ECONOMÍA

Preocupan las ventas en la industria láctea: ¿por qué la exportación no logra despegar?

Distintas cámaras empresariales advierten que la combinación de atraso cambiario, presión impositiva y pérdida de competitividad complica la posibilidad de expandir las exportaciones, incluso en un contexto donde la producción muestra señales de recuperación en algunas regiones del país.

Industria láctea Foto: Cedoc

La industria láctea argentina atraviesa un escenario de incertidumbre marcado por la caída del consumo interno, el aumento de costos y las dificultades para consolidar las exportaciones. Aunque el sector esperaba que los mercados internacionales funcionaran como una vía de recuperación frente a la retracción local, las ventas al exterior todavía no logran despegar y crece la preocupación entre productores e industriales.

Distintas cámaras empresariales advierten que la combinación de atraso cambiario, presión impositiva y pérdida de competitividad complica la posibilidad de expandir las exportaciones, incluso en un contexto donde la producción muestra señales de recuperación en algunas regiones del país.

Caída del consumo y presión sobre la industria

El mercado interno continúa siendo el principal sostén de la actividad láctea, pero el consumo viene registrando retrocesos en productos clave como leche, quesos y yogures.

La pérdida del poder adquisitivo obligó a muchas familias a reducir compras o reemplazar productos por alternativas más económicas. Esto impacta directamente en las ventas de las empresas y genera un exceso de stock en algunas categorías.

Frente a este escenario, las exportaciones aparecían como una alternativa para compensar la caída local. Sin embargo, el desempeño externo todavía está lejos de las expectativas del sector.

Los obstáculos para exportar

Entre los principales problemas que mencionan empresarios y analistas aparece la falta de competitividad cambiaria. Según sostienen, los costos en dólares crecieron fuertemente durante los últimos meses y dificultan competir con otros países exportadores como Nueva Zelanda, Uruguay o Brasil.

A esto se suman los costos logísticos, la presión tributaria y la volatilidad económica, factores que afectan la planificación de largo plazo y reducen los márgenes de rentabilidad.

Otro de los desafíos es la fuerte competencia internacional. En algunos mercados estratégicos, los precios internacionales de los lácteos se mantienen relativamente estables, lo que limita la capacidad de Argentina para ganar participación.

Qué productos tienen más demanda

La leche en polvo continúa siendo uno de los principales productos de exportación del país, seguida por quesos y sueros. Los destinos más relevantes suelen ser Brasil, Argelia, Chile y algunos mercados asiáticos.

Sin embargo, especialistas del sector remarcan que la Argentina todavía tiene dificultades para consolidar acuerdos comerciales y ampliar mercados de manera sostenida.

Además, muchas pequeñas y medianas empresas enfrentan dificultades financieras para sostener operaciones exportadoras en un contexto de tasas elevadas y costos crecientes.

El reclamo del sector

Desde la cadena láctea reclaman medidas que permitan mejorar la competitividad y generar previsibilidad. Entre los pedidos aparecen reducción de impuestos, mejoras en infraestructura logística, financiamiento para exportaciones y estabilidad macroeconómica.

También advierten que la situación afecta especialmente a los tambos pequeños y medianos, que deben enfrentar subas en alimentación, energía y transporte mientras los precios de venta no siempre acompañan esos aumentos.

En algunas regiones productivas ya comenzaron a registrarse cierres de establecimientos y concentración de la actividad.

Un mercado en transición

A pesar de las dificultades, la industria mantiene expectativas moderadas de recuperación si mejora el contexto económico y se estabilizan variables clave como inflación, tipo de cambio y costos de producción.

El desafío para el sector será sostener la producción, recuperar consumo interno y, al mismo tiempo, encontrar condiciones que permitan potenciar las exportaciones.

Mientras tanto, productores e industriales observan con cautela la evolución del mercado internacional, conscientes de que el crecimiento exportador sigue siendo una de las principales cuentas pendientes de la lechería argentina.