SALUD

El 35% de los adolescentes probó vapeadores y advierten por su uso

Según recientes relevamientos, la cifra enciende alarmas entre especialistas debido a los riesgos que estos dispositivos pueden representar para la salud.

El 35% de los adolescentes probó vapeadores y advierten por su uso Foto: reperfilar.

El uso de cigarrillos electrónicos entre adolescentes continúa generando preocupación en el ámbito de la salud pública. Según recientes relevamientos, alrededor del 35% de los jóvenes afirmó haber probado vapeadores al menos una vez, una cifra que enciende alarmas entre especialistas debido a los riesgos que estos dispositivos pueden representar para la salud.

Los vapeadores, también conocidos como cigarrillos electrónicos, se popularizaron en los últimos años por su amplia variedad de sabores, diseños atractivos y una percepción errónea de que serían menos perjudiciales que los cigarrillos tradicionales. Sin embargo, médicos y expertos en salud advierten que estos productos contienen sustancias que pueden afectar el organismo, especialmente en edades tempranas.

Uno de los principales motivos de preocupación es el impacto de la nicotina sobre el desarrollo cerebral. Durante la adolescencia, el cerebro atraviesa una etapa clave de maduración, por lo que la exposición a esta sustancia puede influir en funciones relacionadas con la atención, el aprendizaje, la memoria y el control de impulsos. Además, la nicotina genera dependencia, aumentando el riesgo de consumo sostenido en el tiempo.

Los especialistas también señalan que muchos adolescentes desconocen la composición exacta de los líquidos utilizados en los dispositivos. Algunos contienen compuestos químicos que, al ser inhalados, pueden provocar irritación respiratoria, inflamación pulmonar y otros efectos aún bajo estudio. En determinados casos, incluso se detectaron sustancias no declaradas en los productos comercializados de manera informal.

Otro aspecto que preocupa es el crecimiento de su uso en entornos escolares y sociales. Profesionales de la salud indican que la facilidad para transportarlos, junto con la variedad de aromas y sabores frutales o dulces, favorece su aceptación entre los jóvenes y contribuye a minimizar la percepción de riesgo.

Frente a este escenario, distintas organizaciones médicas promueven campañas de concientización dirigidas a estudiantes, familias y docentes. El objetivo es brindar información basada en evidencia científica sobre las consecuencias del vapeo y desalentar su consumo en edades tempranas.

Los expertos recomiendan que padres y educadores mantengan un diálogo abierto con los adolescentes sobre los riesgos asociados a estos dispositivos. También destacan la importancia de fortalecer las medidas de prevención y control para limitar el acceso de menores a productos que contengan nicotina.

Mientras el fenómeno continúa expandiéndose en distintos países, los profesionales de la salud coinciden en que la información y la educación son herramientas fundamentales para evitar que el vapeo se convierta en una puerta de entrada a la dependencia de la nicotina y a otros problemas de salud a largo plazo. El dato de que más de un tercio de los adolescentes ya haya probado vapeadores refleja la magnitud de un desafío que preocupa cada vez más a especialistas y autoridades sanitarias.