La victoria de Abelardo de la Espriella abre una nueva etapa política en Colombia, aunque los desafíos que enfrentará su gobierno son enormes. Para el analista político John Mario González, será difícil replicar la estrategia de seguridad implementada por Nayib Bukele en El Salvador porque "en Colombia no estamos hablando de unas banditas de extorsionistas", sino de "grupos guerrilleros o grupos criminales con miles de hombres en armas". Además, en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), alertó sobre una sociedad "muy polarizada", un sistema de salud "muy deteriorado" y organizaciones narcotraficantes fortalecidas tras el gobierno de Gustavo Petro.
John González es columnista, analista político, exfuncionario del Banco Mundial en Washington DC y directivo universitario.
Finalmente, las encuestas volvieron a mostrar una diferencia significativa en las elecciones de ayer en Colombia. Primero, en la primera vuelta no le habían dado la amplitud del triunfo que terminó teniendo De la Espriella y ahora, en el balotaje, un triunfo mucho menor al que esperaban. ¿Qué significa eso? ¿Usted siente que hubo movimientos en la última semana o simplemente es un error técnico de las encuestas?
Lo que yo te comenté hace unas semanas era que Iván Cepeda era el candidato favorito. En realidad, yo creo que tenían todo para ganar, solo que se confiaron demasiado. Tuvieron una campaña realmente muy mala, falta de redes, de trabajo; y De la Espriella hizo una buena campaña. En un país muy polarizado, pues les ganó la primera vuelta. Luego, cuando reaccionaron, no alcanzaron a recortar la diferencia.
Pero todavía no está cerrado realmente el proceso electoral en Colombia. Hoy se iniciaron los escrutinios. Lo de ayer fue simplemente el preconteo. Pero la diferencia hasta ahora es de menos de un 1%, 250 mil votos. En la primera vuelta, recordemos que la diferencia fue, en favor de Abelardo de la Espriella, por 700 mil votos. Quiere decir que el juego realmente estaba mucho más difícil para el candidato de la derecha de lo que inicialmente se pudo pensar hace tres semanas.
Y ese prácticamente empate, ¿qué significa para el futuro gobierno de Colombia? ¿Una necesidad de consensuar con la oposición? ¿La posibilidad de hacerlo? ¿Un país dividido y estancado? ¿Cómo imagina el futuro de Colombia?
Lo imagino muy difícil. De un lado hay cosas muy positivas. Hay un gobierno en Estados Unidos en favor de políticas de contención contra el crimen, de lucha contra el narcotráfico, que es un problema gravísimo en Colombia. Hay un momento económico internacional positivo. Argentina es ejemplo de ello. Llegan los dólares. Es un momento para América Latina interesante.
Pero, de otro lado, me parece que la sociedad está muy polarizada. Va a ser difícil encontrar esos consensos. Aunque, en el medio de los operadores políticos, en el Congreso, hay mucha gente que no se inscribe ni a la izquierda ni a la derecha. Son negociantes políticos que terminan apoyando al gobierno de turno sin ningún pudor.
Pero, de fondo, muchos sectores en Colombia temen esto que ocurrió en el año 2021, como se llamó el estallido social, que fue un fenómeno de violencia durante dos meses que no habíamos visto en Colombia, pues tal vez en 70 años.
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Así que, ojalá que el triunfo de Abelardo de la Espriella se demuestre con toda claridad en el escrutinio y pueda convocar a los sectores no solo de la derecha que lo apoyan, sino a una cantidad de sectores que no están muy politizados y pueda mostrar triunfos en el corto plazo.
Va a encontrar un sistema de salud muy complicado, muy deteriorado. Va a tener un gasto público desbordado y unos actores armados muy fortalecidos en lo militar. En Colombia no estamos hablando de pequeñas banditas de extorsionistas, sino de grupos guerrilleros o grupos criminales con miles de hombres en armas. Entonces es un cóctel un poco complicado.
¿Y ese podría ser el principal aporte y por lo cual lo hayan votado a De la Espriella? Es decir, poder hacer lo que logró Bukele en El Salvador, salvando la gigantesca distancia, como usted bien dice. No son pandillas como en el caso de El Salvador. ¿Pero ese sería el gran aporte y por lo cual fue votado De la Espriella? ¿Y el aporte que podría tener Estados Unidos en el combate de la inseguridad, la guerrilla y el narcotráfico?
Desde el punto de vista político, el gobierno de Petro fue un desastre, un insulto a la inteligencia humana, con unas salidas de tono permanentes. O sea, si en Argentina se le criticaban sobre todo esas salidas discursivas bizarras, extrañas, a Javier Milei, a Petro es un continuo de todos los días. Es una cosa impresionante.
Eso sumado a una serie de políticas populistas, demagógicas, pues asustaron a mucha gente. La inversión en Colombia se ralentizó y mucha gente se ha ido del país, otros con temor de que eso empeorara. Así que la elección de Abelardo de la Espriella responde a ese clamor de esos sectores de clase media y sectores acomodados del país que veían un peligro muy serio con una continuación del gobierno Petro en manos de Iván Cepeda.
Pero, en cuanto a las posibilidades en el corto plazo por el lado de la seguridad, no va a ser fácil adoptar un modelo como el de Bukele. En El Salvador tenían la ventaja de que prácticamente tenían a los pandilleros identificados. Ellos mismos se autoidentificaban con sus tatuajes en el cuerpo. Entonces, relativamente, era fácil salir y capturar los 80 mil que más o menos capturaron por aquella época.
En Colombia es mucho más difícil. Los criminales están diseminados por toda la sociedad. Los hay de cuello blanco, los hay de todas las estirpes. Así que no va a ser fácil. Pero sí conviene la construcción de cárceles. Colombia demanda la construcción de cárceles, demanda la reforma del código penal. En Colombia se mata y a los dos o tres días la gente está en la calle volviendo a cometer los mismos delitos o peores. O sea, eso no es admisible en ninguna sociedad civilizada.
Entonces hay que reformar el código penal y hay que hacer muchas cosas de inteligencia con la cooperación de Estados Unidos. Y hay que pedirle a la sociedad que acompañe al gobierno, porque la lucha contra el narcotráfico, por ejemplo, no es una labor de los gobiernos, es también de la sociedad. En la medida en que la sociedad es permisiva de esas conductas, pues es más difícil luchar contra la criminalidad.
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¿Cuál es el futuro de Petro? ¿El 1% de diferencia a favor de De la Espriella representa algo de apoyo de la sociedad a las ideas de Petro o simplemente es la partición de la sociedad en favor o en contra de De la Espriella?
Colombia es una sociedad agrietada, no de ahora ni de hace 20 años. Colombia ha estado en una guerra civil prácticamente desde hace casi un siglo, desde 1930. Imagínate. De todo eso hay herencias en la actualidad. Gustavo Petro ha recogido un clamor de los sectores populares. La verdad hay que decirla, porque también se ha abusado de los sectores populares en Colombia. Muchos gobiernos de derecha, los gobiernos tradicionales en Colombia, han sido el botín de unos sectores sociales acomodados o privilegiados, y no ha importado mucho la suerte real de esos sectores populares.
Entonces Gustavo Petro, en mi opinión, recoge ese clamor. Tenía un apoyo muy importante el gobierno, no hay que descontarlo. Por eso tenía muchas posibilidades de reelegirse por interpuesta persona. Pero en cuanto a Petro en sí mismo, va a depender mucho de cómo le vaya al gobierno de Abelardo de la Espriella, cómo se resuelva la legitimidad inicial de su gobierno. Porque si se encuentra algún problema con los escrutinios, creo que la izquierda va a ser una piedra en el zapato tremenda para el gobierno. La legitimidad del gobierno se va a ver muy cuestionada.
Pero si eso se despeja, yo le veo a Gustavo Petro un futuro no muy claro, tal vez sombrío. Lo veo con problemas en Colombia, posiblemente de orden legal. Hay unos casos de corrupción que ocurrieron en Colombia muy graves, donde la omisión presidencial sería la única respuesta clara. Y con Estados Unidos también yo le veo posibles serios problemas con el Departamento de Estado.
Recordemos que Gustavo Petro está en la llamada Lista Clinton, o lista OFAC. Y políticamente fue un gobierno tan desordenado, un hombre tan errado, que yo creo que si la izquierda quiere llegar al poder de nuevo tendrá que replantearse de fondo en Colombia.
RM/ff