Avance de la ultraderecha

Renunció el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, y el izquierdista Andy Burnham se perfila como sucesor

El mandatario laborista presentó su dimisión debido a las dudas de su partido sobre su liderazgo de cara a las próximas elecciones generales.

President Trump And UK Prime Minister Starmer Hold News Conference Foto: Bloomberg

El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, anunció este lunes en una conferencia de prensa que renuncia a su cargo, así como al liderazgo del Partido Laborista. Según expresó, la decisión se debe a las dudas del partido acerca de su idoneidad para conducirlo en el panorama electoral actual, marcado por un pronunciado crecimiento de la ultraderecha que encarna Nigel Farage. Starmer había asumido como premier el 5 de julio de 2024, tras catorce años de gobiernos conservadores.

“La pregunta que se plantea ahora mi partido es si soy la persona idónea para liderarnos en las próximas elecciones generales. He escuchado la respuesta de mi grupo parlamentario a esa pregunta y la acepto con humildad”, dijo, en respuesta a más de cien diputados laboristas y varios ministros que pedían su renuncia. Y agregó:  “Cada decisión que tomé tuvo como prioridad el bienestar del país que amo. Por eso, renunciaré a mi cargo como líder del Partido Laborista. Esta mañana hablé con Su Majestad el rey para informarle de mi decisión”.

Reino Unido: “La elección mostró la mayor polarización del electorado en décadas”

 Las últimas elecciones, ocurridas el 7 de mayo, sumieron al laborismo en una severa crisis, ya que la desaprobación de los votantes británicos a la gestión de Starmer se tradujo en una histórica caída en los votos por debajo del 20 por ciento del padrón, que los llevó a perder 1300 concejales y 35 consejos municipales. Las principales críticas se centran en la alicaída economía, con inflación y estancamiento, y los escándalos de corrupción, nepotismo y fraude. El partido de ultraderecha Reform UK, liderado por Farage, capitalizó el voto de protesta y ganó 13 consejos y 1350 bancas locales. 

El sistema electoral británico determina que es el partido que ganó las elecciones quien elige a la persona que ocupa el cargo de primer ministro. Por eso, Starmer pidió al Comité Ejecutivo Nacional del Partido Laborista que organice un calendario para abrir las candidaturas para el liderazgo el 9 de julio, un plazo que permite que haya un nuevo premier antes de que termine el receso de verano del Parlamento, en septiembre. Hasta ese momento, continuará en su puesto.

El izquierdista Andy Burnham se postula como próximo candidato a primer ministro de Gran Bretaña por el laborismo

Tras la noticia de la dimisíon de Starmer, el laborista Andy Burnham, hasta la semana pasada alcalde del Gran Manchester, aseguró que es "el inicio de una transición", y aseguró que se presentará como candidato. Fue uno de los pocos laboristas en ganarle de forma local al partido de ultraderecha Reform UK, liderado por Nigel Farage, lo que lo posiciona de forma favorable en la carrera por el liderazgo del partido.

Andy Burnham, candidato a primer ministro del Reino Unido por el laborismo, representa al ala izquierda del partido.

Burnham proviene del ala izquierda del laborismo. En las recientes elecciones parciales ocurridas en Makerfield el 18 de junio, ganó con el 54,8%, lo que le valió una banca en el Parlamento británico, una condición indispensable para aspirar al puesto de primer ministro. De hecho, esa banca fue liberada estratégicamente por el diputado laborista Josh Simons, quien renunció con el fin de permitir que Burnham pudiera postularse, regresar al Parlamento Británico y así quedar habilitado legalmente para competir por el liderazgo de la nación.

Además, este lunes Burnham sumó el respaldo público del ex ministro de Salud Wes Streeting, quien había dicho que disputaría este liderazgo. Con este apoyo, Burnham podría convertirse en líder laborista sin necesidad de una elección.

El legado de Starmer: recuperar al Partido Laborista después del Brexit

En su discurso de este lunes, Keir Starmer enumeró los logros de su gestión: la mejora de los indicadores económicos, la inyección de inversiones en el sistema de salud pública, el descenso en los niveles de inmigración ilegal y la aprobación de reformas clave para garantizar mayores derechos para los trabajadores británicos. En el plano internacional, Starmer ponderó haber reconstruido los lazos estratégicos con los aliados de Europa tras años de distanciamiento provocado por el Brexit. Finalmente, aseguró que su sucesor heredará un Reino Unido mucho más fuerte, justo y mejor preparado que el país que él recibió en 2024.

Keir Starmer junto a su esposa Victoria.

Cuando Starmer llegó al poder, significó un renacimiento para el Partido Laborista, que había quedado casi en extinción tras la sucesión de gobiernos liberales y la concreción del Brexit, en 2021. Su gran tarea fue reformar y modernizar el partido, y refundar la relación con Europa, además de lidiar con las secuelas sociales, económicas y financieras de la separación. También le tocó posicionarse en el plano internacional en relación a la guerra en Ucrania y la incursión de Israel y Estados Unidos en Irak, y aguantar las presiones y bravuconadas de Donald Trump, quien anunció la dimisión de Starmer en sus redes sociales antes que el propio premier. 

En su discurso, Starmer agradeció sentidamente el apoyo de sus hijos y su esposa Victoria, y aseguró que dejaba "el puesto más importante de la nación" para retormar lo que llamó "el puesto más importante": el de padre y marido. Este discurso es leído como el fin de su carrera política