Efemérides 4 de junio

Carl Gustaf Mannerheim, el multifacético mariscal de Finlandia

La figura nacional de Finlandia es un aristócrata de origen sueco que hasta los 50 años no habló finés. Oficial de confianza del zar Nicolás II, fue condecorado por su actuación en el ejército ruso durante la Primera Guerra Mundial y sólo aceptaba reunirse con Hitler para que su país no volviera a anexarse a Rusia.

¿Imaginabas que el verano finlandés era tan lindo? Foto: Visit Finland.

El 4 de junio es el Día de la Bandera de las Fuerzas de Defensa Finlandesa y esa fecha conmemora el nacimiento del héroe nacional de ese país, el mariscal Carl Gustaf Emil Mannerheim, quizás uno de los personajes más curiosos de la historia del siglo XX (lo que ya es mucho decir).

Mannerheim era un aristócrata de ascendencia sueca que había nacido en el Gran Ducado de Finlandia cuando aún pertenecía al Imperio ruso. Su padre abandonó a la familia huyendo a Suiza con una de las damas de la zarina y su madre murió cuando Gustaf (a él le gustaba que lo llamaran así) aún no había cumplido 13 años.

Ingresó a la Academia Militar de Finlandia, de donde fue expulsado por cuestiones disciplinarias. Continuó sus estudios en la Universidad de Helsinki, pero prefirió seguir su carrera militar en el ejército ruso.
Gustaf hablaba sueco con sus hermanos, ruso con sus esposas (estuvo casado dos veces), francés y alemán con sus amistades, pero dominaba el inglés mientras cumplió tareas diplomáticas. Además, hablaba polaco, pero recién a los cincuenta años aprendió a hablar el idioma de su tierra natal.

Sirvió en el ejército ruso, donde llegó a ser general. Fue un oficial de confianza del zar Nicolás II, a quien trataba con asiduidad. Durante treinta años (en una foto de la coronación se lo puede ver escoltando al zar y a la zarina) sirvió en el ejército ruso, incluso durante la guerra con Japón.

A lo largo de tres años recorrió y trazó mapas de Asia Central, especialmente del norte de China, ya que el Imperio ruso deseaba expandirse hacia esa región.

El 4 de junio de 1942, cuando cumplía 75 años: el gobierno finés lo nombró mariscal de Finlandia y el mismo Hitler asistió en persona para saludarlo en su cumpleaños"

En 1912 fue ascendido a general y sirvió al principio de la Primera Guerra Mundial en el frente austrohúngaro, donde fue condecorado una vez más.

Después de la Revolución bolchevique, aunque había sido ascendido a teniente general, decidió asistir a Finlandia, que se había independizado del gobierno ruso.

Mannerheim fue nombrado general en jefe de un ejército finlandés prácticamente inexistente. En 1918 marchó a Londres y París en misión diplomática, disgustado con la germanofilia de los integrantes del nuevo gobierno. En septiembre de ese año fue convocado de urgencia a Helsinki, donde fue consagrado como Protector del Estado. 

Gracias a su accionar, la independencia de Finlandia fue reconocida por los gobiernos de Inglaterra y Estados Unidos. Como perdió las elecciones presidenciales en 1919, se retiró a la vida privada. Aunque fue tentado para erigirse en dictador de facto, prefirió no quebrar el orden institucional.

En el efervescente período de entreguerras fue jefe del Consejo de Defensa, con la promesa de ser nombrado comandante en jefe del ejército, como efectivamente lo fue en 1939, cuando la Unión Soviética atacó a Finlandia. Durante esta guerra, llamada “de Continuación”, debió estrechar relaciones con el gobierno nazi por esa vieja consigna de que el enemigo de un enemigo será su amigo algún día. 

Y ese día llegó el 4 de junio de 1942, cuando cumplía 75 años: el gobierno finés lo nombró mariscal de Finlandia y el mismo Hitler asistió en persona para saludarlo en su cumpleaños.

Cuentan que al aterrizar, Hitler fue a su encuentro corriendo. Mannerheim entonces comentó a un allegado: “Un general no corre, eso es propio de un cabo”. Y Hitler nunca había accedido a un puesto de oficial.

La reunión con el Führer duró cinco horas y, a lo largo de ese tiempo, Mannerheim evitó todas las sugerencias para aliarse con el Reich.
Curiosamente, la Fuerza Aérea de Finlandia tenía una esvástica azul (llamada Hakaristi) diseñada por el conde sueco Eric von Rosen en 1918. Fue este conde quien donó el primer avión finlandés; von Rosen tomó este antiguo símbolo milenario que para los hindúes era de buena suerte.

No tenía la misma connotación que la esvástica nazi.

Con la ofensiva soviética de 1944 y la renuncia del presidente Ryti, quien había firmado el pacto con Ribbentrop, Mannerheim fue elegido para ocupar la primera magistratura. Él era la única figura que podía manejar esta peligrosa situación.

Ellos habían sido aliados de Alemania porque Rusia era su enemiga y no por afinidad ideológica. A pesar de las sanciones impuestas, Finlandia pudo conservar su soberanía, su democracia y su economía de mercado.

En 1946 se alejó del gobierno por cuestiones de salud y, un año después, fue operado en Suiza por una úlcera.

Finalmente murió en Lausana el 28 de enero de 1951, a los 83 años.

Esta fue la vida de Mannerheim, el hombre que hizo Finlandia.