Deuda estructural

Seis de cada diez habitantes de barrios populares se endeudaron para comer, y cuatro pasaron días sin alimento

Pedir prestado dejó de ser una excepción para convertirse en la principal estrategia de supervivencia, según releva un informe del Instituto Periferias.

Villa 31 Foto: CeDoc

En los barrios populares de la Argentina, el 59,8% de los habitantes tuvo que endeudarse para comprar comida. También un 43,7% de esta población pasó días sin comer por la falta de recursos. Estas cifras muestran un cambio estructural en las formas de subsistencia de las familias de bajos ingresos, donde la deuda deja de ser una excepción para convertirse en la regla.

Según un relevamiento nacional que elaboró el Instituto Periferias en agosto, el 75,4% de los hogares encuestados no llega a cubrir los gastos mínimos. Ante este panorama, el 61,8% de las familias contrajo alguna deuda financiera.

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"La deuda se incorporó como un patrón crónico", aseguró Daniel Menéndez, director del Instituto Periferias y referente de Barrios de Pie, en una entrevista reciente con Jorge Fontevecchia en su programa Modo Fontevecchia. El sociólogo, también subsecretario de Economía popular en el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, explicó que la dinámica del endeudamiento ya no responde a situaciones extraordinarias, sino ordinarias.

Daniel Menéndez, director del Instituto Periferias.

"Antes la deuda estaba asociada a la nena que cumple 15 años, un casamiento, un gasto imprevisto, se rompió el auto, un velorio, una situación donde uno pide a vecinos y se endeuda", aseguró Menéndez. "Ahora el nivel de endeudamiento es absolutamente extraordinario y no se puede explicar escindido del contexto". Y polemizó: "Esta discusión que nos plantea el Presidente, el endeudamiento para comprarse el televisor para el Mundial, hoy no explica la realidad del endeudamiento. Por eso lo asociamos con una crisis de ingresos: casi el 75%3 de cada 4 hogares, no llegan a cubrir los gastos mínimos"

Crece la inseguridad alimentaria 

El acceso a una alimentación saludable se redujo en los sectores populares. Los números del relevamiento exponen que el 73,4% de la población de estos barrios no puede consumir alimentos saludables y nutritivos. Menéndez vinculó este indicador con la pérdida del poder adquisitivo en los sectores informales y afirmó que "aparece el problema vinculado con los ingresos, la alimentación y la calidad nutricional".

Más de la mitad de los encuestados, el 53,8%, declaró que alguna vez su hogar se quedó sin comida. El 43,7% reportó una situación más grave: la de pasar días sin comer. En tanto, un 26,5% de los hogares reportó una situación de inseguridad alimentaria moderada, donde la cantidad o la calidad de los alimentos se vio comprometida. 

La inseguridad alimentaria se enlaza con la normalización de la deuda, ya que el 59,8% de los encuestados reportó que había pedido dinero prestado para poner un plato en la mesa. 

Las tarjetas de crédito y los préstamos familiares sostienen los hogares

El 61,8% de las familias de los barrios populares acumula deuda que se reparte en distintos tipos de compromisos financieros. El uso de tarjetas de crédito lidera la lista con un 44,8% de las menciones. En segundo lugar, los préstamos con familiares o amigos alcanzan al 31,9% de los hogares. Los créditos con personas particulares registran un 27,3% de menciones, mientras que los préstamos otorgados por aplicaciones fintech suman un 23,9%.

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Los compromisos por servicios básicos en mora representan el 21,9% de los casos. También se reportan préstamos informales con usureros, que abarcan al 11,6% de la población del estudio. De esta manera, el auxilio financiero pasó a formar parte del presupuesto diario.

El hambre y la pobreza encabezan la lista de problemas

En la consulta sobre los principales problemas del país, seis de cada diez habitantes de barrios populares, el 61,2%, se concentran en el hambre y la pobreza. Esto se asocia a la pérdida del trabajo principal, que afecta a la mitad (49,4%) de los hogares encuestados. "Se ve en este modelo económico cómo en los conurbanos, en las periferias, impacta más la destrucción de la industria", explica Menéndez. 

El referente remarca que esto se relaciona con el aumento de problemas de salud mental. Los datos lo avalan: el 58,2% de las personas encuestadas experimenta ansiedad o tristeza por su situación económica.

El estudio "Realidad social en las periferias", de carácter cuantitativo, se basó en la recolección de 4.742 casos en quince provincias argentinas durante agosto de 2026. La población de referencia estuvo integrada por personas de 18 años y más que habitan en barrios populares. La técnica consistió en un cuestionario estructurado que se aplicó con un muestreo no probabilístico en paradas de transporte, plazas y centros comunitarios.
 

ff