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Balance 2025

Reina: “Es un siglo todo lo que pasó en 2025”, pero Milei sostuvo apoyo y armó “tropa propia” en las provincias

El analista político sostiene que “Javier Milei empieza el año con muchísima expectativa”.

Eduardo Reina
Eduardo Reina, analista político | Télam

El analista político Eduardo Reina sintetizó el 2025 de la administración de Javier Milei con en una frase : “Parece un siglo” todo lo que pasó en doce meses. Desde su mirada, el balance combina dos planos que se superponen: un Presidente que conservó centralidad electoral y capacidad de ordenar apoyos, y un sistema político que llega a 2026 con oposición debilitada, pero con gobernadores que empiezan a endurecer su posición en la disputa por recursos.

“Milei empieza el año con muchísima expectativa para tratar de juntar su propia tropa”, dijo, y ubicó el objetivo principal en el armado territorial: presentar listas propias en la mayor cantidad de provincias posible. Según describió, esa meta se cumplió parcialmente: “En algunas pudo, en otras no, pero en definitiva ha logrado” competir en varios distritos. “El nombre de Milei es muy importante”, afirmó, y sostuvo que el Presidente apostó a que la gente “lo siga, lo vote y confíe en él”.

Poder político y mapa partidario: apoyo a Milei, tensión con el PRO y una oposición que no se recompone

En el balance de Reina, Milei atravesó un calendario cargado de controversias y hechos que pusieron a prueba su capital político. Aun así, sostuvo que logró superar el tramo más delicado: “Pudo pasar muy bien las elecciones, indudablemente la gente apoya a Milei”. El analista no lo leyó como casualidad, sino como parte de una tendencia más amplia de época: “Todo el mundo se cansó de la política y el hartazgo político es tan grande que a veces la gente busca nuevas alternativas”.

Esa lectura lo llevó a enlazar el caso argentino con un clima global de reacomodamientos. Reina señaló que “el mundo está mirando hacia el cambio” y describió un corrimiento hacia opciones de derecha, en algunos casos más radicalizadas. En ese marco, dijo que el gobierno de Milei se posicionó hacia afuera “como un gobierno de cambio y para muchos, un modelo a imitar”.

Puertas adentro, el analista consideró que una parte del reordenamiento pasa por la relación del oficialismo con fuerzas tradicionales, en particular el PRO. Reina sostuvo que el Presidente quiso “ser propietario” del PRO y describió un escenario de reacomodo interno, con dirigentes que se suman, otros que dudan y otros que se distancian. “A veces por tratar de captar todo, vas a perder lo propio”, advirtió, aunque remarcó que Milei conserva un núcleo de apoyo relevante.

Para Reina en 2026 “la oposición está destruida, no hay ningún atisbo o visión de la oposición con respecto a reformularse”. En ese diagnóstico, el principal contrapeso no viene de un liderazgo opositor consolidado, sino del juego federal y de los gobernadores, que negocian poder real en el Congreso.

Gobernadores, Presupuesto y negociación: el frente federal que puede marcar el ritmo del 2026

La relación con los gobernadores aparece, para Reina, como el eje político que puede endurecerse. Describió discusiones asociadas al Presupuesto y a la necesidad de fondos provinciales, en especial para cubrir compromisos previsionales. En su relato, la negociación es directa, pragmática y con tensión: gobernadores que piden recursos, Nación que regula el flujo, y acuerdos que se cierran con desconfianza.

Reina sostuvo que varios mandatarios provinciales sienten que los compromisos no se cumplieron como esperaban: “Los gobernadores piensan que el 80% de las veces que les prometieron no les cumplió”, afirmó, y advirtió que el vínculo entra en una etapa más exigente: “Esta es la última oportunidad”, describió como clima de época, asociado a la necesidad de fondos y a la presión política de los próximos turnos electorales.

En ese sentido, anticipó “años de enfrentamiento”, con una aclaración: no lo planteó en términos de conflicto físico, sino como una disputa “dialéctica y de interés” entre Nación y provincias. También explicó por qué esa tensión tendería a crecer: los gobernadores no solo piensan en la política nacional, sino en su propia supervivencia territorial. Con elecciones futuras en el horizonte, la demanda de recursos y de previsibilidad se vuelve más rígida.

Economía, apertura y reformas: el dilema del “modelo” y el impacto en el consumo interno

En su balance, Reina reconoció logros del Gobierno en la macroeconomía. Dijo que “mantuvo la inflación” y que achicó el Estado “lo más que pudo” dentro de las posibilidades. Sin embargo, concentró sus alertas en el funcionamiento de la economía real cuando se abre el comercio: “Si abrimos la economía descaradamente, como lo hemos abierto, se está produciendo un bache muy importante”, sostuvo.

El punto, explicó, es que parte de la actividad de muchas empresas estaba sostenida por el consumo interno, y con más importaciones cambia la competencia. Reina aclaró que no se opone a importar, pero reclamó “reglas claras” para empresas argentinas, mencionando el peso de la carga impositiva y la acumulación de tributos que terminan encareciendo el costo final.

También planteó una discusión de fondo sobre el rumbo: “El gobierno tiene la idea de qué modelo finalmente va a querer hacer”, dijo, y puso como ejemplo un “modelo Perú” entendido como estabilidad macro, moneda sin sobresaltos y un Banco Central fuerte, aunque con tensiones sociales asociadas al impacto en la clase media. Para Reina, esa es la encrucijada: sostener estabilidad, avanzar en reforma laboral y reforma impositiva, y medir hasta dónde “da el cuero” político para hacerlo.