+Perfil

RDC: una nueva facción narco usa drones para atacar a la Policía y disputar territorios en Brasil

En Ronda de Corresponsales, por +Perfil, analizaron la aparición del Tercer Comando Puro modificó el mapa del narcotráfico en Río de Janeiro, con drones, cámaras y nuevas formas de control territorial.

2025. Operativo de la Policía Civil y Militar de Río de Janeiro en las favelas de Alemão y Penha. Foto: cedoc

En diálogo con Ronda de Corresponsales, por +Perfil, la periodista Eleonora Gosman explicó el avance de una nueva facción del narcotráfico en Río de Janeiro, el Tercer Comando Puro, que opera desde el denominado Complejo de Israel. El grupo incorporó tecnología a sus operaciones y utiliza cámaras, puentes y drones como parte de sus estrategias de control territorial.

Gosman detalló que la organización mantiene una disputa con el Comando Vermelho y que los drones son utilizados tanto contra las fuerzas de seguridad como contra otras facciones. "El drone fue un cambio en las estrategias militares, eso es indudable. La existencia del drone modificó todo ese tema. Bueno, ahora lo están usando en el narcotráfico también en sus estrategias de guerra", remarcó la corresponsal.

El Tercer Comando Puro y el uso de tecnología en las favelas

Según explicó Gosman, el crecimiento de esta nueva facción está encabezado por Álvaro Malakías, conocido como Peixão. El grupo opera principalmente desde un complejo de favelas que lleva el nombre de Complejo de Israel y adoptó la bandera israelí como uno de sus símbolos.

Una de las particularidades de la organización es la incorporación de tecnología para fortalecer su estructura. "Este hombre ha impuesto la tecnología como un elemento de fortalecimiento de sus actividades", sostuvo Gosman.

Entre las medidas implementadas se encuentran la instalación obligatoria de cámaras de seguridad en las comunidades y la construcción de puentes que conectan diferentes zonas de las favelas. Para la periodista, estas obras tienen importancia estratégica porque facilitan la comunicación y el desplazamiento dentro de territorios ubicados sobre distintos cerros.

La utilización de drones representa otro elemento central de la disputa territorial. La facción los emplea como mecanismo ofensivo y los utiliza tanto contra la Policía como contra organizaciones rivales, especialmente el Comando Vermelho.

La Policía enfrenta dificultades para ingresar al territorio

El avance del Tercer Comando Puro se produjo mientras las fuerzas de seguridad desarrollaban distintos operativos en la zona. Sin embargo, según Gosman, el despliegue policial enfrenta obstáculos vinculados con la capacidad de las organizaciones criminales para anticipar los movimientos de los agentes.

La periodista señaló que los narcotraficantes también colocan barricadas explosivas en los puntos donde esperan el avance de la Policía. Esta situación dificulta el ingreso de las fuerzas de seguridad y ayuda a explicar por qué hasta el momento solo fueron detenidos tres líderes de la nueva facción.

Gosman también destacó que conoce personalmente una de las favelas que integran el complejo y que le resulta llamativo el surgimiento de una nueva organización con capacidad para disputar el control territorial. "Me sorprende mucho este cambio de facciones", afirmó.

Los límites del Estado Federal brasileño para intervenir

La corresponsal explicó que la intervención del Estado Federal en este tipo de conflictos está condicionada por el esquema constitucional brasileño. La Constitución de 1988 establece que la responsabilidad primaria en materia de seguridad corresponde a los estados.

Para que puedan intervenir las Fuerzas Armadas, el Gobierno Federal debe emitir un decreto especial de Garantía de la Ley y el Orden. Esa herramienta permite la participación del Ejército, la Marina y la Aeronáutica, pero requiere una decisión específica del Poder Ejecutivo nacional.

Esta limitación adquiere otra dimensión frente a posibles intervenciones extranjeras. Gosman advirtió que la eventual inclusión del Comando Vermelho y del Primer Comando de la Capital como organizaciones terroristas por parte de Estados Unidos podría generar un conflicto con la Constitución brasileña.

La disputa territorial y el desafío de los drones

En ese contexto, Gosman señaló que Lula da Silva le pidió a Donald Trump que no avanzara con ese tipo de medidas durante su última conversación. La cuestión se suma a un escenario de creciente tensión alrededor de la seguridad y el narcotráfico en Brasil.

El uso de drones agrega una dimensión novedosa a la disputa entre las organizaciones criminales. La tecnología, que modificó las estrategias militares en conflictos internacionales, comenzó a incorporarse también a las guerras territoriales del narcotráfico.

Para Gosman, esta transformación expone la complejidad del problema de seguridad brasileño y las dificultades que enfrenta el Estado para recuperar el control de determinadas zonas. "Por eso es muy complejo el tema de cómo se trata la seguridad en Brasil", concluyó.