La primera ministra británica Theresa May prometió renegociar la parte más controvertida de su acuerdo de brexit luego de que el parlamento lo rechazara.
Ahora se dirigirá a Bruselas para enfrentar a una Unión Europea que ya ha advertido que ni siquiera considerará sus demandas, en tanto la posibilidad de un caos económico sigue amenazando a su país.
En una serie de votaciones del martes por la tarde, la Cámara de los Comunes optó por enviar a May con la misión de modificar la parte del llamado “backstop” o salvaguarda de Irlanda del Acuerdo de Retirada, cuya conformación le llevó a May 18 meses de trabajo. La primera ministra tiene dos semanas para conseguir un avance que apacigüe a su Partido Conservador dividido antes de volver a enfrentar al parlamento.
Los legisladores también rechazaron salir de la UE sin un acuerdo, el “brexit sin acuerdo” que causa pánico entre los ejecutivos y algunos ministros del gobierno de May. Pero los políticos de la Cámara de los Comunes no tomaron medidas para evitar un divorcio sin acuerdo y se limitaron a decir que no lo querían. La libra cayó, un indicio de que ese resultado había pasado a ser más probable.
Sin embargo, el ministro de Empresas, Richard Harrington, dijo el miércoles que muchos ministros como él renunciarían si May no conseguía acordar un nuevo plan con la UE y optaba por una salida sin acuerdo dentro de dos semanas.
Una salida “sin acuerdo es el mayor de todos los males. Es un completo desastre para el país y tenemos que hacer todo lo que podamos para evitarlo”, dijo a Sky News.
El martes fue un día de gran dramatismo en el parlamento:
*May consiguió respaldo al plan del legislador conservador Graham Brady de reabrir el acuerdo de brexit y prometió exigir “cambios vinculantes” al llamado acuerdo de “backstop” para la frontera irlandesa.
*May derrotó una propuesta de la política laborista Yvette Cooper de dar al parlamento la facultad de imponer una postergación del día del brexit.
*May perdió cuando los Comunes respaldaron una modificación que establece que se oponen a salir de la UE sin un acuerdo. Si bien es en buena medida simbólico, transmite la clara señal de que el parlamento probablemente rechace una salida sin acuerdo en una fecha posterior.
*En un indicio de que las cosas favorecían a May, por lo menos en el plano interno, el líder del Partido Laborista opositor, Jeremy Corbyn, aceptó reunirse con la primera ministra para analizar las opciones de brexit. La reunión se realizará el miércoles.
Se estima que May volverá a Bruselas a comenzar su trabajo esta semana. Prometió volver a presentar un acuerdo al parlamento para el 13 de febrero o dar a los legisladores otra oportunidad de votar un día después.
Encabeza su lista de modificaciones un replanteo de los planes para la frontera irlandesa. Esa fue siempre la parte más controvertida del paquete de salida, y minutos después de las votaciones May recibió un duro baño de realidad. El presidente de la UE, Donald Tusk, reiteró que el acuerdo, incluido el vilipendiado “backstop” “no (está) abierto a la renegociación.