenario anticipa mayor presión tanto sobre el dólar como sobre las tasas. “Lo que el mercado está preciando respecto del riesgo para saltar la elección es un número importante, porque en definitiva lo que vemos es que no va a faltar volatilidad cambiaria”, explicó.

Además, estimó que al programa financiero le faltarían alrededor de USD 10.000 millones para completar 2027, teniendo en cuenta los desembolsos de organismos multilaterales, posibles swaps y las emisiones de deuda que finalmente no se concretaron.

“En caso de no poder salir al mercado internacional, que por lo menos no lo vemos por ahora, vas a perder en acumulación de reservas”, señaló. Según su análisis, el Tesoro podría verse obligado a utilizar parte de las divisas adquiridas para atender esas necesidades financieras.

Por qué las reservas siguen siendo la principal preocupación

El director de Rafaela Capital puso especialmente el foco en la diferencia entre comprar dólares y lograr conservarlos.

“Una cosa es comprar, otra cosa es acumular. Yo creo que ahí está, por ahora, el talón de Aquiles de este programa”, afirmó. Según explicó, es esa capacidad de acumulación la que observan los inversores para medir el margen del Gobierno frente a episodios de volatilidad.

Camusso también mencionó el crecimiento de las compras minoristas de dólares y recordó que durante los períodos de mayor incertidumbre electoral esos montos llegaron a duplicarse.

Por eso, consideró que el Gobierno deberá llegar preparado con diferentes herramientas de cobertura y liquidez. “Yo creo que el Gobierno viene reforzando, incluso en el discurso, un intento de mejorar el arsenal respecto de lo que puede ser un año bastante más complicado”, sostuvo. 

Su diagnóstico final fue concreto: “El año que viene va a ser un año volátil”.