RESISTENCIA

El ex Café de la Ciudad dejó de integrar el patrimonio cultural provincial tras una evaluación técnica

La medida alcanza al inmueble de Pellegrini e Yrigoyen y se fundamenta en la falta de valor arquitectónico y de autoría comprobada, aunque se preservará su memoria como sitio histórico de la ciudad.

Así se ve el "Viejo Café" en la actualidad. Foto: Perfil

El Poder Ejecutivo provincial resolvió desafectar del régimen de Patrimonio Cultural al histórico inmueble ubicado en la esquina de avenida Pellegrini e Yrigoyen, donde durante décadas funcionaron el tradicional Bar La Estrella, el Café de la Ciudad y, más tarde, El Viejo Café. La medida fue formalizada mediante un decreto oficial, tras una evaluación técnica realizada por la Comisión Provincial para la Protección del Patrimonio Cultural y Natural.

Según los fundamentos del Gobierno, el edificio no reúne actualmente valor arquitectónico ni cuenta con autoría comprobada del arquitecto Bruno Del Mónico, argumento central que había motivado su incorporación al listado patrimonial en 2002. De acuerdo al informe técnico, Del Mónico solo habría intervenido de manera parcial en una modificación que nunca se concluyó, mientras que las terminaciones y revestimientos fueron ejecutados con posterioridad por otros profesionales.

Además, se señaló que el inmueble perdió las características por las cuales había sido protegido y que, en la actualidad, se encuentra en un avanzado estado de deterioro, sin cubierta y reducido prácticamente a una estructura vacía. En ese contexto, los propietarios solicitaron formalmente la desafectación, al considerar que la declaración patrimonial les impedía disponer libremente de un bien de carácter privado.

La decisión quedó plasmada en un decreto que, en su artículo primero, dispone la desafectación del edificio como bien patrimonial y, en el segundo, instruye al Instituto de Cultura del Chaco a realizar las gestiones correspondientes ante el Registro de la Propiedad Inmueble. En el proceso intervinieron también la Secretaría General de la Gobernación, el área Legal y la Dirección General de Gestión de Bienes.

 

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La explicación oficial

el presidente del Instituto de Cultura del Chaco, Mario Zorrilla, explicó que la evaluación se extendió durante todo 2025 y contó con la participación de especialistas y organismos, incluida la Municipalidad de Resistencia. “Se trata de un edificio de propiedad privada, cuya declaración como sitio de interés patrimonial en 2002 se realizó sin consultar a la familia propietaria”, remarcó en declaraciones a Radio Libertad. 

Zorrilla aclaró que la comisión concluyó que no se trataba de un patrimonio arquitectónico y que la autoría atribuida a Del Mónico era históricamente inexacta, tras consultas realizadas en 2024 con la Dirección General de Control Edilicio. No obstante, reconoció el valor simbólico y social del lugar y adelantó que se acordó con los propietarios la colocación de un espacio de memoria que recuerde la historia del emblemático bar.

 

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Una esquina cargada de memoria

Más allá de la resolución administrativa, la esquina de Pellegrini e Yrigoyen ocupa un lugar central en la historia urbana de Resistencia. Allí funcionó desde fines de la década del 30 el Bar La Estrella, que comenzó como heladería y pizzería y luego se convirtió en un punto de encuentro habitual de políticos, periodistas, artistas e intelectuales.

Durante casi medio siglo, el local estuvo a cargo del inmigrante japonés Yoshío Terada, quien se retiró del oficio en 1982. El bar cerró definitivamente en 1991, cuando un habitué histórico, el peluquero José García, tomó el último café. Años después, el espacio fue reabierto como Café de la Ciudad y luego como El Viejo Café, gestionado por una cooperativa de trabajadores, hasta su cierre final en 2021, en plena crisis económica y sanitaria. Incluso personajes entrañables forman parte del recuerdo colectivo, como el perro “Fernando”, homenajeado con una placa frente a la ochava.