Israel bombardeó el "cónclave" iraní en Qom para frenar la sucesión del ayatolá Alí Jamenei
En el cuarto día de la ofensiva, los cazas israelíes destruyeron el edificio de la Asamblea de Expertos, el órgano encargado de elegir al nuevo Líder Supremo. Mientras Teherán juró una guerra larga y Donald Trump dio por terminada la chance de diálogo, el balance de víctimas en el territorio ya superó los 780 muertos.
Israel no solo buscó borrar del mapa al Líder Supremo; ahora habría intentad impedir que nazca uno nuevo. En un golpe que apuntó directo al corazón del régimen, la Fuerza Aérea israelí pulverizó este martes el edificio de la ciudad santa de Qom donde la Asamblea de Expertos debía elegir al sucesor del fallecido Ali Jamenei. Las imágenes de una densa columna de humo elevándose sobre el centro religioso confirmaron que la estrategia de Tel Aviv ya no se limitó a objetivos militares, sino que quiso desintegrar la línea de mando política y espiritual de la República Islámica.
Aunque el edificio quedó reducido a escombros, la agencia oficial iraní Fars aseguró que el recinto estaba vacío al momento del impacto porque los 88 clérigos decidieron sesionar de manera remota tras el inicio de la "Operación León Rugiente". Sin embargo, fuentes militares israelíes indicaron que el ataque fue parte de una oleada masiva que ya superó las 2.500 bombas lanzadas sobre territorio persa. El complejo de liderazgo en Teherán también fue blanco de un bombardeo nocturno donde 100 aviones de combate descargaron toneladas de explosivos sobre las sedes de la Presidencia y el Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
En el plano diplomático, el tono de los protagonistas estuvo lejos de buscar una tregua. Desde la base de Palmajim, Benjamín Netanyahu prometió atacar "aún con más fuerza" y "sacó pecho" por el dominio absoluto que sus pilotos ejercieron sobre los cielos de Teherán y el Líbano. Por su parte, Donald Trump usó sus redes sociales para cerrarle la puerta a cualquier negociación, afirmando que a Irán se le hizo "demasiado tarde" para hablar ahora que su Armada y su Fuerza Aérea ya no existen. La respuesta de Teherán fue igualmente tajante: su embajador ante la ONU remarcó que el único lenguaje posible en este momento es el de la defensa.
Mientras los misiles cruzaron fronteras, el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, intentó poner paños fríos a la justificación nuclear. El diplomático argentino insistió en que nunca hubo información que indicara un plan sistemático de Irán para fabricar una bomba atómica, contradiciendo el argumento central de Washington e Israel. Grossi aclaró que, si bien el programa nuclear iraní genera preocupación, no existió una amenaza inminente de un arma nuclear para "mañana ni pasado mañana".
El costo humano de la guerra ya se volvió insostenible, con una cifra de muertos que la Media Luna Roja iraní elevó a 787 personas. En el Líbano, la escalada contra Hezbollah dejó al menos 40 fallecidos y cientos de heridos en apenas 48 horas, mientras que Israel mantuvo su balance en 10 víctimas fatales. La inestabilidad se extendió a los países del Golfo, donde Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos activaron sus protocolos de defensa ante ataques con drones iraníes que alcanzaron incluso instalaciones diplomáticas estadounidenses en la región.
Israel bombardeó la oficina presidencial en Teherán y los muertos por los ataques ya suman 787
El martirio de Jamenei y el vacío de poder
La muerte del Ayatolá, que ejercía el poder desde 1989, abrió una grieta de incertidumbre total en el mando de la República Islámica. Según el portavoz de Exteriores iraní, el Líder Supremo tomó la "elección consciente" de permanecer en su despacho en Teherán sabiendo que el ataque de Estados Unidos e Israel era inminente, lo que el régimen ahora buscó utilizar como "un acto de sacrificio y martirio". Khamenei murió el sábado bajo una lluvia de 30 bombas que golpearon su residencia a plena luz del día, una operación que los servicios de inteligencia aliados ejecutaron tras detectar reuniones clave en el complejo.
Por este motivo, un consejo de liderazgo temporal integrado por el presidente Masud Pezeshkian y el jefe del Poder Judicial asumió las funciones básicas de mando para evitar el colapso administrativo. El clérigo Ali Moallemi, miembro de la Asamblea de Expertos, aseguró que la elección definitiva del sucesor no se prolongará, intentando transmitir una imagen de orden institucional en medio del bombardeo a sus sedes físicas.
La ofensiva israelí de este martes sobre Qom apuntó precisamente a quebrar esa imagen política y religiosa. Al intentar "aplastar" el lugar de reunión de los clérigos, Israel envió un mensaje claro: no permitirá una transición ordenada que mantenga la estructura actual. Con aeropuertos destruidos y una superioridad aérea total de los cazas aliados, el conflicto se encamina hacia una guerra larga, tal como advirtieron los mandos de defensa iraníes.
TC / EM
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