Regulación

Europa avanza con restricciones para menores en redes sociales y crece el debate sobre el uso de celulares

Francia prepara nuevas medidas para limitar el acceso de los menores de 15 años a las redes sociales. La discusión también se extiende a otros países, donde se buscan mecanismos para restringir el uso de teléfonos en las escuelas y proteger a los adolescentes de los riesgos asociados a las plataformas digitales.

Especialistas alertan que prohibir las redes sociales no alcanza para proteger a niños y adolescentes Foto: .

El uso de las redes sociales por parte de niños y adolescentes se convirtió en un tema de preocupación para distintos gobiernos. En Francia, la discusión avanzó hasta convertirse en una ley que comenzará a regir en septiembre, coincidiendo con el inicio del ciclo escolar.

En diálogo con +Perfil, el periodista Juan Luis Francia explicó que la normativa establece la prohibición del uso de redes sociales para los menores de 15 años. A esta medida se suma la restricción del uso de teléfonos celulares en las escuelas primarias y secundarias, aunque todavía existen dudas sobre los mecanismos concretos para controlar su cumplimiento.

Francia busca limitar el uso de redes sociales

“Es un tema de preocupación de hace algunos años, sobre todo de la administración de Macron”, explicó Francia, al referirse al proceso que llevó a la aprobación de la nueva legislación.

Sin embargo, una de las principales dificultades aparece a la hora de llevar la norma a la práctica. El propio periodista reconoció que todavía existen dudas sobre los mecanismos concretos para controlar que los menores no utilicen las plataformas.

“Justamente, la verdad que lo veo difícil de gestionar”, sostuvo.

Para Francia, el cumplimiento de la normativa dependerá en buena medida de la colaboración de las familias y de las instituciones educativas. La existencia de una ley podría llevar a muchos padres a evitar facilitar el acceso de sus hijos a las aplicaciones prohibidas, aunque todavía no está claro cómo se controlará efectivamente su utilización.

Los celulares también quedan en el centro de la discusión

La regulación no se limita a las redes sociales. En Francia, los teléfonos celulares tampoco podrán utilizarse dentro de las escuelas, incluso durante los recreos.

El problema, según los especialistas y periodistas que participaron de la conversación, es encontrar un equilibrio entre la necesidad de limitar el uso de los dispositivos y el derecho de los padres a mantenerse comunicados con sus hijos.

En Estados Unidos, por ejemplo, algunas medidas apuntan directamente a impedir que los estudiantes utilicen el celular durante la jornada escolar. Norman Poswell explicó que en determinados establecimientos los alumnos deben dejar sus teléfonos al ingresar y recuperarlos al finalizar las clases.

La medida genera una discusión adicional: mientras algunos consideran que el celular distrae y expone a los estudiantes a las redes sociales, otros sostienen que puede ser una herramienta importante para mantener la comunicación familiar.

Poswell señaló que esta preocupación también está relacionada con situaciones de violencia en las escuelas. En algunos casos, los teléfonos permitieron que estudiantes alertaran rápidamente a la policía ante ataques.

España apuesta por reglas dentro de las escuelas

En España, la regulación del uso de celulares se encuentra más vinculada a las propias instituciones educativas. Marcelo Molina explicó que los colegios, tanto públicos como privados, informan a las familias cuáles son las reglas para el uso de dispositivos.

“Los colegios de entrada, sean públicos, privados, concertados, le avisan a los padres cómo es la política respecto a los móviles”, explicó Molina.

En muchos establecimientos, los teléfonos están prohibidos durante las clases y, en algunos casos, también durante los recreos. Sin embargo, las restricciones se aplican dentro de la institución: una vez que los estudiantes salen del colegio, vuelven a tener libertad para utilizar sus dispositivos.

El desafío de controlar la edad en las redes

Más allá del uso de celulares en las escuelas, otro de los grandes problemas es determinar cómo comprobar la edad de quienes acceden a las plataformas digitales.

En Brasil, según explicó Juan Pablo de la Fuente, existen normas que establecen que las cuentas de los menores de 16 años deben estar vinculadas a las de un adulto. Sin embargo, el mecanismo presenta dificultades para ser aplicado de manera generalizada.

La falta de recursos y de capacitación hace que el cumplimiento pueda quedar, en buena medida, en manos de cada familia. De esta manera, la existencia de una legislación no garantiza necesariamente que todos los menores estén efectivamente protegidos.

El debate también alcanza a la privacidad. Marcelo Molina señaló que en Europa existe una tensión entre la necesidad de verificar la edad de los usuarios y las normas de protección de datos personales.

El problema consiste en encontrar un sistema que permita comprobar que una persona es menor o mayor de determinada edad sin obligarla necesariamente a revelar toda su identidad.

Regulación, discursos de odio y disputa geopolítica

La discusión europea sobre las redes sociales tampoco se limita a los menores. Los gobiernos del continente también avanzaron sobre la regulación de los contenidos publicados en estas plataformas, especialmente aquellos relacionados con discursos de odio.

Juan Pablo Francia explicó que Europa ha aplicado sanciones a algunas compañías tecnológicas por la difusión de contenidos considerados problemáticos. Estas medidas generaron tensiones con Estados Unidos, especialmente debido a que muchas de las principales plataformas tienen origen norteamericano.

El conflicto también involucra a empresas de otros países, como TikTok, de origen chino. De esta manera, la regulación de las redes sociales se convirtió también en un escenario de disputa política y geopolítica entre Europa, Estados Unidos y China.

Salud mental: otra preocupación detrás de las restricciones

Uno de los argumentos centrales para limitar el acceso de los menores a las redes sociales está relacionado con sus posibles efectos sobre la salud.

Desde Francia, Juan Pablo Francia señaló que existe preocupación por el aumento de determinados problemas entre los adolescentes. Según explicó, se han registrado incrementos en suicidios, automutilaciones y otros daños hacia los jóvenes que coinciden temporalmente con la expansión de las redes sociales.

“Hay datos duros de los aumentos de suicidios, de automutilaciones y de otro tipo de daños hacia los adolescentes en particular”, afirmó.

La relación entre el uso de las plataformas y estos problemas constituye uno de los principales motivos por los que distintos gobiernos buscan establecer límites para los menores.

Una tecnología que avanza más rápido que las regulaciones

El debate sobre las redes sociales se da en un contexto de aceleración tecnológica sin precedentes. Durante la conversación, Néstor Sclauzero destacó que los avances tecnológicos se incorporaron a la vida cotidiana a una velocidad cada vez mayor.

Mientras durante los siglos XIX y XX algunas innovaciones tardaron décadas en alcanzar una utilización masiva, las nuevas tecnologías se expandieron en períodos mucho más cortos. Esa velocidad plantea un desafío para los gobiernos, las escuelas y las familias, que deben establecer reglas sobre herramientas cuyo desarrollo cambia constantemente.

El principal interrogante, entonces, no parece ser solamente si los menores deben utilizar redes sociales o teléfonos celulares, sino cómo implementar controles efectivos sin vulnerar otros derechos, como la privacidad, la comunicación familiar y el acceso a la información.

La discusión continúa abierta. Francia, España, Estados Unidos y Brasil ya aplican o analizan diferentes mecanismos, pero persiste una dificultad común: establecer normas es relativamente sencillo; garantizar que puedan cumplirse de manera efectiva es mucho más complejo.