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Luis Palma Cané: “Mi principal crítica al programa es tomar el tipo de cambio y dejarlo clavado”

El economista anticipó a cuánto prevé que llegará el dólar este 2026 y cuál será la cifra aproximada de crecimiento económico.

Luis Palma Cané
Luis Palma Cané | Cedoc

Luis Palma Cané, economista, celebró que el Estado vuelva a contar con un presupuesto, pero advirtió que varios supuestos oficiales lucen “muy optimistas” frente a las estimaciones privadas y frente a presiones que, según describió, ya se perciben en precios y en el frente cambiario.

Estuvimos tres años sin presupuesto. Imaginate, es lo mismo que tener una empresa y no tener un presupuesto, no sabés dónde estás parado”, planteó, al destacar el valor institucional del instrumento. Sin embargo, marcó una diferencia de base con los números oficiales: el crecimiento proyectado, la inflación estimada y, sobre todo, el sendero del dólar que usa el Presupuesto como referencia.

Crecimiento e inflación: el Presupuesto proyecta 5%, Palma Cané espera 3% a 4%

Palma Cané sostuvo que el diagnóstico de actividad es el primer punto donde aparecen divergencias. “El presupuesto le da un crecimiento del 5%, nosotros estamos en un promedio del 3%, más o menos, 3-4%”, explicó. Su proyección, aclaró, depende de variables externas sensibles para la Argentina, como precios de energía y precios internacionales de granos, que pueden mejorar o empeorar el escenario.

Aun con esa diferencia, el economista remarcó que, para la historia reciente del país, un crecimiento de 3% a 4% sería significativo. “Hace 15 años que la Argentina viene arrastrando un promedio menor al 2% por año, con que logremos un 3-4% es una suba muy importante”, señaló. La clave, en su mirada, no es solo el número de un año, sino la posibilidad de sostenerlo en el tiempo: explicó que el problema argentino es la secuencia de subas y bajas abruptas. En otras palabras, un rebote aislado sirve poco si después vuelve la caída.

Sobre precios, también observó tensiones que no encajan con supuestos demasiado benignos. Mencionó rubros en los que ve presiones concretas y ajustes pendientes: carne y servicios. En su lectura, hay elementos de la estructura de costos y de tarifas que todavía no terminaron de reflejarse plenamente, y eso complica que la inflación baje solo por proyección.

Dólar y bandas: crítica al ancla cambiaria y alerta por la imprevisibilidad

El punto más contundente de la entrevista fue el tipo de cambio. Palma Cané planteó que el programa económico descansa demasiado en sostener el dólar como ancla. “Mi principal crítica al programa es que la base de la decisión es tomar el tipo de cambio dejarlo clavado ahí”, afirmó. Y agregó una advertencia conceptual: “Esta técnica de desinflación ha fracasado en todo el mundo y ha fracasado en la Argentina”.

El economista vinculó esa crítica con el supuesto cambiario del Presupuesto. “El presupuesto está confeccionado con un tipo de cambio promedio de 1.425. Cuando hoy ya está en 1.450”, señaló, y sostuvo que esa referencia quedó desactualizada. En su escenario, el dólar podría ubicarse más arriba hacia el final del año: “Nosotros creemos que va a andar entre 1.800, no promedio, sino a fin de año”, afirmó, aunque reconoció que el valor depende de la continuidad de la política económica.

Más allá del nivel puntual, Palma Cané insistió en que lo decisivo es evitar saltos erráticos. “Hoy en el mundo y en la teoría económica no importa tanto la foto del tipo de cambio sino cuál es la tendencia”, explicó. Y definió cuál sería, para él, el peor cuadro posible: “Lo peor que puede pasar es que valga hoy 1.500, mañana 1.800, pasado mañana 1.590. Porque te causa una imprevisibilidad total”.

Esa volatilidad, según argumentó, impacta directamente en la economía real: empresas que no saben cuánto costará una importación a 180 días, decisiones de inversión que se frenan y un nivel de actividad que se resiente. En esa línea, sostuvo que el país dejó atrás lo más duro de la recesión, pero pidió moderación: “Salvamos la recesión pero no vamos a tirar manteca al techo”.

Superávit, tasas y consumo: coincidencia fiscal, pero con tasas reales positivas

En el capítulo fiscal, Palma Cané mostró más coincidencias con el rumbo oficial. “El presupuesto te da un superávit primario del 1,2. Nosotros en eso coincidimos”, afirmó. Incluso amplió el rango en el que ubica ese resultado: explicó que su estimación se mueve “entre 1 y 1,5”, un dato que consideró importante para consolidar estabilidad.

Sin embargo, advirtió que el equilibrio fiscal no resuelve por sí solo las tensiones financieras. Remarcó que la tasa de interés deberá mantenerse por encima de la inflación para sostener la demanda de pesos. “La tasa de interés forzosamente va a tener que estar en términos reales encima de la inflación”, dijo, y lo explicó con una lógica sencilla: si la inflación esperada supera a la tasa, los ahorristas no renuevan posiciones en moneda local y buscan cobertura.

Al mismo tiempo, señaló que el desafío es que esa tasa real sea “suave”, porque si es demasiado alta también enfría la economía. La pregunta de fondo es cómo lograr desinflación y estabilidad sin ahogar crédito y actividad.

Sobre consumo y financiamiento, su proyección fue prudente: espera una mejora en línea con el crecimiento del PBI. “El consumo va a ir parejo al crecimiento del PBI”, sostuvo, y vinculó esa dinámica con el crédito: a medida que la actividad se consolide, el financiamiento también debería acompañar. En ese marco, evitó posiciones extremas y definió su postura con una frase: “No soy optimista ni pesimista, diría que estoy atento a que los consumidores se vayan consolidando”.