Crecimiento nacional

Economía vista con sentido común: ¿cómo entender las estadísticas oficiales?

Comprenden las noticias económicas “puede ser tan complejo como descifrar jeroglíficos de la antigüedad”, dice el autor. “Por la terminología y el significado de siglas y palabras en spanglish, que los especialistas tienen internalizada y dominan (suponemos), y porque es clave el punto de vista”.

Hernán Madera: “El que pone la plata en la Argentina no tiene la manija del poder” Foto: Cedoc Perfil

Leer noticias económicas en diarios nacionales y medios especializados, puede ser tan complejo como descifrar jeroglíficos de la antigüedad. No sólo por la terminología y el significado de siglas y palabras en spanglish, en una jerga que los especialistas tienen internalizada y dominan (suponemos), sino también porque es clave el punto de vista. La misma noticia, desde diferentes perspectivas, se puede interpretar de formas completamente antagónicas. 

Por eso me propuse entender los datos en su fuente de origen. En el caso de la información macroeconómica, no queda otra que partir de lo publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, por más que algunas de sus metodologías estén fuertemente cuestionadas. 

Necesitamos alguna referencia más o menos homogénea a través del tiempo y, se supone, el INDEC mantiene esa coherencia (errada o no, sostiene los parámetros). Dentro de los informes que el organismo publica de manera recurrente, uno de los más significativos es el “Informe de avance del nivel de actividad” que forma parte de los indicadores correspondientes al rubro ‘Cuentas Nacionales’. El famoso PBI.

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El último publicado la semana pasada, corresponde al cuarto trimestre de 2025; siempre hay un retraso de tres meses para disponer de estos datos. No es un dato menor ubicarse bien en el marco temporal. 

El crecimiento interanual (versus el mismo cuarto trimestre del 2024) fue de 2,1%; dado que en el período reportado las exportaciones y las importaciones prácticamente se compensaron (con 0,8 puntos porcentuales a favor de las ventas al exterior), el crecimiento se explica por el aumento del consumo privado pese a la caída en el gasto público y la inversión en bienes de capital (durables, destinados principalmente a la industria). Claro, no se puede soslayar que en diciembre se cobra el aguinaldo y hay platita fresca, están las fiestas y, aún en contextos difíciles, lo último que nos quitarán será la alegría. 

El 2,1 es el acumulado del 2025, pero el 4,4 es un comparativo con el 2024, que arrancó con el arrastre de una inflación del 25% en diciembre de 2023"

Hay otra perspectiva temporal: la comparación que los especialistas llaman “desestacionalizada”, que compara trimestres sucesivos. A lo largo del 2025 se sucedieron los siguientes valores: 1% en los primeros tres meses, -0,1% en el período siguiente (no es un error de imprenta, dio negativo), 0,6% en el tercero y otro tanto en el último. La sumatoria da ese 2,1% ya mencionado. Digamos que la economía se movió, durante el año pasado, en un derrotero bastante débil. De cierto crecimiento, dicen los números, pero tímido. 

El crecimiento se explica por el aumento del consumo privado pese a la caída en el gasto público y la inversión en bienes de capital"

Sin embargo, los titulares de muchos medios destacaron un 4,4% de crecimiento de la actividad en 2025. ¿Respecto a qué período? A todo el 2024. ¿Cómo pasamos de 2,1 a 4,4? ¿Arte de magia? Nada de eso. El 2,1 es el acumulado del 2025, pero el 4,4 es un comparativo con el 2024, que arrancó con el arrastre de una inflación del 25% en diciembre de 2023, muchísima incertidumbre los primeros meses del año y un leve repunte cuando ese período promediaba, que luego se desaceleró. 

El mero crecimiento de la actividad económica no significa que el país avance en su desarrollo. Todos los niños crecen, pero si no tienen la alimentación adecuada, su desarrollo se verá fuertemente afectado"

O sea que la base de comparación para confrontar 2025 vs 2024 era muy baja; dicho en términos futbolísticos: si mi equipo gana un partido, suma tres puntos y estoy feliz, pero si estamos últimos, la alegría dura lo que tardo en mirar la tabla completa.

Otras cosas que aprendí a mirar en el informe es el desagregado de rubros. Observando el informe del tercer trimestre de 2025, se destacan en el terreno positivo la intermediación financiera (17,2%), las actividades primarias (agricultura, ganadería, pesca y silvicultura que es la producción de madera) con un 16,1%, la pesca (10,6%), y la explotación de minas y canteras (8,1%). 

Me detengo en el sector que encabeza la lista y se me vienen a la mente los titulares de todos los medios (de uno y otro lado de la grieta) que dan cuenta de un nivel de morosidad sin precedentes, tanto de las familias como de las empresas… ¿o sea que esa mejora en la actividad se hizo a costa del endeudamiento que ahora no se está pudiendo sostener? Nunca me gustó construir castillos en la arena, me daba pena que se cayeran en cualquier momento. 

Todos pueden seguir con el análisis, usando un poco de sentido común. En el 4to trimestre del 2025 cayeron las inversiones, la industria, el comercio y la actividad hotelera. En la comparación año contra año, las importaciones casi cuadruplican a las exportaciones (con el consiguiente flujo de divisas a la inversa de lo que exige una deuda externa que se acerca al medio billón de dólares).

Una última reflexión. Así como se debe analizar la inflación a la par del poder adquisitivo (porque éste no sólo se ve impactado por los precios sino también por el nivel de ingresos de la población), el mero crecimiento de la actividad económica no significa que el país avance en su desarrollo. Todos los niños crecen, pero si no tienen la alimentación adecuada, el cuidado de su salud psicofísica -incluido el afecto- y demás condiciones esenciales, su desarrollo se verá fuertemente afectado. Lo mismo aplica para el país.