La visita del Papa

El papa León XIV confirmó su viaje a la Argentina en el día de Santa María la Mayor, la basílica donde fue sepultado Francisco

La visita apostólica será del 8 al 11 de noviembre e incluirá Buenos Aires, Luján y Córdoba. El anuncio coincidió con la celebración del histórico templo romano donde fue sepultado el papa Francisco y al que acudía antes y después de cada viaje internacional.

León XIV rindiendo homenaje al difunto papa Francisco frente a su tumba en la Basílica de Santa María la Mayor de Roma Foto: AFP

El papa León XIV confirmó este miércoles 5 de agosto que realizará una visita oficial a la Argentina del 8 al 11 de noviembre. Será la primera vez que un Pontífice viaje al país en 39 años y el anuncio coincidió con la celebración de Santa María la Mayor, la histórica basílica de Roma donde descansa el papa Francisco.

La confirmación fue comunicada por la Nunciatura Apostólica, que informó el itinerario de la primera gira sudamericana del pontífice desde el inicio de su pontificado. El recorrido incluirá Uruguay, Argentina y Perú, con actividades pastorales y encuentros institucionales en cada uno de esos países.

El comunicado oficial indicó: “El Santo Padre Leon XIV realizará un Viaje Apostólico a Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre, aceptando la invitación de los respectivos Jefes de Estado y de las Autoridades eclesiásticas de esos países. Su Santidad visitará Montevideo, Paysandú y Florida del 6 al 8 de noviembre; Buenos Aires, Córdoba y Luján del 8 al 11 de noviembre; y Lima, Chiclayo, Cuzco y Pucallpa del 11 al 17 de noviembre. El programa del viaje se dará a conocer a su debido tiempo”.

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La confirmación también fue celebrada por el Gobierno argentino. A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, el canciller Pablo Quirno expresó: "Hace algunos meses tuve el honor de entregar personalmente al Santo Padre la invitación del Presidente de la Nación para visitar la Argentina. Hoy recibimos con enorme alegría la confirmación de esa Visita Apostólica. El Papa León visitará Argentina del 8 al 11 de Noviembre".

Santa María la Mayor, la celebración del 5 de agosto y el vínculo con Francisco

Una coincidencia que no pasó inadvertida fue que el anuncio del viaje del papa León XIV a la Argentina se conoció el mismo día en que la Iglesia católica celebra la festividad de Santa María la Mayor, la basílica de Roma donde descansan los restos del papa Francisco. Cada 5 de agosto se conmemora la Dedicación de ese templo, considerado el principal santuario mariano de la capital italiana y la basílica más antigua de Occidente consagrada a la Virgen María.

La celebración recuerda el llamado milagro de la nieve. Según la tradición, la Virgen María se apareció en sueños al papa Liberio y le indicó el lugar donde debía construirse una iglesia en su honor. Al día siguiente, el monte Esquilino amaneció cubierto por una nevada extraordinaria en pleno verano, hecho que dio origen a la advocación de Nuestra Señora de las Nieves. Desde 1983 ese episodio se recrea cada 5 de agosto con una lluvia de pétalos blancos que cae desde el techo de la basílica durante las celebraciones litúrgicas.

La Basílica de Santa María la Mayor en Roma fue fundada oficialmente e inaugurada en el año 432 d.C. por orden del Papa Sixto III.

Durante la misa pontifical de este 5 de agosto, el cardenal arcipreste Rolandas Makrickas recordó ese episodio y sostuvo que la nevada milagrosa representa “un símbolo de la gratuidad del amor divino, que sorprende al hombre y hace fructificar lo que parecía estéril”.

La actual basílica fue levantada por decisión del papa Sixto III después del Concilio de Éfeso de 431, encuentro en el que la Iglesia proclamó oficialmente a la Virgen María como Madre de Dios. Esa definición puso fin a las controversias impulsadas por el nestorianismo, corriente que sostenía una separación entre la naturaleza humana y divina de Cristo.

La relación de Francisco con Santa María la Mayor fue mucho más profunda que la de un simple lugar de oración. Desde el primer día de su pontificado convirtió a esa basílica en una parada obligada antes y después de cada viaje apostólico. Allí rezaba frente al antiguo ícono bizantino de la Salus Populi Romani, llevaba flores y encomendaba cada misión pastoral. A lo largo de sus doce años como Papa realizó más de cien visitas al santuario.

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Ese vínculo también tenía raíces anteriores a su elección como pontífice. En esa iglesia san Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, celebró su primera misa en la Navidad de 1538, un hecho especialmente significativo para Jorge Bergoglio como jesuita. Además, la basílica albergaba una de las advocaciones marianas por las que manifestó mayor devoción durante toda su vida.

Por esa razón, Francisco dispuso que su sepultura estuviera en Santa María la Mayor y no en las grutas de la Basílica de San Pedro, donde habían sido enterrados la mayoría de los papas de los últimos cuatro siglos. Con esa decisión rompió una tradición de siglos y dejó en claro que deseaba descansar en el santuario mariano que había acompañado todo su pontificado.

Incluso modificó el protocolo de los funerales papales para facilitar ese traslado. Reformó el Ordo Exsequiarum Romani Pontificis, simplificó el ceremonial, dispuso que su cuerpo fuera colocado en un único ataúd de madera revestido de zinc y eliminó varias prácticas tradicionales. Su deseo, según expresó en vida, era que sus exequias "fuera como el de cualquier otro cristiano", en línea con la sencillez que caracterizó su pontificado.

Una de las últimas visitas del papa Francisco a la Basílica de Santa María la Mayor, donde hoy descansan sus restos.

Cómo es la Basílica de Santa María la Mayor y por qué ocupa un lugar único en la Iglesia

La Basílica Papal de Santa María la Mayor, conocida también como Basílica Liberiana o Basílica de Santa María de las Nieves, es el principal santuario mariano de Roma y forma parte del grupo de las cuatro basílicas mayores junto con San Pedro, San Juan de Letrán y San Pablo Extramuros.

El templo fue levantado sobre el monte Esquilino y concentra siglos de historia, arte y devoción. Su interior conserva importantes mosaicos paleocristianos y numerosas obras de valor religioso, mientras que su arquitectura la convirtió en uno de los edificios más emblemáticos del cristianismo.

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La Basílica Santa María la Mayor por fuera.

Entre sus imágenes más veneradas se encuentra la Salus Populi Romani, considerada protectora de Roma. A lo largo de la historia fue llevada en procesión durante epidemias, guerras y otras situaciones de emergencia. San Juan Pablo II mantuvo una lámpara encendida permanentemente frente a ese ícono como expresión de su devoción.

La basílica también conserva, según la tradición, fragmentos de la cuna del Niño Jesús trasladados desde Tierra Santa por Santa Elena. Ese motivo hizo que también recibiera el nombre de Iglesia de Santa María de la Cuna.

Tras el regreso de los papas desde Aviñón en el siglo XIV, Santa María la Mayor fue utilizada durante un tiempo como residencia pontificia debido al deterioro del Palacio de Letrán, hasta que la sede papal quedó definitivamente establecida en el Vaticano.

Su relevancia histórica llevó a que en 1990 fuera incorporada por la Unesco al listado del Patrimonio Mundial. Además posee el campanario medieval más alto de Roma, de aproximadamente 75 metros, y alberga reliquias atribuidas a San Matías y San Jerónimo.

En ese templo descansan también otros pontífices además de Francisco. Allí fueron enterrados Honorio III, Nicolás IV, San Pío V, Sixto V, Clemente VIII, Pablo V y Clemente IX, lo que convierte al santuario en uno de los principales lugares de sepultura papal fuera de la Basílica de San Pedro.