Fitch Ratings mejoró la calificación crediticia de Argentina, lo que pone de manifiesto la creciente confianza en la iniciativa del presidente Javier Milei para reformar la economía y garantizar la financiación necesaria para hacer frente a las próximas obligaciones de deuda del país.
La deuda argentina sube un escalón, pero los inversores todavía miran el cepo y el 2027
La nación sudamericana pasó de CCC+ a B-, seis niveles por debajo del grado de inversión, según informó la agencia de calificación en un comunicado el martes. La perspectiva es estable.
La medida “refleja una mejora estructural de los balances fiscales y externos, los avances en las reformas económicas, las mejores perspectivas de acumulación de reservas de divisas y nuestra expectativa de que el gobierno consiga la financiación adecuada para cubrir las obligaciones de deuda”, escribieron en el comunicado los analistas Christopher Dychala, Richard Francis y Shelly Shetty.

La administración de Milei se ha ganado a los inversores con una combinación de ajuste fiscal agresivo, desregulación y medidas para normalizar el régimen monetario y cambiario de Argentina. Los mercados se han recuperado notablemente desde que Milei reforzó su posición en el Congreso tras las elecciones de mitad de mandato de octubre, lo que ha alimentado las expectativas de que su agenda de reformas pueda ahora avanzar con menos obstáculos políticos.
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La acción de calificación también refleja una serie de medidas políticas destinadas a restablecer gradualmente el acceso a los mercados, entre las que se incluyen una emisión de bonos bajo ley local por valor de US$1.000 millones en diciembre, un acuerdo de recompra por valor de US$3.000 millones con bancos internacionales en enero —la tercera operación de este tipo bajo el mandato de Milei— y un impulso más amplio para reconstruir las reservas de divisas del banco central. Los inversores consideran que estas medidas son fundamentales para mejorar el perfil crediticio de Argentina tras años de impagos y controles de capital.

Los rendimientos de los bonos en Argentina han caído drásticamente desde los niveles de crisis observados en vísperas de las elecciones de mitad de mandato, situándose ahora los rendimientos del bono global en dólares con vencimiento en 2035 en torno al 10%. El riesgo país —una medida de los diferenciales respecto a los bonos del Tesoro estadounidense comparables calculada por el índice EMBI de JPMorgan— cayó a su nivel más bajo en más de siete años, aunque una reevaluación global del riesgo tras la guerra en Irán lo ha empujado al alza desde entonces.
Los inversores han estado esperando que Argentina regresara a los mercados de capitales internacionales con una emisión de bonos regida por la legislación extranjera, aunque el ministro de Finanzas, Caputo, ha descartado la posibilidad de una emisión a corto plazo y ha optado, en su lugar, por recurrir a fuentes de financiación locales.
La calificadora de riesgo Fitch le mejoró la nota a la deuda argentina
No obstante, Fitch advirtió de que la posición de liquidez internacional del país sigue siendo débil y que Argentina es especialmente vulnerable a posibles crisis de confianza. Su solvencia también se ve limitada por la elevada inflación y un historial de inestabilidad macroeconómica, señaló la agencia de calificación.
GZ