Universo trumpista

Trump premió a tecnomagnates y a su tío científico fallecido hace 40 años

La Medalla Nacional de la Ciencia es un galardón que entregran los presidentes de Estados Unidos a quienes contribuyeron al desarrollo de la ciencia y la tecnología. Este 2026, Donald Trump se las entregó a los CEO de Google, Tesla y Space X, Nvidia, Dell, AMD y Microsoft, compañía a la que 24 horas después sancionó. Y también a su tío científico John G. Trump de quien siempre dice haber heredado “un coheficiente intelectual más alto”.

El logo de Editorial Perfil Foto: Cedoc Perfil

“Pocos estadounidenses en la historia han hecho más por promover el interés nacional de Estados Unidos que Elon (Musk), en una actividad tras otra. Su genialidad y determinación han convertido la ciencia ficción en realidad”, dijo Donald Trump en la entrega de los premios Medalla Nacional en Ciencia que, desde 1959 entregan los mandatarios de ese país cada año. “Elon, quiero felicitarte. Eres mi amigo y todo eso, pero eres una persona muy, muy especial. Muchas gracias y felicidades, Elon”.  Trump también calificó al creador de Tesla y Space X  como “titán de la industria” y como “nuestro Thomas Edison moderno”. Y a pesar del carácter volátil de ambos, todos los halagos a Musk parecen ubicar en un buen momento a la relación en el empresario y el presidente norteamerticano.  

Tío genio. La Medalla Nacional de Ciencia es el máximo honor que el presidente de los Estados Unidos otorga a científicos e ingenieros que aportaron al conocimiento y la innovación. La presente edición tuvo nuevo nombre “Ciencia: una nueva edad de oro”. Y se realizó en el Instituto de Paz de los Estados Unidos, organización nacional independiente y sin fines de lucro creada por el Congreso de ese país en 1984 y que en diciembre de 2025, Trump logró –disputa legal incluida– que edificio e institución pasaran a llamarse Instituto de la Paz Donald J.Trump.  

Entre los premios otorgados es noche, el mandatario recibió un cuadro que con la Medalla Nacional de Ciencia, otorgada a título póstumo a su difunto tío John Trump, profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), y de quien afirmó en otras ocasiones haber heredado de ese tío el “coeficiente intelectual más alto” y que la inteligencia de aquel era prueba de “los buenos genes de la familia Trump y que si él (Donald) se hubiera postulado como candidato demócrata liberal, dirían que soy una de las personas más inteligentes del mundo”.

Los restantes tecnomagnates premiados fueron el cofundador de Google, Sergei Brin; el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang; y la directora general de AMD, Lisa Su. Y además, en la categoría  Medalla Nacional de la Tecnología e Innovación, ganaron Michael Dell, fundador de Dell Technologies; y Satya Nadella, CEO de Microsoft,

Medalla y castigo. Al día siguiente de la premiación, Microsoft fue notificada por JD Vance –vice de Trump– que se le suspendía  un programa clave de visados como parte de una ofensiva  del gobierno contra el fraude. “Nuestro mensaje para Microsoft es: son una gran empresa estadounidense, pero tienen que contratar a buenos trabajadores estadounidenses”, dijo Vance. También los acusó de abusar del programa de visados H-1B para trabajadores extranjeros altamente calificados, y afirmó que habían “despedido a 6.000 trabajadores estadounidenses que fueron reemplazados por 6.300 titulares de visados H-1B”. 

La respuesta de Microsoft fue que la “gran mayoría” de sus empleados en Estados Unidos son estadounidenses y que de las casi 6.000 solicitudes de visados H-1B que presentaron en septiembre último, el 80 por ciento fue para prorrogar o cambiar el estatus de empleados ya existentes, no para contratar nuevo personal. Las solicitudes restantes eran de personas que ya se encontraban legalmente en Estados Unidos y que optaron por incorporarse a Microsoft; son solo el 1 por ciento del plantel.

 

Silicon Valley lanzó su propia universidad antiestablishment

El fondo más poderoso de capital de riesgo en Silicon Valley lanzó una escuela privada destinada a reemplazar con títulos de corta duración los estudios universitarios tradicionales. Esto se da en paralelo a lo que declama  parte de la élite tecnológica estadounidense, es decir, el cuestionamiento al interés por la educación superior universitaria clásica que es la que cursaron muchos de los cerebros de Silicon Valley.

Nuevos cerebros. La Horowitz Andreessen Academy (HAA) recibe el apoyo de Marc Andreessen y Ben Horowitz, dos grandes figuras de la tecnología y fundadores del influyente fondo de inversiones Andreessen Horowitz.“Creemos que esta puede ser una institución de élite que atraiga talento de primer nivel, que prepare a los estudiantes para el futuro en lugar de quedarse estancada en el pasado”, dijo en la red social X el director ejecutivo de la academia, Gagan Biyani.

Esta nueva institución promete a los estudiantes conferencias de reconocidos líderes tecnológicos, entre ellos el jefe de Nvidia, Jensen Huang; de Microsoft, Satya Nadella; o el fundador de Uber, Travis Kalanick.

Prueba piloto. La nueva empresa recaudó 42 millones de dólares y Biyani explica que el programa reemplazará cursos cargados de clases magistrales con proyectos propios orientados a los negocios. Varios líderes del sector tecnológico abandonaron sus estudios antes de graduarse, como Bill Gates, Mark Zuckerberg y Steve Jobs y a menudo son tomados por Silicon Valley como ejemplo de que no hace falta un título para crear una gran empresa.  Las candidaturas están abiertas para un año piloto gratuito con unos cincuenta alumnos, a partir de septiembre de 2027, previo pago de dos años, con costo similar al de una universidad privada de élite. La matrícula anual de la universidad de Stanford, supera los 67.000 dólares para el período 2026-2027, sin incluir alojamiento ni comidas.