AVANCE MÉDICO

Hito médico en Córdoba: por primera vez en Argentina colocaron un stent bioabsorbible a un bebé prematuro de 49 días

El procedimiento, realizado en el Hospital de Niños de la Santísima Trinidad, permitió corregir una grave malformación cardíaca sin necesidad de dejar un implante permanente.

Hito médico en Córdoba: por primera vez en Argentina colocaron un stent bioabsorbible a un bebé prematuro de 49 días Foto: Municipalidad de Córdoba

Un equipo multidisciplinario del Hospital de Niños de la Santísima Trinidad concretó un procedimiento sin precedentes en la medicina argentina: implantó por primera vez un stent completamente bioabsorbible en un bebé prematuro de apenas 49 días de vida y 2,2 kilos de peso para corregir una coartación de aorta, una severa estrechez de la principal arteria del organismo. 

El paciente, oriundo de Chimbas, San Juan, había nacido de forma prematura y fue derivado a Córdoba tras recibir un diagnóstico prenatal de la enfermedad. Debido a su estado de salud y a su bajo peso, los especialistas optaron por una estrategia poco habitual que combinó cirugía cardiovascular y hemodinamia intervencionista.

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Una intervención inédita en el país

El bebé fue estabilizado inicialmente en el Hospital Materno Neonatal y, una vez alcanzó el peso necesario para disminuir los riesgos, fue trasladado al Hospital de Niños.

Allí, un equipo de cirujanos cardiovasculares realizó la apertura de la arteria carótida para permitir que los especialistas en hemodinamia accedieran a la aorta e implantaran un stent bioabsorbible IBS™ Angel.

A diferencia de los stents metálicos tradicionales, este dispositivo se degrada completamente en el organismo en un plazo aproximado de un año, evitando que quede una estructura rígida dentro de la arteria y permitiendo que el vaso sanguíneo continúe creciendo junto con el niño.

Un cambio que evita futuras cirugías

El jefe del Departamento de Cardiología del Hospital de Niños, Alejandro Peirone, explicó en diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM) que este tipo de tecnología representa una nueva etapa en el tratamiento de las cardiopatías congénitas.

El especialista recordó que durante décadas muchas de estas patologías solo podían resolverse mediante cirugías a corazón abierto, mientras que el desarrollo de la hemodinamia permitió comenzar a tratarlas a través de catéteres, reduciendo los riesgos para los pacientes.

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"Lo último que hemos incorporado es colocar materiales dentro del cuerpo de pacientes muy pequeños que se bioabsorban, desaparezcan y permitan que el corazón siga desarrollándose normalmente", explicó.

Cómo fue la operación

Peirone relató que el bebé nació con apenas 1,5 kilos y que, debido a ese peso, el equipo decidió esperar antes de intervenirlo. "Creímos oportuno no operarlo en ese momento porque el riesgo de complicaciones era muy alto", señaló.

Una vez que alcanzó los 2,2 kilos, el niño volvió al Hospital de Niños, donde los cirujanos accedieron a la arteria carótida para implantar el dispositivo directamente sobre la zona estrechada de la aorta.

La intervención permitió restablecer el flujo normal de sangre hacia la parte inferior del cuerpo.

Una recuperación favorable

Tras el procedimiento, los médicos lograron retirar la infusión continua de prostaglandinas, el medicamento que mantenía artificialmente la circulación hacia los órganos inferiores mientras persistía la obstrucción.

La suspensión de esa medicación fue considerada una señal del éxito de la intervención. Actualmente el bebé permanece bajo seguimiento cardiológico mientras los profesionales controlan su alimentación, el aumento de peso y su evolución clínica antes del alta médica.

El desafío que viene: operar bebés antes de nacer

Peirone reveló que, apenas horas después de concretar este procedimiento histórico, debía afrontar otro de los mayores desafíos de la especialidad: una cirugía cardíaca fetal.

El médico explicó que la intervención estaba prevista para una embarazada de 26 semanas de gestación, con el objetivo de corregir una cardiopatía congénita antes del nacimiento.

"Las intervenciones fetales son probablemente el mayor desafío que tenemos hoy porque en ese procedimiento hay dos pacientes: la madre y el bebé", sostuvo.