Productores sojeros

Rodolfo Rossi: “En general 2025 fue más positivo, pero hay muchas variables para corregir”

El presidente de ACSOJA detalló que la cadena cerró un 2025 “más positivo”, pero advierte por el impacto de la cosecha brasileña en los precios.

Rodolfo Rossi (Gentileza de comunicacionycontenidos.com)

El cierre de 2025 dejó un clima algo más favorable para la cadena sojera, con mejores precios respecto del año anterior y señales que, según la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (ACSOJA), aportaron algo de impulso al mercado interno. En una entrevista con Canal E, Rodolfo Rossi, presidente de la entidad, explicó que el año se vio “más positivo” por una combinación de factores: valores internacionales más altos, cierta mejora en rindes y una demanda doméstica que sostuvo el interés comprador.

Rossi lo resumió así: “En primer lugar los precios respecto al año anterior son más altos a nivel internacional y también a nivel local”. También mencionó la evolución del esquema impositivo y su efecto en la dinámica comercial: “Hemos tenido una baja progresiva de retenciones”, afirmó, al describir el contexto en el que se movió la comercialización durante el año.

En términos productivos, el titular de ACSOJA sostuvo que la campaña logró consolidar un volumen relevante: “Se llegó a los 50 millones de toneladas aproximadamente”. En su lectura, esa producción se apalancó en rendimientos “un poquito mejor” que el año previo y en un mercado que, en determinados momentos, mostró mayor firmeza por la necesidad de compra y por medidas temporales que influyeron en los precios internos.

Balance de 2025: precios más firmes, producción alta y variables que todavía “hay que corregir”

Para Rossi, el balance anual es favorable en comparación con lo que venía ocurriendo, pero no está exento de desafíos. Planteó que hubo señales positivas, aunque subrayó que la actividad convive con limitantes estructurales. “En general es un año que se lo ha visto más positivo. Hay muchas variables todavía para corregir”, dijo, y vinculó esa necesidad de corrección con un horizonte de reformas económicas que, en su visión, deberían consolidar reglas más estables.

En la entrevista también se refirió a lo ocurrido a mitad de año con cambios temporales en derechos de exportación que, según explicó, impactaron en la operatoria. “Esta compra que se está realizando todavía sobre la baja cero de las retenciones que se dio en julio, que duró poco”, mencionó, al describir un episodio que, para la cadena, incidió en el comportamiento de la demanda y en la formación de precios internos.

Más allá de esos movimientos, Rossi destacó que el mercado local suele reaccionar cuando la industria necesita originar mercadería, en especial en un país donde el complejo sojero tiene peso determinante en molienda, exportaciones y generación de divisas. En ese marco, el presidente de ACSOJA planteó que el 2025 dejó mejores condiciones relativas, pero que el desafío es sostenerlas con políticas que reduzcan costos y den previsibilidad, especialmente pensando en inversión tecnológica y en mejores prácticas agronómicas.

Mercado global: Brasil empieza a cosechar, Estados Unidos mantiene stocks y China vuelve a mover la demanda

En el plano internacional, Rossi ubicó el foco en dos factores que suelen presionar o sostener los precios en el corto plazo: el avance de la cosecha en Brasil y el nivel de stocks en Estados Unidos. Anticipó un período de definiciones: “Ya está entrando, empezando a cosecharse Brasil” y advirtió que, en los meses siguientes, el mercado se reacomoda con el ingreso de oferta sudamericana. En su análisis, ese proceso puede “jugar con precio”, especialmente si se combina con existencias aún importantes del lado norteamericano.

En ese contexto, Rossi sugirió prudencia comercial y estrategias de cobertura. Su recomendación fue directa: “Creo que los productores deberían tomar posición en este momento con los precios que hay, como para asegurar algo”. La frase refleja una visión habitual en escenarios inciertos: capturar márgenes cuando aparecen y administrar riesgo frente a cambios bruscos de mercado.

El tercer jugador central es China. Rossi señaló que el gigante asiático volvió a acelerar compras y aportó un dato concreto para dimensionar el ritmo de demanda: “China… lleva un total acumulado de 8 millones de toneladas”. En su lectura, el comportamiento chino puede influir en el tono del mercado, sobre todo cuando el volumen comprado crece en poco tiempo y se combina con tensiones o negociaciones comerciales internacionales.

Al mismo tiempo, Rossi consideró que, aun con conflictos, los grandes demandantes y oferentes tienden a ordenar el flujo por necesidad mutua. Lo expresó así: “Yo creo que las empresas internacionales de alguna manera se van a ir arreglando entre Estados Unidos y China”. Con esa premisa, su mirada se apoya en que el comercio global de soja suele encontrar equilibrio, aunque con volatilidad en los precios.

Biocombustibles y tecnología: “una política seria”, más corte y cuidado del suelo para sostener rindes

Una parte central de la entrevista estuvo enfocada en el rol de los biocombustibles y en la necesidad de una estrategia nacional más ambiciosa. Rossi destacó que el crecimiento del uso energético impacta en la ecuación de aceites, y pidió una agenda clara para aprovechar capacidades locales. Su definición fue contundente: “La Argentina necesita una política seria de biocombustibles, una nueva ley, aumentar el corte”. Para ACSOJA, ese camino puede mejorar competitividad, ampliar demanda, y además tener un efecto macro: “un ahorro de divisas también muy importante”, sostuvo.

En paralelo, Rossi vinculó productividad con tecnología y con manejo de nutrientes. Señaló que, en algunos rubros, el costo mejoró respecto del año anterior, aunque con excepciones. Y enfatizó que una cosecha grande exige reponer lo que el cultivo extrae: “La extracción de nutrientes… es muy importante”, afirmó, al hablar de campañas con altos rendimientos.

En ese sentido, planteó que hay margen para intensificar fertilización en ambientes donde el paquete tecnológico lo justifique y donde el clima acompañe. También remarcó la necesidad de instalar una conciencia más amplia sobre conservación: “Cuidar los suelos y poder recuperar entonces estos nutrientes que se van con cada buque que sale”. En la lógica de la cadena, esa frase no es solo agronómica: apunta a sostener producción a largo plazo, evitar degradación y mantener la competitividad exportadora.