INICIATIVA

Corrientes: avanza un plan para faenar especies exóticas y combatir la "invasión" de ciervos y jabalíes

El proyecto busca regular la caza de control mediante dispositivos móviles que garanticen la sanidad de la carne.

El proyecto fue presentado en la última sesión. Foto: Archivo.

La Cámara de Diputados de Corrientes analiza un proyecto de ley, impulsado por la legisladora Adriana Vidal Domínguez, que pretende dar una respuesta estructural a la crisis ambiental y productiva causada por las especies exóticas invasoras. La iniciativa pasó a las comisiones de Ecología y Ambiente y a la de Hacienda, Presupuesto e Impuesto.

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La propuesta se centra en la habilitación de salas de faena móviles destinadas al procesamiento del ciervo Axis y el jabalí salvaje, animales que hoy son considerados legalmente como plagas en el territorio provincial.

Una amenaza para el ecosistema y la salud

Actualmente, la proliferación descontrolada de estos mamíferos genera graves perjuicios en las producciones agrícolas y ganaderas, además de degradar la flora y fauna nativa. Más allá del impacto económico, el proyecto advierte sobre el riesgo para la seguridad humana en zonas rurales por ataques mortales y el peligro sanitario que representa la triquinosis, enfermedad de la cual el jabalí es portador.

La intención de la normativa es transformar este "recurso ocioso y dañino" en un beneficio rentable. Para ello, se propone que la caza de control, ya habilitada en áreas como la Reserva Natural del Iberá, sea acompañada por una infraestructura que garantice el control bromatológico y la sanidad de la carne para el consumo humano.

Protocolos de faena y fin social

El corazón de la propuesta son las unidades móviles que operarían bajo estrictos protocolos de SENASA. Estas salas contarían con un equipo profesional de siete personas, incluyendo veterinarios y técnicos encargados de las pruebas de triquinosis.

El proceso está diseñado para que los cazadores puedan retirar sus piezas con un certificado de sanidad, tras pasar por una línea de cuereado, faena y almacenamiento en salas de freezers.

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Un aspecto destacado del proyecto es su impacto en la seguridad alimentaria local. La ley establece una donación obligatoria del 10% de las piezas obtenidas por cada cazador, las cuales serán destinadas a organizaciones sociales y comedores comunitarios.

Esta medida busca paliar la dificultad de acceso a proteínas en sectores vulnerables, aprovechando un recurso que hoy se desperdicia en los campos correntinos.

Con el Ministerio de Turismo como autoridad de aplicación, Corrientes busca replicar experiencias exitosas como la del Parque Nacional El Palmar, integrando al sector privado y estatal en el manejo de esta problemática ambiental.