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Finanzas

La revolución de la IA complica a la Fed: el mercado teme más inflación y tasas altas por más tiempo

El boom de la inteligencia artificial, que algunos esperaban como un factor desinflacionario, está generando el efecto contrario en Estados Unidos. El fuerte gasto en infraestructura, la suba del precio de chips y el aumento de la demanda de capital están elevando las expectativas de inflación y limitando el margen de la Reserva Federal para bajar las tasas de interés. Galería de fotos

Fed Pick Warsh To Face Senate Grilling With Confirmation In Limbo
Fed Pick Warsh To Face Senate Grilling With Confirmation In Limbo | Fotógrafo: Graeme Sloan/Bloomberg

A juzgar por una señal clave del mercado de bonos, el auge de la IA solo está agravando el problema inflacionario de Kevin Warsh.

El próximo presidente de la Reserva Federal criticó previamente al banco central por no reconocer que los avances en inteligencia artificial aumentarán la productividad, creando una “fuerza desinflacionaria significativa” que facilitaría a las autoridades reducir las tasas de interés.

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Pero con Warsh listo para asumir el cargo el viernes y el shock inflacionario provocado por la guerra impulsando los rendimientos de los bonos a 30 años a niveles no vistos en casi dos décadas, analistas de Wall Street afirman que un indicador ampliamente seguido sugiere que la tecnología está teniendo, por ahora, el efecto opuesto sobre la inflación y, en consecuencia, sobre la trayectoria de las tasas de interés.

Según una medición del mercado —la llamada tasa real a cinco años dentro de cinco años—, la tasa de referencia de la Fed debe estar aproximadamente 2 puntos porcentuales por encima de la inflación en el mediano plazo para considerarse neutral, es decir, en un nivel que no estimule ni restrinja el crecimiento de la economía. Dado que la tasa de la Fed, de alrededor de 3,6%, está ahora por debajo del ritmo de la inflación, eso sugiere que la política monetaria sigue estimulando la economía, lo que reduce el margen de Warsh para recortar las tasas de interés.

Fed Pick Warsh To Face Senate Grilling With Confirmation In Limbo

Varios factores contribuyen a las estimaciones de la tasa neutral, incluidas las proyecciones de crecimiento e inflación a más largo plazo. Los banqueros centrales señalan que es difícil determinarla con precisión.

Pero los analistas dicen que el auge emergente de la IA está contribuyendo a elevarla al aumentar la demanda de capital y avivar las presiones inflacionarias.

Por un lado, solo cuatro de las mayores empresas tecnológicas planean gastar más de US$700.000 millones este año en inversiones en centros de datos, hardware informático e infraestructura eléctrica.

En segundo lugar, está la llamada “inflación de chips”, impulsada por la demanda global de los semiconductores necesarios para sostener la revolución de la IA, lo que está encareciendo tanto esos componentes como los productos que dependen de ellos. En EE.UU., los precios del software y de equipos y accesorios informáticos subieron 14% en abril frente al año anterior, mientras que analistas de BlackRock Inc. señalan que el precio de los chips DRAM, utilizados para almacenamiento de memoria, se multiplicó por 17 en el último año. Microsoft Corp. y Meta Platforms Inc. figuran entre las compañías que han comenzado a elevar los precios de algunos de sus productos.

“Nuestro supuesto base como firma es que la IA contribuirá a una mayor inflación en los próximos años”, dijo Christoph Rieger, jefe de investigación de tasas y crédito de Commerzbank AG.

Los bonos del Tesoro enfrentan presión adicional ante la avalancha de nuevas emisiones de deuda de Microsoft, Amazon.com Inc., Alphabet Inc. y otras firmas tecnológicas, que ya captaron más de US$300.000 millones de inversionistas estadounidenses para financiar inversiones vinculadas con la IA. La Fed de Dallas estimó que el impacto de mercado de ese fenómeno equivale aproximadamente a un aumento superior al 10% en la oferta de bonos del Tesoro de largo plazo.

“Las emisiones relacionadas con la IA elevaron el nivel de las tasas, y eso derivó en mayores costos de endeudamiento”, dijo Priya Misra, gestora de cartera de JPMorgan Asset Management.

Una inflación más rápida de lo previsto y el salto de los rendimientos de los bonos a largo plazo ahora se suman al desafío que enfrenta Warsh al suceder a Jerome Powell. El presidente Donald Trump lo nominó después de afirmar repetidamente que Powell estaba frenando la economía al no recortar las tasas con mayor rapidez.

En un editorial publicado en noviembre en The Wall Street Journal, Warsh criticó a las autoridades de la Fed por prever que la inflación seguiría elevada, al decir que no estaban tomando en cuenta las ganancias de productividad impulsadas por la IA. El mes pasado, el alza del precio del petróleo ayudó a que el índice de precios al consumidor subiera 3,8%, el mayor aumento anual desde 2023, lo que contribuyó a la reciente liquidación en el mercado de bonos.

Con los precios volviendo a dispararse, en parte por la guerra de EE.UU. con Irán y el posterior aumento del precio del petróleo, los operadores de futuros incluso especulan con que la Fed probablemente se verá obligada a subir las tasas antes de diciembre.

“Recortar las tasas de interés con base en una hipótesis es una postura endeble”, dijo Blake Gwinn, jefe de estrategia de tasas de EE.UU. de RBC Capital Markets. “Los mercados realmente no están comprando esa idea”.

Jonathan Pingle, economista jefe de EE.UU. de UBS Group AG, sugirió que Warsh aún podría argumentar contra las alzas de tasas diciendo de que corren el riesgo de afectar la inversión en inteligencia artificial. “Esperamos que sostenga que lo último que haría una buena política sería restringir la inversión actual que podría representar la desinflación de mañana”, dijo a clientes en un informe.

Los nuevos colegas de Warsh en la Fed han advertido contra asumir que la IA conducirá automáticamente a tasas más bajas. Varios de ellos, incluidos el vicepresidente Philip Jefferson y el gobernador Michael Barr, han argumentado que la fuerte inversión empresarial necesaria para desplegar la tecnología podría elevar por sí misma la tasa neutral al aumentar la demanda de capital.

Algunos inversionistas sostienen que Warsh podría terminar teniendo razón con el tiempo. Analistas de Vanguard Group Inc., una de las mayores gestoras de dinero del mundo, dijeron que el mayor gasto en IA podría eventualmente hacer que la economía sea más productiva, respaldar el crecimiento y ayudar a moderar la inflación. Por ahora, sin embargo, la firma dijo que los shocks de oferta y la demanda impulsada por la inversión siguen presionando la inflación al alza, y está atenta a señales de que esas ganancias de productividad empiecen a aparecer en la economía en general.

Jon Hill, jefe de estrategia de inflación de EE.UU. de Barclays Plc, dijo que la expectativa de que la IA reducirá los costos con el tiempo puede estar ayudando a anclar las expectativas de inflación a largo plazo, incluso durante el reciente salto del precio del petróleo.

“No necesariamente hay que asumir un escenario de desempleo masivo”, dijo Hill. “Solo hay que argumentar que somos capaces de hacer más a menor costo, y que eso conduce a una historia de salarios más bajos”.

La historia ofrece un paralelo aleccionador. Durante el auge puntocom de la década de 1990, el entonces presidente de la Fed, Alan Greenspan, sostuvo correctamente que las rápidas ganancias de productividad ayudarían a contener la inflación.

Pero el banco central no recortó agresivamente las tasas. Al principio, simplemente las mantuvo estables. Sin embargo, hacia el final de la década, la Fed las aumentó con fuerza a medida que la inversión se disparaba y la economía se aceleraba.

“Los entornos de mayor productividad en realidad elevan la tasa real”, dijo John Briggs, jefe de estrategia de tasas de EE.UU. de Natixis North America. “La historia de tasas reales más altas llegó para quedarse”.