MESA POLÍTICA

El futuro de las PASO recalienta la interna del peronismo y desata intrigas en la Casa Rosada

El Gobierno ya sabe que no tiene los votos para eliminar las PASO en ninguna de las dos cámaras del Congreso, pero ahora empeoró la discusión dentro del peronismo, al calor de una interna que no tiene freno. La centralidad del debate sobre la utilización de las primarias tiene su epicentro en la Provincia de Buenos Aires. Los libertarios se entusiasman por el río revuelto del peronismo, pero admiten que es un cuchillo de doble filo. ¿Por qué?

¿Socios?. El nuevo jefe de los ministros reporta a la hermana del Presidente y ahora desdobla sus próximos pasos con ella. Foto: Pablo Cuarterolo

La mesa política reanudó sus actividades este martes en la Casa Rosada después de la caída de Manuel Adorni. Esta vez, para mostrar el relanzamiento, se realizó en el despacho de su reemplazante, Diego Santilli, con todo el elenco anterior, salvo la inclusión del nuevo secretario de Prensa, Fabián Fernández y la llamativa ausencia del flamante vocero Adrián Ravier. Como era de esperarse, la voz más importante la tuvo la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei y el protagonista, por necesidad política, fue el flamante ministro coordinador. 

El objetivo público del encuentro fue mostrar normalidad luego de la turbulencia por Adorni y también transmitir orden ante las internas que se desataron durante los momentos más duros de la crisis. Ya se sabe que el vínculo de la Casa Rosada con la jefa de la bancada libertaria, Patricia Bullrich, no es el mismo desde que sumó fuerzas para empujar la salida del ministro preferido de los hermanos Milei. El dato resulta ineludible en la intimidad del poder, porque la puesta en escena de esta mesa política fue en el mismo sentido de la reunión que encabezó el presidente la semana pasada con todos los legisladores de las dos cámaras: dejar en claro que deben reportarse a él, a su hermana y al nuevo jefe de Gabinete, antes de responderle a Patricia. 

La decisión táctica es barrer todo eso debajo de la alfombra y evitar que vuelva a asomar, en la medida que las rispideces no recrudezcan. Sin embargo, hay una urgencia prioritaria y no tiene que ver con todos los proyectos de ley que el oficialismo quiere sancionar en el Congreso, sino con uno en especial. Los hermanos Milei le pidieron a su nuevo ministro coordinador que, por sobre todas las cosas, se enfoque en eliminar las PASO del año que viene y busque sumar las voluntades necesarias en los dos recintos. 

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La semana pasada, un día después de asumir, Santilli fue al Senado y acompañó a Bullrich en un encuentro con los bloques aliados y esquivos. El gesto no pasó inadvertido. Para Bullrich fue una desautorización, pero para los demás espacios legislativos significó una señal de garantía ante la aparición de un nuevo y empoderado interlocutor, que antes estaba al frente del Ministerio del Interior y ahora tiene la firma para administrar el presupuesto nacional. Obviamente la última palabra la seguirá teniendo el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, pero a nadie le pasó inadvertido el “upgrade” del Colo paseando por el Senado calzado en el traje de jefe de Gabinete. 

El vidrioso entusiasmo libertario ante la interna del peronismo

Los hermanos Milei y su nuevo ministro coordinador ya saben que no están los votos en ninguna de las dos cámaras. Lo sabían desde que Bullrich le advirtió a Karina que el escenario podía complicarse aún más si en vez de enviar un sólo proyecto para anular las PASO, enviaban un paquete que combinara ese texto junto a Ficha Limpia y los cambios en el financiamiento para los partidos políticos. Fue lo que finalmente decidió la secretaria General y desde entonces los diálogos estan estancados. 

Con ese escenario por delante, Santilli tiene cuatro misiones combinadas que ponen a prueba su cintura política: ordenar la arquitectura legislativa para evitar nuevos obstáculos, coordinar sus bancadas oficialistas para consolidar los votos necesarios, controlar los egos de los dirigentes en danza y seguir de cerca el río revuelto de la interna del peronismo. 

La cuarta misión es un punto que despierta entusiasmos y también preocupaciones. Los voceros del Gobierno sostienen que el peronismo es la fuerza política que mas necesita las PASO, frente a un oficialismo que podría arreglarse con ese instrumento electoral. El problema es que el peronismo transita un estado asambleario por la interna que lo atraviesa, pero también por el fantasma de tener que resolver esas contiendas sin unas PASO que ordenen el caos que se está desarrollando, por ahora, con destino incierto. 

Dentro de ese panperonismo en crisis, hasta los aliados del Gobierno carecen de posición común. Santilli caminará por las venas abiertas de esa interna, pero no pierde de vista que si se equivoca puede originar una derrota en tema proritario para sus nuevos jefes políticos. 

La interna del PJ a cielo abierto por las PASO

Este martes el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, le recordó a la Casa Rosada que sigue dispuesto a darle una mano en tiempos complicados. “Hace mucho que vengo opinando que las PASO no le sirven a la sociedad. Es una encuesta muy cara que no fortalece a los partidos. Lo que hay que hacer es regresar a fortalecer los partidos politicos.  Que las decisiones pasen por una ley de lemas por una colectora, pero nunca incentivé las PASO. La discusión de los candidatos tiene que volver a los partidos políticos”, sentenció el catamarqueño. 

El mensaje causó alivio en Balcarce 50 y ayudó a mitigar la advertencia de otro aliado peronista que ya les anticipó su resistencia. El mandatario tucumano, Osvaldo Jaldo, tiene una relación tan buena con el Gobierno como la que administra Jalil. Sin embargo, es uno de los peronistas preferidos del Gobierno que ya les dijo que no acompañará la aventura contra las PASO. 

Jaldo fue el primer gobernador peronista en separar a sus legisladores de la bancada de Unión por la Patria. La semana pasada estuvo entre los 13 mandatarios que asistieron a la jura de Santilli como sucesor de Adorni. Pero apenas volvió de Buenos Aires dejó claro que sus buenos oficios no llegan a acompañarlos en los cambios que planean para las PASO. “Hemos sido muy claros. Y reitero, para que nadie se equivoque: estamos en contra de sacar las PASO, nosotros estamos en contra de eliminar las PASO. Ya lo hemos dicho, y para que a todos los medios les quede claro cuál es la posición del bloque Independencia, y que lo que hemos dicho la vez pasada no lo hemos cambiado hoy bajo ningún punto de vista", recalcó. Cuando le preguntaron su opinión respecto a la iniciativa de la Casa Rosada, volvió a tomar distancia. “La verdad, no conozco el proyecto, todas son versiones mediáticas, pero todavía ni Santilli ni ningún funcionario nacional nos ha mostrado ningún tipo de proyecto ni nos ha concretado cuál es la propuesta en general".

El epicentro del debate sobre las PASO sigue siendo bonaerense

Las diferencias entre Jaldo y Jalil son sólo una postal del nivel de discrepancias que hay en el peronismo sobre qué hacer con las PASO.  La coyuntura de sus territorios es muy distinta a lo que sucede en la Provincia de Buenos Aires. En el mayor distrito electoral, la disputa entre La Cámpora y el gobernador Axel Kicillof sigue escalando desde el  banderazo organizado por el kirchnerismo en Parque Lezama para reforzar la campaña “Cristina Libre”. La pelea se trasladó al senado provincial, donde la interna quedó expuesta en pleno recinto y algunos representantes, como Sergio Berni, hablaron de separar el bloque.

Desde entonces la contienda no frenó y desde los dos campamentos en pugna comenzaron a mostrar una coincidencia. Tanto Carlos Bianco (ministro de Gobierno de Kicillof) y Agustín Santalla (senador bonaerense que responde a Máximo Kirchner) opinaron que las PASO son la herramienta que les permitiría reconducir la interna, aun en medio de la tensión que respiran. 

Quizás Jaldo no quiere pisar esos callos bonaerenses y Jalil sí. Pero la centralidad del debate sobre las PASO que atormenta al peronismo tiene su epicentro en tierra bonaerense. Por eso, más allá de los matices, cada vez son más las voces que buscan impedir que madure otra fractura sobre qué hacer con las primarias.  

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Dentro de la Cámara de Diputados ya surgieron tres voces, de distintos espacios, con una advertencia para los peronistas que estén interesados en seguir los pasos de Jalil. 

La Mesa Nacional de La Corriente de la Militancia, que lideran los diputados Agustín Rossi y Germán Martínez, publicó un pronunciamiento con alerta incluida. “La Mesa Nacional reafirmó la defensa de las PASO y advirtió que la verdadera intención del Gobierno al promover su eliminación es fragmentar a la oposición. Milei ya sabe que en un escenario de balotaje pierde y que para ganar en primera vuelta necesita que ningún sector opositor alcance el 30 por ciento de los votos", sostiene el documento.  

Las señales van cifradas para los propios integrantes del pejotismo. Martínez preside el bloque de UxP en la Cámara Baja y, en el comunicado, su espacio “convocó a toda la dirigencia peronista a realizar los esfuerzos necesarios para impedir la derogación de ese mecanismo electoral”. Además advirtió que "el pueblo argentino no nos perdonará que no hayamos hecho todo lo posible para terminar con el experimento libertario en la Argentina".

El jueves pasado el diputado Eduardo Valdés, que integra la bancada peronista y es uno de los pocos que habla con Cristina, anticipó que el futuro de las PASO “es un punto crucial". En una entrevista, agregó: "Vamos a defender las PASO y cualquiera que pretenda ser aliado del peronismo el año que viene, si no nos apoya en el Congreso o si no juega con nosotros en el debate legislativo, entonces que no pretenda ser aliado nuestro”, insistió. 

 

ML