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Acuerdo Mercosur–Unión Europea: el sector empresario advierte que Chaco necesita reglas claras

Desde Fechaco señalaron que el tratado abre un mercado estratégico para la producción provincial, pero alertaron que la falta de definiciones sobre el ordenamiento territorial podría limitar el acceso a las exportaciones.

Bosque Chaco Foto: Archivo

El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, alcanzado tras más de dos décadas de negociaciones, generó expectativas en el sector productivo del Chaco, aunque también encendió luces de alerta. Empresarios locales advirtieron que, sin seguridad jurídica y un ordenamiento territorial definido, la provincia corre el riesgo de no poder aprovechar el nuevo escenario exportador.

La advertencia fue formulada por Alfredo González, presidente de la Federación Económica del Chaco (Fechaco), en declaraciones a Radio Libertad, donde analizó el impacto potencial del tratado y remarcó la importancia de resolver cuestiones pendientes vinculadas al Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN).

Un mercado amplio con exigencias crecientes

González destacó que el acuerdo representa una alianza estratégica con uno de los bloques económicos más grandes del mundo, caracterizado por altos estándares ambientales, sociales y de calidad. Señaló que la Argentina, y particularmente el Chaco, cuentan con experiencia en procesos de certificación y condiciones productivas para competir en ese mercado.

En ese sentido, recordó iniciativas impulsadas desde entidades nacionales como la CAME, orientadas al desarrollo de sellos de triple impacto, anticipando requisitos que hoy son centrales para el comercio con Europa. Según indicó, el tratado no solo implica exportaciones directas, sino que también dinamiza actividades asociadas como logística, servicios y valor agregado.

El rol del Chaco y la discusión por el uso del suelo

Al trasladar el análisis al plano provincial, el titular de Fechaco sostuvo que el potencial exportador del Chaco está estrechamente ligado a la producción forestal, en especial a la industria de la madera. En ese punto, advirtió que la falta de definiciones claras sobre el OTBN genera incertidumbre y limita la planificación productiva.

Desde el sector empresario señalaron que existen preocupaciones vinculadas a procesos judiciales y a la aplicación de normativas sobre el uso del suelo, que podrían transformarse en un obstáculo estructural para acceder a mercados internacionales con exigencias ambientales estrictas.

El planteo se da en un escenario marcado por definiciones judiciales recientes. Durante 2025, la Justicia Federal resolvió levantar parcialmente una medida cautelar que frenaba cambios en el uso del suelo en la provincia, manteniendo la suspensión solo sobre permisos otorgados durante un período bajo investigación. De este modo, los pedidos realizados bajo la normativa modificada y aprobada por la Legislatura chaqueña quedaron habilitados, mientras que los anteriores perdieron vigencia.

Para el empresariado, este contexto refuerza la necesidad de contar con criterios previsibles y estables, que permitan producir y exportar sin riesgos legales.

Expectativas y desafíos para el sector privado

González sostuvo que el clima entre los empresarios es de expectativa, aunque condicionado a que el marco institucional acompañe. Remarcó que el acuerdo abre oportunidades concretas, pero requiere que las provincias se adapten con rapidez a las nuevas reglas del comercio internacional.

También valoró las gestiones de vinculación internacional impulsadas en los últimos años, con misiones comerciales a países europeos, que —según indicó— permitieron generar contactos y sentar bases para futuras operaciones.

Desde Fechaco subrayaron que el acuerdo Mercosur–Unión Europea aún debe atravesar procesos legislativos internos y que los territorios que se adecuen con mayor velocidad tendrán ventajas competitivas. En ese marco, insistieron en que el Chaco necesita ordenamiento territorial claro, previsibilidad jurídica y reglas estables para integrarse al nuevo escenario.

“El acuerdo abre una puerta importante, pero aprovecharla dependerá de cómo se resuelvan los temas estructurales”, coincidieron desde el sector empresario.