CHACO

El presidente de Sarmiento de Resistencia, tras el descenso: “Esto va a traer salud al club”

Mauricio González pidió disculpas a los hinchas por la pérdida de categoría y describió las dificultades económicas de la institución chaqueña. Reconoció su responsabilidad, cuestionó a los jugadores y planteó que el futuro debe apoyarse en las divisiones inferiores.

Mauricio González, presidente de Sarmiento Foto: Archivo

El descenso de Sarmiento de Resistencia del Torneo Federal A dejó al descubierto una crisis que excede los resultados deportivos. En su primera entrevista después de finalizar la participación del equipo, el presidente Mauricio González asumió la responsabilidad por la pérdida de categoría, pero sostuvo que la institución chaqueña necesita revisar cómo financia su fútbol profesional. “Desde lo deportivo siento una impotencia, pero desde lo institucional yo sé que esto va a traer salud al club”, afirmó en Entretiempo (Radio Libertad).

El dirigente describió una temporada atravesada por atrasos salariales, embargos y dificultades para afrontar los viajes. Según sus estimaciones, el fútbol profesional demandaba unos $70 millones mensuales, mientras que los recursos disponibles no llegaban a $40 millones. A ese desequilibrio se agregaban las obligaciones del resto de la institución. “Hoy tenés que administrar los recursos que ingresan y los recursos que tenés”, sostuvo.

 

Renunció el presidente del Superior Tribunal de Justicia, Guillermo Semhan: los motivos de la decisión

 

La responsabilidad por el descenso y los cuestionamientos al plantel

“Yo asumo la responsabilidad absoluta al ser presidente”, expresó González, aunque durante la entrevista insistió en que el desenlace también involucró a entrenadores, futbolistas e hinchas. Su explicación combinó una defensa del trabajo dirigencial con críticas al rendimiento de un equipo que no logró revertir su situación pese a los cambios de cuerpo técnico.

El presidente justificó la salida de Roberto Marioni por la falta de victorias y defendió la posterior contratación de Raúl Valdez, a quien vinculó con algunos de los mejores momentos deportivos del club. Según relató, se buscó una reacción que tampoco llegó con las modificaciones posteriores. Además, aseguró que Valdez donó sus honorarios.

 

Inseguridad: millonario robo a una radio de Corrientes tras violentar dos cajas fuertes

 

González rechazó los señalamientos de abandono dirigencial que, según se planteó en la entrevista, habían realizado integrantes del plantel. Reconoció las demoras en los pagos, pero sostuvo que el club procuró garantizar alojamiento, alimentación y traslados. “No estoy romantizando el atraso de un salario”, aclaró, aunque cuestionó que las deudas fueran utilizadas para explicar el rendimiento deportivo.

En ese tramo dejó una de sus frases más duras hacia los futbolistas: “Ellos trabajan una hora y media, por Dios”. Lo dijo al comparar sus reclamos económicos con las dificultades de otros trabajadores chaqueños para llegar a fin de mes. También admitió un problema en la conducción interna del grupo: “Nosotros perdimos el vestuario”.

Una estructura que Sarmiento no logra sostener con sus ingresos

Para González, el problema de fondo es la distancia entre la infraestructura que posee Sarmiento y los recursos que genera regularmente. Describió un club con estadio, microestadio y múltiples disciplinas, pero con una cantidad de socios al día insuficiente para sostener todas sus obligaciones. Según informó, la institución tiene 3.800 socios, de los cuales 2.700 habían pagado la cuota de septiembre.

 

Echaron al encargado de un refugio en Chaco por rechazar a personas sin techo y avalar hostigamientos

 

El dirigente relacionó esa situación con un esquema de financiamiento que, afirmó, dejó de estar disponible. “Sigue esperando un esquema de financiación que hoy no está, ya no existe más”, señaló sobre el fútbol del club. También sostuvo que fue un error suponer que el acompañamiento estatal se mantendría indefinidamente en las mismas condiciones.

Como ejemplo de la escasez de fondos, aseguró que los ingresos provenientes de la AFA estuvieron embargados por causas judiciales y que el primer pago del año llegó recién en junio. También relató que debieron completar el pago de un viaje a Chivilcoy cuando el chofer ya estaba dispuesto a salir, y negociar deudas con alojamientos e inmobiliarias.

Su reclamo hacia los hinchas apuntó a transformar el acompañamiento en ingresos estables. “Tenemos que cambiar la lógica de armar un buen equipo para asociarnos”, planteó. La propuesta que defendió consiste en reunir primero una base de aportantes que permita planificar el presupuesto y utilizar los patrocinios y la asistencia estatal como complemento.

 

Jueces del STJ ordenan descuentos por un paro contra el proyecto que mejora salarios de magistrados

 

La apuesta por las inferiores y la incertidumbre sobre su continuidad

González ubicó el desarrollo de las divisiones inferiores como una vía para reconstruir el fútbol de Sarmiento y generar recursos mediante convenios y transferencias. Contó que el club incorporó entrenamientos matutinos y desayuno para categorías juveniles, y defendió la necesidad de sostener esa inversión más allá de quién conduzca la próxima gestión.

Para ilustrar la importancia de esos ingresos, mencionó que el club recibió $40 millones vinculados con un pase de Enzo Copetti, dinero que, según explicó, permitió afrontar pagos pendientes a jugadores y empleados. “Nuestro futuro está en la sub-13 y en la sub-15”, sostuvo.

 

Sarmiento descendió del Federal A tras 12 años y jugará el Argentino del Interior

 

En el plano institucional, informó que su mandato vence el 28 de diciembre y que se prevé realizar una asamblea con presentación del balance y convocatoria a elecciones. No confirmó si buscará continuar: “Hoy te digo que no”, respondió, aunque dejó abierta la posibilidad de reconsiderarlo si se conforman nuevos equipos de trabajo. “Estamos liquidados, estresados”, describió sobre el desgaste de la conducción.

Al cierre, González pidió disculpas a los hinchas y contó que debió seguir el último encuentro desde la zona mixta por una recomendación de seguridad. “No ocurrió lo que buscábamos. Nadie buscaba esto”, expresó. Pese al dolor por el descenso, insistió en que la prioridad será ordenar las cuentas: “Nosotros tenemos que organizarnos, tenemos que ordenarnos”.