+Perfil

En RDI se analizó por qué el jefe de Gabinete funciona como un “fusible” del presidente de turno

En cuanto a la cantidad de jefe de gabinetes que pasaron por la gestión de Javier Milei, el periodista, Nicolás Lucca, durante Ronda de Investigación (RDI), comentó: “Javier Milei lleva cuatro”.

En RDI se analizó por qué el jefe de Gabinete funciona como un “fusible” del presidente de turno Foto: Agencia NA

La Jefatura de Gabinete de Ministros fue incorporada a la Constitución Nacional con la reforma de 1994 como parte de un intento por reducir el hiperpresidencialismo argentino. Sin embargo, según analizó el periodista, Nicolás Lucca, en Ronda de Investigación por la pantalla de +Perfil, la experiencia de las últimas décadas demuestra que el cargo terminó adquiriendo una función diferente: actuar como un “fusible” político frente a las crisis de los gobiernos.

Nicolás Lucca recordó que, de acuerdo con la interpretación constitucional, el jefe de Gabinete tiene entre sus principales responsabilidades la administración general del país y la coordinación del trabajo de los distintos ministerios. “Más allá de lo que dice la Constitución, que un jefe de Gabinete tiene la función principal, la administración general del país, o sea, el ministro de Economía tendrá el cajero pero la llave de esa caja la tiene el jefe de Gabinete”, planteó.

Además, señaló que el funcionario ocupa un lugar central en la articulación entre el Poder Ejecutivo y las provincias: “Tiene la coordinación general del gobierno con todos los ministros, por eso se le dice ministro coordinador, aunque ningún ministro debería poder moverse sin avisarle al jefe de Gabinete”.

La figura creada por la reforma constitucional de 1994

Según Lucca, la incorporación de la Jefatura de Gabinete buscaba generar un mecanismo que permitiera moderar el poder presidencial. “Dentro de toda esa estructura, Bidart Campos nos decía que era un fusible, era una forma de que el radicalismo en el año 93 llevó a la Convención Constituyente como una forma de atenuar el hiperpresidencialismo argentino”, sostuvo.

Sin embargo, la experiencia posterior no habría cumplido con ese objetivo original. “El jefe de Gabinete no funcionó como se tenía esperado, no disminuyó el hiperpresidencialismo, sino que lo mandó a la estratosfera”, afirmó Lucca en +Perfil, el nuevo medio de Editorial Perfil.

23 jefes de Gabinete desde 1995

Lucca puso el foco en la cantidad de funcionarios que ocuparon el cargo desde su creación. El primer jefe de Gabinete asumió en 1995, durante el segundo mandato de Carlos Menem. Al comparar la estabilidad de los distintos ministerios, encontró una diferencia significativa: “Uno de los ministerios más estables del 95 para acá ha sido el Ministerio del Interior, donde solamente tuvimos 12 ministros a lo largo de todos estos años, un ministro del interior por presidente, uno, y es el ministro encargado de negociar con los gobernadores”.

En contraste, el Ministerio de Economía tuvo una mayor rotación: “Ahora, ministerios de economía, por el Ministerio de Economía, con los cambios que hubo durante un tiempo, se llamó Ministerio de Hacienda, tuvimos 19 ministros de economía desde el 95 para acá”.

La Jefatura de Gabinete, incluso, superó esa cifra: “En ese mismo periodo tuvimos 23 jefes de gabinete, así que habría que evaluar por qué tuvimos tantos jefes de gabinete”. Durante la presidencia de Javier Milei, la rotación también fue significativa. Ante la consulta sobre cuántos jefes de Gabinete tuvo el actual gobierno, Lucca respondió: “Javier Milei lleva cuatro”.

El caso de Adorni y la función de “fusible”

El análisis de Lucca tomó especial relevancia al abordar la salida de Manuel Adorni y su impacto político. El periodista sostuvo que la salida del funcionario permitió descomprimir la exposición del presidente Javier Milei frente a determinadas situaciones: “Pero, seamos honestos y con una mano en el corazón, la salida de Adorni enfrió la conversación pública respecto de todo lo que circulaba”.

A partir de allí, planteó una interpretación sobre el rol que cumplió el ex jefe de Gabinete: “La salida de Adorni funcionó como lo que había sido planificado en la constitución”. Y sintetizó su argumento en una sola palabra: “Un fusible”.