La Unión Europea decidió suspender las importaciones procedentes de Brasil de distintos productos agropecuarios, entre ellos carne vacuna, aves, huevos y miel. Para Juan Luis Francia, el argumento central de Bruselas está relacionado con los controles sanitarios, según explicó el periodista en Ronda de Corresponsales (RDC) por +Perfil.
La medida vuelve a poner bajo análisis la relación comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, en un contexto marcado por las diferencias entre los sectores agropecuario e industrial europeos. Francia explicó cuáles son los cuestionamientos sanitarios de Bruselas y cómo impactan en el acuerdo comercial.
El cuestionamiento sanitario de la Unión Europea a Brasil
“La justificación, digamos, el argumento, es una, son razones sanitarias”, explicó el periodista, quien recordó que el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur comenzó a aplicarse de manera provisoria a partir de mayo.
Brasil tiene un peso significativo en el mercado europeo de carne bovina. “Brasil exporta a la Unión Europea algo así como 92.000 toneladas de carne, de productos bovinos al año”, señaló Francia.
El principal cuestionamiento europeo apunta al uso de antibióticos en la producción ganadera. “Hay un uso indebido de antibióticos en los animales”, afirmó, al explicar que, según el argumento europeo, estos medicamentos no siempre son utilizados para tratar enfermedades.
“No le suministran esos antibióticos por una cuestión de enfermedad, para tratar una enfermedad, sino para ayudar o facilitar la digestión de la hierba, o para engordar de manera más rápida los animales”, detalló.
El problema, según Bruselas, trasciende la producción ganadera: “Esto genera, a criterio de la Unión Europea, un problema de salud pública”, porque puede favorecer la resistencia de los microorganismos a los antibióticos.
La tensión entre Francia, el Mercosur y el acuerdo comercial
La suspensión vuelve a poner en primer plano las diferencias dentro de Europa respecto del acuerdo comercial con el Mercosur. Francia recordó que el sector agropecuario francés fue uno de sus principales opositores. “Los campesinos franceses, el sector agropecuario, protestó enormemente en Francia contra el acuerdo con la Unión Europea y el Mercosur de libre comercio”, sostuvo.
El temor del campo europeo es que los productos sudamericanos compitan con una regulación considerada menos estricta. “Hablan de una competencia desleal”, explicó Francia.
En contraste, el sector industrial europeo respalda el entendimiento: “El sector industrial, sobre todo el sector industrial, ya sea alemán, francés, ellos han apoyado y han motorizado este acuerdo”.
Sin embargo, el pacto todavía no tiene aprobación definitiva. “Es provisorio porque todavía no tienen la aprobación del Parlamento Europeo”, aclaró Francia, quien añadió que también se espera un fallo judicial de la Unión Europea antes de darle plena formalidad al acuerdo.