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Primarias en Estados Unidos: "El respaldo presidencial no siempre da resultados en las elecciones"

En Ronda de Corresponsales de +Perfil analizaron las primarias en Florida y Wyoming, donde candidatos respaldados por Donald Trump enfrentaron resultados adversos.

Donald Trump, presidente de EE UU Foto: AFP

Las elecciones primarias en Estados Unidos dejaron señales que muestran que el respaldo de Donald Trump no garantiza por sí solo una victoria dentro del Partido Republicano. En Ronda de Corresponsales de +Perfil, el corresponsal en Estados Unidos, Norman Powell, repasó los resultados de Florida y Wyoming y los movimientos que atraviesan al escenario político estadounidense.

Uno de los datos más llamativos se produjo en Florida, un estado actualmente dominado por los republicanos. Una legisladora estatal demócrata que se define como demócrata socialista obtuvo el 56% de los votos en una primaria para competir por un escaño en el Senado de Estados Unidos, pese a contar con un presupuesto de campaña muy inferior al de su rival.

Florida: una candidata demócrata ganó pese a tener 16 veces menos fondos

La legisladora Angie Nixon consiguió imponerse en la primaria demócrata con el 56% de los votos. Según lo explicado durante Ronda de Corresponsales de +Perfil, su campaña tenía un presupuesto tan reducido que ni siquiera pudo realizar anuncios televisivos.

Su rival, Alex Winban, contaba con 16 veces más recursos para la campaña, pero igualmente terminó derrotado. Nixon avanzará ahora hacia las elecciones del 3 de noviembre, donde enfrentará al candidato republicano por el escaño en el Senado.

El resultado fue presentado como una de las señales de que los recursos económicos y el apoyo político no necesariamente determinan el resultado de las elecciones estadounidenses.

Un candidato respaldado por Trump ganó la primaria para gobernador de Florida

En la elección para gobernador de Florida, el resultado fue diferente. El republicano Byron Donalds, un candidato de color respaldado por Donald Trump, ganó la primaria de su partido y avanzará hacia la elección general.

Donalds se enfrentará a David Jolly, un republicano que anteriormente había pertenecido al Partido Demócrata. El resultado abre la posibilidad de que Florida tenga por primera vez un gobernador negro si Donalds consigue imponerse en las elecciones generales.

El escenario se desarrolla mientras Ron DeSantis continúa siendo el gobernador del estado, que mantiene un fuerte peso del Partido Republicano dentro de su estructura política.

Wyoming mostró los límites del respaldo de Trump

La situación fue diferente en Wyoming, donde un candidato republicano que no contaba con el respaldo de Trump logró imponerse en la primaria para gobernador.

El vencedor fue Eric Barlow, un estanciero y senador estatal que derrotó a Megan Dejen Felder, secretaria de Educación de Wyoming y candidata que contaba con el apoyo del presidente estadounidense.

El resultado dejó una conclusión sobre el peso de Trump dentro del Partido Republicano: “El respaldo presidencial no siempre da resultados en las elecciones de Estados Unidos”.

Alaska y la importancia de las elecciones para el Senado

Alaska también aparece como un estado relevante para la disputa por el Senado de Estados Unidos. Sin embargo, durante el segmento todavía no estaban definidas algunas de las candidaturas, por lo que no se aportaron resultados concretos sobre esa competencia.

El estado mantiene importancia por el peso que puede tener su representación en la composición del Senado, especialmente en un escenario nacional en el que cada elección puede modificar el equilibrio entre republicanos y demócratas.

La política estadounidense está dividida en más de dos bloques

Los resultados también fueron analizados en el marco de una sociedad estadounidense que continúa marcada por la polarización política, aunque el escenario sería más complejo que una división estricta entre republicanos y demócratas.

Durante Ronda de Corresponsales de +Perfil se mencionó un estudio reciente del Pew Research Center que plantea la existencia de nueve bloques políticos diferentes dentro de Estados Unidos.

Entre ellos aparecen republicanos que no respaldan a Trump, sectores que apoyan al presidente pero no se identifican plenamente con el movimiento MAGA y distintos grupos dentro del Partido Demócrata, incluidos sectores más cercanos a posiciones progresistas.