Rumbo a las PASO

Reforma de las PASO: por qué cada provincia mide distinto los costos y beneficios

El Gobierno negocia la suspensión de las PASO con un ojo puesto en el dólar y otro en el desdoblamiento electoral.

PASO Foto: Cedoc

La discusión por la reforma de las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) vuelve a instalarse en el Congreso con una particularidad: cada distrito mide de manera muy distinta cuánto le conviene mantenerlas o eliminarlas. El tema fue analizado en Ronda de Editores, el espacio de +Perfil, donde se repasó cómo el uso político de esa herramienta varía según el territorio, y con eso también cambia la estrategia de gobernadores, oficialismos y oposiciones locales.

El debate no es solo discursivo. Una cosa es la foto que le conviene mostrar el Gobierno de cara a los mercados y otra, bien distinta, es la viabilidad real de los proyectos a la hora de votarlos y aplicarlos en cada provincia.

Una hoja de ruta con más tiempo del que parece

El año pasado, en febrero y sobre el filo, el oficialismo logró suspender las PASO. Esa fecha marca un dato clave: si se toman los mismos tiempos como referencia, el Gobierno todavía tendría margen para negociar antes de que se repita el mismo esquema.

Se intentó instalar una sensación de urgencia, con la idea de una "foto incómoda" para el Ejecutivo antes del receso invernal. Sin embargo, esas expectativas terminaron siendo distintas a la realidad legislativa.

La pelea entre Villarruel y Bullrich por la extranjerización de tierras

En medio de la negociación por las PASO se sumó otro frente: una fuerte pelea entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la ministra Patricia Bullrich a raíz de la Ley de Extranjerización de Tierras. Ese cruce empezó a complicar la negociación legislativa en danza.

En paralelo se empezó a blanquear un escenario de desdoblamiento electoral muy similar al de 2023. El Ejecutivo descartó, por ahora, avanzar directamente con la eliminación de las PASO y optó por ganar tiempo para negociar su suspensión.

La respuesta de Diego Santilli, un tono inusual

La interna no quedó circunscripta al Gabinete. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, salió a responderle con dureza a Villarruel, en un tono que llamó la atención por no ser el habitual en el funcionario.

Aunque la respuesta surgió a partir de una pregunta periodística, el fondo del planteo de Santilli fue directo: le pidió un paso al costado a la vicepresidenta. Ese tipo de cruce institucional reviste una gravedad considerable, más allá de que la tensión entre Javier Milei y Villarruel viene de larga data.

La "maldición" del sillón de la vicepresidencia

El ida y vuelta entre el Poder Ejecutivo y la vicepresidencia no es un fenómeno nuevo en la política argentina. Desde Julio Cobos hasta Amado Boudou —condenado por la causa de la máquina de hacer billetes y boletas electorales— y Gabriela Michetti, marginada de la escena pese a su pertenencia al oficialismo de entonces, la relación entre presidentes y vices arrastra tensiones históricas.

Ese ruido político preocupa especialmente al Gobierno por su impacto en una de las variables más sensibles: el dólar. El temor de fondo es repetir el escenario que atravesó Mauricio Macri, cuando las PASO llegaron sin condiciones de competitividad cambiaria de cara a octubre.

Esa preocupación se agrava si se considera que el tipo de cambio podría moverse de manera no controlada, incluso con los recursos que aporta Vaca Muerta como sostén de las reservas.