REDES Y POLÍTICA

Cambia el mapa digital de Córdoba: cae el ecosistema libertario y crece el del cordobesismo

Un relevamiento de la consultora Sicchar sobre Instagram y TikTok muestra un fuerte retroceso de las interacciones del bloque mileísta y una expansión sostenida del espacio identificado con el gobernador. Cuánto influyó la detención de Fernando Cerimedo en Bolivia.

Javier Milei Foto: CEDOC

La conversación política cordobesa en redes sociales está cambiando de dirección. Un relevamiento sobre el ecosistema de influencers políticos de la provincia muestra un fenómeno que, más allá de cualquier lectura electoral, empieza a modificar la relación de fuerzas digitales: el aparato mileísta pierde volumen e interacción, mientras el espacio identificado con Martín Llaryora construye una presencia cada vez mayor.

El estudio de la consultora Sicchar , que analiza 14 meses de actividad en Instagram y TikTok, compara las cuentas vinculadas a ambos espacios entre junio de 2025 y agosto de 2026. El resultado más contundente es la caída del bloque libertario: su interacción mensual se redujo 57% entre el primer período analizado y los últimos meses de la serie. En paralelo, el bloque llaryorista creció 36% en Instagram.

La diferencia todavía existe y favorece ampliamente a los libertarios, pero la velocidad del cambio es lo que empieza a llamar la atención.

En Instagram, la distancia entre ambos ecosistemas pasó de 476 interacciones mileístas por cada una llaryorista en junio de 2025 a 13 a 1 en agosto de 2026. En TikTok, la evolución fue todavía más significativa: de una brecha de 876 a 1 en septiembre de 2025 a apenas 3 a 1 en agosto de este año.

El libertarismo pierde rendimiento

El dato central del estudio no es que las cuentas vinculadas a Milei hayan dejado de publicar. El problema es otro: publican, pero generan menos respuesta. Entre junio de 2025 y enero de 2026, una publicación promedio del bloque mileísta generaba unas 3.900 interacciones en Instagram. Entre abril y agosto de 2026, esa cifra cayó a unas 1.700. En TikTok, pasó de 2.130 a 1.076. La caída fue de 56% y 49%, respectivamente.

Agosto fue, además, el peor mes de toda la serie para el rendimiento promedio de las publicaciones libertarias en Instagram. El dato permite establecer una diferencia importante con respecto a la hipótesis de que el deterioro de la conversación libertaria estaría explicado exclusivamente por la detención de Fernando Cerimedo, ocurrida el 18 de agosto.

El estudio señala que la caída ya estaba instalada desde comienzos de 2026 y se profundizó desde abril. Una prueba estadística de quiebre, con fechas de control, no detectó un salto atribuible al 18 de agosto. De hecho, después de la detención aumentaron transitoriamente los comentarios sobre las cuentas mileístas debido a la propia repercusión del caso. La conclusión del informe es que el declive digital del mileísmo cordobés es anterior a Cerimedo.

Qué pasa con el cordobesismo

Del otro lado aparece una tendencia inversa, aunque con una precisión importante: el ecosistema llaryorista no está en su máximo histórico, pero sí viene creciendo durante 2026. En junio de 2025, las cuentas vinculadas al espacio representaban apenas el 0,2% de la conversación del panel. En agosto de 2026 llegaron al 11,7%, su segundo mejor registro de toda la serie. En Instagram, la interacción mensual creció 36% entre los dos períodos comparados.

También aumentó la producción de contenido. El espacio pasó de unas 15 publicaciones mensuales en Instagram a mediados de 2025 a más de 110 un año después. En TikTok, donde prácticamente no tenía presencia al comienzo de la medición, llegó a representar el 25,4% de las interacciones del panel en agosto.

Es decir: uno de cada cuatro likes o comentarios registrados en el universo analizado durante ese mes correspondió a una cuenta del espacio llaryorista. El crecimiento, además, no depende exclusivamente de una figura.

Una estructura más diversificada

El relevamiento encuentra una diferencia relevante en la composición de ambos espacios. En el ecosistema mileísta, Stefano López concentra el 43% de las interacciones en Instagram y el 34% en TikTok. Germán Benítez aparece como segundo actor, con 18% y 30%, respectivamente. El resto se reparte entre un grupo más reducido de cuentas.

El espacio llaryorista presenta una estructura más distribuida. En Instagram, Nahuel Escobar concentra 44% de las interacciones, seguido por Ornella Finchel, con 29%, y Matute Bessone, con 19%. Pero en TikTok la conversación se reparte entre cinco cuentas que superan el 10% del volumen del bloque: Bessone, Escobar, Emilia Juárez, Paula Gauchat y Finchel.

La diferencia puede tener una lectura política relevante. El mileísmo mantiene mayor volumen, pero aparece más concentrado; el llaryorismo tiene menos volumen, aunque construye una red más diversificada. El propio informe advierte que esa estructura implica distintos niveles de dependencia: el bloque libertario descansa más sobre una figura central, mientras que el llaryorista distribuye su capacidad de interacción entre varios protagonistas.

Milei todavía gana

El dato obliga a evitar una conclusión apresurada: Llaryora todavía no le ganó a Milei en las redes cordobesas. En Instagram, por cada interacción llaryorista hubo 13 mileístas en agosto, mientras en TikTok, la relación fue de 3 a 1. Por eso, el ecosistema libertario continúa siendo claramente dominante en volumen. Lo que cambió es la tendencia.

Hace poco más de un año, la diferencia era de cientos de veces. Hoy se mide en un solo dígito en una de las plataformas y se acerca a una competencia mucho más equilibrada en TikTok. La publicación típica también muestra ese acercamiento: en agosto, la mediana daba una ventaja de 6 a 1 en Instagram y 3 a 1 en TikTok para el mileísmo, lejos de las diferencias de 10 o 20 veces que eran habituales durante 2025.